Los movimientos sociales anteriores en Estados Unidos han demostrado que los empleados pueden influir de forma significativa e impulsar el cambio.
Los empleados también pueden impulsar el avance hacia los objetivos climáticos exigiendo a sus empleadores una estrategia clara frente al cambio climático.
Los empleadores pueden ofrecer a los empleados formas de participar en la reducción de las emisiones de carbono y en otros trabajos medioambientales para contribuir a frenar el cambio climático.
He reflexionado sobre mi papel en los esfuerzos contra el cambio climático. Hace años empecé a adoptar cambios en mi estilo de vida para reducir mi huella de carbono: cambié mi coche de gasolina por uno eléctrico, compré marcas sostenibles y reduje al mínimo el plástico y los residuos. Pero me di cuenta de lo pequeños e insignificantes que eran mis esfuerzos y me sentí impotente para lograr un impacto.
Después, en el verano de 2020, vi un movimiento por la justicia social en Estados Unidos, en forma de Black Lives Matter, que movilizó no solo a activistas, sino también a los ciudadanos estadounidenses en general. Aproveché las oportunidades que me brindaba el trabajo para conocer mejor las experiencias de mis colegas negros y formé un equipo para movilizar a aliados que comprendieran mejor el racismo, mejoraran la experiencia de nuestros colegas y se implicaran en nuestras comunidades.
La diversidad, la equidad y la inclusión (DEI) en las empresas de Estados Unidos pasaron de golpe a ser una prioridad absoluta, y las empresas estaban dando pasos reales y significativos para avanzar en la equidad racial. Los empleados y las partes interesadas exigían medidas, y las empresas respondían.
Inspirado por esa respuesta, empecé a apreciar la influencia que ejercen los empleados cuando están motivados y comprometidos, y reconocí otra oportunidad: ¿podríamos, como empleados (y como ciudadanos), también lograr que las organizaciones prestaran atención a la crisis climática mundial? ¿Podríamos conseguir que les importara lo suficiente como para avanzar y formar parte de la solución?
Atraer talento a través del propósito
Las empresas pueden aprovechar el poder de sus empleados para afrontar los enormes desafíos que plantea el cambio climático. No solo es lo correcto, sino que además es un buen negocio. En un mercado de talento competitivo, sabemos que muchos empleados buscan organizaciones con un propósito que vaya más allá de mejorar los resultados. A raíz de la pandemia y del movimiento por la justicia social, las personas están haciendo balance de lo que es importante para ellas.
Los estudios demuestran que los empleados quieren trabajar para una organización que se proponga formar parte de la solución para un mañana mejor:
El 81 % de los empleadores de los Estados Unidos y el 97 % de los empleadores del Reino Unido afirman que es importante para sus empleados que una estrategia medioambiental-climática forme parte de su propuesta de valor, según la Encuesta de RR. HH. y clima de WTW. Los resultados mostraron que casi todos los encuestados coinciden en que los empleados desempeñan un papel importante en la implementación de una estrategia climática.
Más del 60 % de los trabajadores quieren que sus empleadores actúen en cuestiones sociales y medioambientales, como el cambio climático, la igualdad y la pobreza, según un estudio de 2021 realizado por Atlassian. Además, el estudio reveló que la mitad de los trabajadores encuestados en Estados Unidos afirmó que dejaría su empleo si los valores de su empresa no coincidieran con los suyos.
Nueve de cada diez trabajadores afirmaron que preferirían ganar menos dinero para realizar un trabajo más significativo, según un estudio de Harvard Business Review.
Corresponde a los empleadores inspirar la acción dentro de la plantilla y de las comunidades, como hicieron muchos empleadores durante el movimiento Black Lives Matter.
Holly Teal, directora sénior de Gestión de Clientes, WTW
Involucrar a los empleados y alcanzar las aspiraciones climáticas
Los líderes pueden crear una cultura en la que los empleados sean fundamentales para la solución. Así, los empleados encontrarán sentido, propósito y conexión en su trabajo.
Empiece por escuchar a sus empleados. Averigüe qué es importante para ellos y pregunte cómo lo está haciendo el liderazgo en materia de protección del medioambiente y de lucha contra el cambio climático. Mida su nivel de concienciación.
Diseñe una campaña de gestión del cambio y de implicación de los empleados para aumentar la concienciación.
Cree foros y redes para que las personas se reúnan a aprender y compartir ideas. Anime a las personas a aplicar sus pasiones y habilidades únicas a este inmenso desafío.
Desarrolle métricas de desempeño e incentivos para impulsar una acción significativa.
Revise su paquete de beneficios para animar y permitir a los empleados reducir y compensar sus huellas de carbono. Considere ofrecer incentivos en efectivo por desplazarse de forma limpia y por vivir cerca del trabajo, y proporcionar subvenciones para viviendas energéticamente eficientes y alimentos de origen local. Añada una opción de fondo respetuoso con el medioambiente a su plan de jubilación.
Fomente las donaciones y el voluntariado de los empleados para ayudar a las personas afectadas por el cambio climático. Hágalo no solo en las comunidades en las que viven y trabajan las personas, sino también en las comunidades más vulnerables, que soportan la peor parte del cambio climático y son las que menos contribuyen a la crisis. Ofrezca tiempo libre remunerado para el voluntariado, donaciones mediante nómina y equiparación de donativos.
Sean cuales sean los programas que ofrezca, comuníquelos ampliamente y facilite la participación. Sobre todo, sea auténtico y transparente. Comparta su huella de carbono, sus objetivos y sus avances.
¡No espere!
La realidad es que el mundo está muy lejos de alcanzar el objetivo de las Naciones Unidas de limitar el calentamiento global a 1,5 grados Celsius o menos. Los científicos llevan décadas advirtiendo sobre este desafío, pero la sociedad no les ha hecho caso.
La ciudadanía exige medidas a sus gobiernos y empresas. Por ello, corresponde a los empleadores inspirar la acción dentro de la plantilla y de las comunidades, como hicieron muchos empleadores durante el movimiento Black Lives Matter.
Los empleadores tienen una oportunidad única de aprovechar el poder de su base de empleados para alcanzar sus objetivos climáticos y destacar como líderes en esta lucha contra el cambio climático.




