La mala calidad del aire es un desafío cotidiano para el 99% de la población mundial.
Causa alrededor de 7 millones de muertes prematuras cada año y representa pérdidas de bienestar por valor de 5,11 billones de dólares cada año.
Las empresas tienen un papel importante en la lucha contra la contaminación del aire: estas son cinco maneras de empezar hoy.
A menudo damos por sentado el aire limpio en nuestra vida cotidiana, hasta que nos encontramos con la dura realidad de una densa niebla tóxica, donde cada respiración se convierte en un esfuerzo.
La mala calidad del aire es un desafío cotidiano para el 99% de los 8.100 millones de habitantes del planeta. Solo cuando la calidad del aire alcanza niveles peligrosamente bajos empezamos a considerar el amplio impacto de la contaminación del aire en el medioambiente, las empresas, las economías y la salud. La contaminación del aire causa actualmente alrededor de 7 millones de muertes prematuras cada año y representa pérdidas de bienestar por valor de 5,11 billones de dólares cada año. El aire limpio es la pieza que falta en el rompecabezas medioambiental mundial. Debería ser una prioridad para todos.
En el mundo actual, casi todas las actividades empresariales contribuyen de manera significativa a la contaminación del aire, ya sea mediante las operaciones, los productos o las cadenas de suministro. Tan solo 100 empresas fueron responsables del 71% de las emisiones de gases de efecto invernadero desde 1988.

En India, las empresas son la segunda mayor fuente de emisiones de partículas en suspensión (PM) 2,5; la contaminación del aire les cuesta a las empresas indias alrededor de 95.000 millones de dólares cada año. Estas cifras ponen de relieve la innegable necesidad ambiental y económica de que las empresas prioricen el aire limpio.
Cómo pueden las empresas liderar la lucha contra la contaminación del aire
Estas son cinco maneras en que las empresas pueden priorizar las prácticas favorables al aire limpio en su trabajo cotidiano:
Lección 1: Establecer los argumentos empresariales a favor del aire limpio
Hay argumentos empresariales claros a favor de invertir en aire limpio. La contaminación del aire resta miles de millones a la economía cada año (en forma de ingresos laborales perdidos) y perjudica el rendimiento en el trabajo al reducir las capacidades cognitivas de los trabajadores, lo que disminuye la productividad. Las bajas por enfermedad, algunas de ellas relacionadas con la contaminación del aire o agravadas por esta, le cuestan a la economía 100.000 millones de dólares al año.
Además del impacto financiero, combatir la contaminación del aire puede generar confianza y fidelidad entre los consumidores, lo que refuerza el valor de las inversiones relacionadas con la contaminación del aire. En la actualidad, el 64% de los consumidores sitúa la sostenibilidad entre sus tres principales criterios de compra —una proporción que va en aumento—, mientras que el 54% está dispuesto a pagar más por productos sostenibles. Este cambio de actitud refuerza los argumentos empresariales a favor de invertir en aire limpio.
Incorporar iniciativas de aire limpio en las estrategias ESG no solo es una decisión empresarial inteligente, sino también un imperativo ético. Cada vez más inversores de todo el mundo están pasando de estrategias impulsadas principalmente por la rentabilidad financiera a integrar criterios ESG, como demuestra el aumento de los fondos sostenibles, de 5.000 millones de dólares en 2018 a 2,5 billones de dólares a mediados de 2022.
Lección 2: Invertir en tecnologías verdes
Combatir la contaminación del aire exige algo más que reducir las emisiones: requiere invertir de manera proactiva en tecnologías más limpias y sostenibles. Pero eso cuesta dinero. Por lo tanto, las empresas deberían considerar invertir en estrategias con visión de futuro que impulsen la innovación y las tendencias verdes, como optimizar el consumo de energía, adoptar energías renovables y transporte sostenible, así como sistemas de vigilancia ambiental basados en la inteligencia artificial y los datos.
Lección 3: Reforzar el valor de marca y colaborar con los proveedores
Priorizar el aire limpio no solo beneficia la salud pública, sino que también puede influir positivamente en el valor de marca. Esto es especialmente pertinente para las empresas que venden a otras empresas, como GEA, cuyo negocio se basa en gran medida en soluciones de control de emisiones. Las iniciativas para reducir las emisiones, por ejemplo mediante sistemas avanzados de control de emisiones y tecnologías de captura de carbono para industrias con altas emisiones, no solo han ayudado a los clientes a reducir su impacto ambiental, sino que también han reforzado la reputación de GEA como socio de confianza en el esfuerzo mundial por un aire más limpio.
Aunque puede ser difícil atribuir directamente el aumento del valor de marca únicamente a las iniciativas de aire limpio, es probable que las empresas que las integran en su estrategia central mejoren la reputación general de su marca. Además, al colaborar con proveedores que comparten objetivos ambientales, creamos una cadena de suministro más cohesionada y orientada a la sostenibilidad. Este enfoque colaborativo refuerza y amplía el impacto de nuestras iniciativas de aire limpio, haciéndolas más eficaces y de mayor alcance.
Lección 4: Pasos que pueden dar las empresas para empezar
La recomendación más urgente para las empresas que buscan combatir la contaminación del aire es sencilla: empezar. Sin embargo, es importante reconocer que este proceso requiere tiempo y compromiso, especialmente para los fabricantes que operan a escala mundial. Las empresas deben establecer metodologías, sistemas de presentación de informes y capacidades internas en toda la cadena de valor. Una vez que cuenten con estos elementos fundamentales, estarán mejor preparadas para integrar medidas de mitigación de la contaminación del aire en su estrategia general de sostenibilidad y cumplir con las normas de calidad del aire cada vez más estrictas y los próximos requisitos de presentación de informes.
La Alianza por el Aire Limpio se creó para ayudar a las empresas a entender cómo medir las emisiones de contaminantes atmosféricos, establecer medidas de mitigación, definir metodologías e identificar las directrices pertinentes. Una guía basada en la ciencia ayuda a las empresas a desenvolverse en este ámbito, sobre todo a aquellas con cadenas de suministro complejas. Muchas empresas han comprobado que ya recopilan gran parte de los datos necesarios para cuantificar la contaminación del aire al informar sobre sus emisiones de gases de efecto invernadero y, por ello, han obtenido resultados con rapidez.
Lección 5: Convencer a otros para que sigan el ejemplo
A pesar de su gravedad, la contaminación del aire suele recibir menos atención que otros problemas ambientales. Esto debe cambiar. Todos —desde las personas hasta las empresas— pueden beneficiarse de información sobre la calidad del aire basada en datos y reducir su impacto ambiental. Las empresas, gracias a su capacidad de innovación y su amplia influencia, tienen un papel crucial en la respuesta a este desafío. Es esencial que más empresas adopten una actitud proactiva respecto a la calidad del aire y la reconozcan tanto como una responsabilidad como una oportunidad para generar impacto.
Como las emisiones de gases de efecto invernadero y los contaminantes atmosféricos suelen proceder de las mismas fuentes, es beneficioso abordar ambos problemas a la vez. A través de la Alianza por el Aire Limpio, las empresas y otras partes interesadas están desarrollando un enfoque integral para medir la contaminación del aire en todas las cadenas de valor, junto con otras emisiones. La Alianza y sus miembros se han comprometido a encontrar soluciones que aborden ambos desafíos. Este enfoque integrado mejora el desempeño ambiental, impulsa la innovación y fortalece las relaciones con las partes interesadas.
Al priorizar las iniciativas de aire limpio, las empresas pueden mejorar la salud pública y el medioambiente, al tiempo que abren nuevas oportunidades de mercado.




