El FMI ha lanzado un nuevo fondo para ayudar a los países de ingreso bajo y mediano a aumentar su resiliencia ante crisis a largo plazo, como los desastres climáticos y las pandemias.
Tres cuartas partes de los 190 países miembros del FMI podrán acceder al Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad (RSF, por sus siglas en inglés).
Ruanda es el primer país africano en recibir financiación del RSF, por un total de 319 millones de dólares.
A medida que aumentan en número e intensidad los desastres relacionados con el clima, los países de ingreso bajo y mediano corren especial riesgo.
La COVID-19 también puso de manifiesto los enormes riesgos y costos que puede acarrear una pandemia, con el potencial de desbordar los presupuestos gubernamentales.
Para ayudar a los países de ingreso bajo y mediano a afrontar desafíos como estos, el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha lanzado un nuevo fondo denominado Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad (RSF).
¿Qué es el Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad del FMI?
El RSF es un fondo de préstamos para ayudar a los países a abordar desafíos a más largo plazo, como el cambio climático y las pandemias.
Su objetivo es proporcionar financiación asequible a más largo plazo y apoyar las reformas de las políticas gubernamentales.
El servicio forma parte del Fondo Fiduciario de Resiliencia y Sostenibilidad, un fondo de 50 000 millones de dólares para ayudar a las economías a desarrollar resiliencia ante choques externos, crecer y recuperar la sostenibilidad, y fortalecer su estabilidad financiera a largo plazo.
¿A quién está destinado el fondo y cómo funciona?
El RSF está destinado a países de ingreso bajo, países de ingreso mediano vulnerables y pequeños Estados.
El FMI afirma que el 75 % de sus 190 países miembros podrá acceder a él.
Para optar a la financiación, los países deben demostrar que están llevando a cabo reformas de políticas para reducir el posible impacto de un evento de cambio climático o de una pandemia.
Los países también deben contar con el respaldo de un programa de apoyo del FMI y mantener niveles de deuda sostenibles.
¿Por qué es importante el Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad?
El cambio climático está provocando “costos económicos y sociales significativos” a medida que aumentan la frecuencia y la magnitud de los desastres, y los países de menor ingreso y los más pequeños se ven especialmente afectados, según afirma el FMI.
El calentamiento global también impulsa otras tendencias que son “menos visibles y disruptivas” a corto plazo, pero que conllevan “grandes riesgos económicos a largo plazo”.
El RSF pretende responder a esto ayudando a los países a adaptarse al cambio climático, mitigar su impacto y descarbonizarse.
Riesgos de pandemia a largo plazo
La COVID-19 demostró que los impactos sanitarios, económicos y sociales de una pandemia pueden ser “exorbitantes”, añade el FMI.
El FMI ha estimado que los costos de la pandemia podrían alcanzar casi 14 billones de dólares para 2024.
Prepararse ahora para futuras pandemias generará “rendimientos inmensos” al reducir el riesgo de eventos costosos que pueden eclipsar los presupuestos gubernamentales actuales, según afirma el FMI.
Ruanda asegura financiación para la resiliencia
Ruanda es el primer país africano en obtener financiación del Servicio de Resiliencia y Sostenibilidad.
La financiación de alrededor de 319 millones de dólares ayudará al país a desarrollar resiliencia climática. Las reformas que se llevarán a cabo paralelamente incluirán la mejora del seguimiento y la presentación de informes sobre el gasto relacionado con el clima, y el fortalecimiento de la reducción y la gestión del riesgo de desastres.
Ruanda se ha comprometido a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 38 % para 2030 en el marco de su plan de acción climática.



