La acción contra el cambio climático es más necesaria que nunca.
En 2020, los países deben mostrar avances en el Acuerdo de París.
El sector financiero está bajo escrutinio para reducir sus inversiones en combustibles fósiles.
Al comenzar el año, vastas extensiones de Australia ardían, Yakarta estaba bajo el agua, mientras Noruega registraba el día de enero más cálido de su historia.
Desde hace tiempo se pronostica que los fenómenos meteorológicos extremos serán consecuencia del cambio climático mundial, causado por las emisiones de gases de efecto invernadero que atrapan el calor en la atmósfera.
Lo que ocurre ahora es resultado de un aumento de 0,9 °C en las temperaturas mundiales, que ya se ha producido desde la época preindustrial. Si aumenta hasta los 2 °C, como sucederá si no se toman medidas rápidas para reducir las emisiones, las consecuencias serán mucho peores. Estamos ante una crisis climática que corre el riesgo de convertirse en un «apocalipsis» climático.

«Evitar un apocalipsis climático» es una de las principales sesiones de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial que se celebra este mes en Davos, donde los delegados buscarán formas de evitar una catástrofe en toda regla.
¿Cómo facilita el Foro Económico Mundial la transición hacia las energías limpias?
El Centro de Energía y Materiales conecta a líderes para comprender las complejas transiciones que están transformando los sistemas energéticos, de materiales e industriales. Ofrece una plataforma para explorar cómo se entrecruzan la seguridad energética, la asequibilidad y la sostenibilidad.
Mediante la colaboración a lo largo de las cadenas de valor y entre regiones, el Centro facilita vías compartidas que ayudan a los socios a alinearse en torno a soluciones prácticas para una transición segura, baja en carbono y equitativa.
Conocemos el problema. Entonces, ¿cuáles son las soluciones?
Transición energética
El principal gas de efecto invernadero es el dióxido de carbono (CO2), un subproducto de la quema de combustibles fósiles —carbón, petróleo y gas— que han mantenido enormes cantidades de carbono bajo tierra desde tiempos prehistóricos. El abandono de estos combustibles se ha denominado transición energética: un cambio hacia la dependencia de otras formas de energía, incluidas las renovables, como la eólica y la solar.
Pero, con una demanda de energía cada vez mayor, ¿puede producirse la transición con suficiente rapidez para evitar un desastre climático? Pese a las cantidades récord de energía renovable, las emisiones mundiales de CO2 aumentaron un 0,6 % en 2019.
Las respuestas también incluirán centrarse en la eficiencia energética, en cambios en la forma en que producimos y consumimos bienes y en encontrar formas de eliminar carbono de la atmósfera.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial respecto a la transición hacia las energías limpias?
Gran parte del cambio estará impulsado por decisiones políticas, a medida que los gobiernos procuran cumplir los compromisos asumidos en virtud del Acuerdo de París. Los países signatarios tendrán que mostrar a los demás —y a sus ciudadanos— qué avances han logrado en una conferencia sobre el clima en Glasgow en diciembre, cinco años después del acuerdo de París.
Y, pese a la decisión del Gobierno de Trump de retirarse del acuerdo, muchas grandes empresas estadounidenses están tomando medidas para reducir sus emisiones.
Sigue el rastro del dinero
En un artículo para el Foro Económico Mundial, la veterana activista climática Jennifer Morgan afirma que los mundos de los negocios y las finanzas se encaminan hacia otro colapso si no realizan grandes cambios en materia climática.
«Necesitamos 90 billones de dólares durante los próximos 10 años para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París y de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Sin embargo, los combustibles fósiles siguen recibiendo casi el triple de subvenciones que las soluciones climáticas», escribe Morgan, directora ejecutiva de Greenpeace.
«Seguir financiando la expansión de los combustibles fósiles equivale hoy a apostar el banco —y la economía mundial— por los valores respaldados por hipotecas de alto riesgo de hace más de una década; alimenta una crisis que, aunque genere beneficios a corto plazo, inevitablemente provocará una catástrofe económica junto con la emergencia climática».
Un posible motivo para el optimismo es el nombramiento del gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, como enviado especial de la ONU para la Acción Climática y las Finanzas.
Carney estará en Davos, junto con líderes de la industria y los gobiernos, académicos y activistas climáticos como Greta Thunberg. En la reunión del año pasado, la joven activista dijo que quería que los líderes mundiales «entraran en pánico» ante la gravedad de la situación.
El clima no es lo único
Aunque el cambio climático es la mayor amenaza ambiental para la humanidad, hay muchas otras. Davos 2020 abordará las principales amenazas para la biodiversidad terrestre y marina, incluida la contaminación por plásticos, un ámbito en el que el Foro aspira a desempeñar un papel influyente.
Puedes seguir todas las sesiones de Davos aquí, y seguir la reunión en las redes sociales con la etiqueta #WEF20. Aquí aquí aparecerán los momentos destacados sobre el medio ambiente. También puedes enviar tus propias ideas sobre cómo salvar el planeta —y otras seis formas de hacer del mundo un lugar más justo— aquí.
Estas son tres de las principales sesiones que no te puedes perder:
Cómo evitar un apocalipsis climático, martes 21 de enero, 13.00-13.45, con Greta Thunberg
Resolver la ecuación del crecimiento verde, martes 21 de enero, 16.00-16.45, con Mark Carney y Jennifer Morgan
Asegurar un futuro sostenible para el Amazonas, miércoles 22 de enero, 14.00-14.40, con el exvicepresidente de Estados Unidos Al Gore, la naturalista Jane Goodall y el presidente de Colombia Iván Duque



