Es difícil vincular fenómenos meteorológicos extremos concretos con el calentamiento global, y esto favorece a quienes niegan el cambio climático.
En las últimas semanas, las tormentas tropicales han devastado comunidades de todo el mundo. El huracán Harvey ha causado estragos en Texas, destruyendo hogares y cobrándose vidas. El tifón Hato ha dejado una estela de destrucción similar en el sur de China y Hong Kong.
Hay argumentos sólidos para sostener que los seres humanos son, al menos en parte, responsables de ambos fenómenos meteorológicos extremos. El problema es que a menudo resulta difícil aportar pruebas concretas.
Lo que sí sabemos con certeza, sin embargo, es que el cambio climático intensifica las marejadas ciclónicas y provoca inundaciones, dos fenómenos que pueden tener consecuencias devastadoras.

Aumento repentino de las emisiones de carbono
Este gráfico, elaborado por la NASA, muestra el nivel de dióxido de carbono atmosférico —o CO2, su fórmula química— durante los últimos 400.000 años.
A medida que la actividad humana cobró impulso a mediados del siglo XX —con el crecimiento de la población y el auge de la industria pesada—, las emisiones de carbono también siguieron una trayectoria ascendente.
La capacidad del dióxido de carbono para retener el calor ha generado un efecto de calentamiento. Esto ha coincidido con un aumento del número y la magnitud de los desastres naturales, como sequías, inundaciones, incendios forestales y tormentas.
Estos países producen la mayor cantidad de CO2
No sorprenderá saber que China y Estados Unidos son los mayores emisores de carbono. Ambos países se encuentran entre los más poblados, los que tienen más fábricas y los que cuentan con el mayor número de automóviles.
Los mismos países sufren la mayor cantidad de desastres naturales
Es interesante que esos mismos países, que encabezan la lista de emisiones de carbono, hayan registrado el mayor número de desastres hidrológicos, meteorológicos y climatológicos en los últimos años.
Según la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNISDR), China, Estados Unidos e India estuvieron entre los países más afectados por fenómenos meteorológicos extremos entre 1995 y 2015.
Hasta ahora, amplias zonas de África y Europa han salido relativamente indemnes del azote de este tipo de desastres naturales.
Más inundaciones que nunca
A medida que la atmósfera se calienta, absorbe más humedad: aproximadamente un 7 % más por cada aumento de 1 ℃ en la temperatura. El resultado son inundaciones más graves.
A su vez, el aumento del nivel del mar provoca marejadas ciclónicas más intensas, como las que han causado estragos en Texas y el sur de China.
No es casualidad que el aumento de las emisiones de carbono coincida con un incremento constante del número de desastres hidrológicos en los últimos años.
El coste de la catástrofe
Ya se había estimado que las inundaciones podrían costar a las ciudades costeras alrededor de 1 billón de dólares al año para 2050.
Una vez más, se espera que las localidades y ciudades de Estados Unidos y China se lleven la peor parte.




