En una jornada dedicada al entorno construido en la COP26, los líderes destacan la importancia de las alianzas para reducir las emisiones del sector.
Los edificios y el sector de la construcción representan aproximadamente el 40% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
Chile, los Países Bajos y Holcim se unen para mostrar cómo las innovaciones circulares y la colaboración entre múltiples partes interesadas pueden ayudar a reducir las emisiones.
Una transición justa a una economía circular es crucial para alcanzar los objetivos climáticos. Al fin y al cabo, solo el 55% de las emisiones puede abordarse con energías renovables y eficiencia energética. El 45% restante debe abordarse cambiando nuestra forma de producir y consumir.
El enfoque de la economía circular para diseñar, producir y consumir bienes elimina los residuos y regenera la naturaleza. En resumen, garantiza que podamos vivir dentro de nuestros límites y en armonía con el planeta.
El sector de la edificación y la construcción ofrece un enorme potencial para una transformación profunda. Las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del sector representan aproximadamente el 40% de las emisiones mundiales de GEI: alrededor de un tercio procede de la fase de construcción y los dos tercios restantes, de los edificios en uso. Además, aproximadamente el 50% del entorno urbano necesario para 2050 aún no se ha construido. Distintas técnicas de construcción, incluido el uso de cemento, acero y aluminio más circulares, pueden ayudar a garantizar que alcancemos las cero emisiones netas para 2050.
Varias innovaciones recientes de todo el mundo muestran lo que es posible cuando las empresas, los gobiernos y la sociedad civil colaboran para que la construcción pase de un modelo lineal a uno circular.
Países Bajos: puentes circulares y un mercado de infraestructuras
La innovación: En 2019, se desarrolló un viaducto circularmediante la colaboración entre el Gobierno de los Países Bajos y el sector privado. Los elementos de este viaducto eran modulares y podían desmontarse, trasladarse y reutilizarse, lo que prolongaba el ciclo de vida de los productos. El viaducto fue una de las muchas iniciativas concebidas para ayudar a reducir a la mitad el uso de recursos naturales del país para 2030 y lograr una economía plenamente circular para 2050.

Para fomentar aún más la reutilización de materiales, el Departamento de Obras Públicas de los Países Bajos, junto con Róterdam y Ámsterdam, creó un bruggenbank, o Banco Nacional de Puentes. El Banco de Puentes es un registro de todos los puentes que se van a desmontar (y de sus elementos). Este mercado de puentes contiene información sobre los materiales de construcción de cada puente y las piezas disponibles para su reutilización, y puede conectar a empresas constructoras con municipios. Hasta ahora, hay 13 puentes inscritos en el Banco de Puentes.
El impacto: Los proyectos modulares y los mercados de infraestructuras pueden ampliarse y son cruciales para desarrollar modelos más circulares en los Países Bajos y más allá. Estos proyectos demuestran el enorme potencial de la construcción para reducir drásticamente las emisiones. Por ejemplo, en los Países Bajos, los puentes y viaductos circulares pueden reducir las emisiones de CO2 hasta un 63% y el consumo de acero virgen hasta un 60%, simplemente mediante la reutilización de elementos de acero.
Suiza: cemento circular
La innovación: A principios de este año, Holcim lanzó su gama mundial de cementos ecológicos. Estos cementos tienen una huella de carbono al menos un 30% menor que la del cemento convencional. En Suiza, la gama incluye una variante llamada Susteno, que contiene un 20% de residuos reciclados de construcción y demolición y garantiza que se extraigan un 20% menos de recursos de la naturaleza. También reduce la huella de carbono en un 38%.

El impacto: La empresa empezó a ofrecer Susteno cuando las autoridades adaptaron los requisitos normativos para permitirlo, basándose en pruebas científicas del rendimiento del material. Este cemento circular se ha utilizado en construcciones emblemáticas, como el HSG Learning Center de la Universidad de St. Gallen, que abrirá próximamente. Es un centro de trabajo y estudio de 7.000 m2 diseñado por Sou Fujimoto Architects. Ampliar estas soluciones a los mercados mundiales podría acelerar notablemente la transición a edificios con cero emisiones netas.
Chile: asfalto reciclado
La innovación: En 2020, el aeropuerto de Tobalaba, cerca de Santiago de Chile, construyó una nueva pista con asfalto reciclado de una pista antigua, evitando que los materiales acabaran en un vertedero.
El impacto: Esto redujo en un 70% el uso de grava virgen, en un 74% la generación de residuos y en un 45% los costes totales. El Ministerio de Obras Públicas ya trabaja para extender estas prácticas a todos los aeropuertos nuevos.
Estos proyectos podrían tener un gran impacto en Chile. En promedio, en 2019 y 2020, el sector público de Chile representó el 55% de toda la construcción urbana del país. Aproximadamente el 18,7% de las emisiones de GEI de Chile están relacionadas con las industrias manufactureras y la construcción.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con la economía circular?
Transformar las economías y la colaboración
Estos ejemplos muestran el poder de la colaboración para impulsar la innovación y el cambio sistémico en las infraestructuras. Sin embargo, ampliar las innovaciones futuras exigirá examinar de cerca cómo se planifican y financian los proyectos de construcción. La contratación pública puede ser un instrumento para impulsar cambios positivos. Los gobiernos, como principales consumidores, pueden exigir más a los proveedores y deben crear incentivos para los proyectos circulares y neutros en carbono. Aunque los países se encuentren en distintas etapas de desarrollo e implementación de políticas de contratación pública ecológica, es fundamental que los costes socioeconómicos y ambientales impulsen la transición circular.
También es fundamental cambiar la mentalidad. Los líderes de las empresas, la sociedad civil y los gobiernos deben considerar que la eficiencia en el uso de materiales permite abordar la triple crisis planetaria: el clima, la naturaleza y la contaminación, al mismo tiempo.
Dos iniciativas están haciendo precisamente eso:
CE for Net Zero: como parte de Mission Possible Partnership, CE for Net Zero está creando grupos de trabajo que incluyen a socios tanto del lado de la oferta como de la demanda. Estos grupos se centran en distintas partes de la cadena de suministro para garantizar que esta incorpore la circularidad de los materiales como una herramienta clave para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), y abordan los flujos de materiales de acero y cemento.
Scale360°: esta iniciativa del Foro Económico Mundial colabora con importantes grupos industriales, gobiernos, jóvenes agentes del cambio, emprendedores y ONG para impulsar el cambio sistémico necesario a fin de que las innovaciones de la economía circular prosperen y puedan ampliarse. Sus herramientas y metodología probada ayudan a líderes de la tecnología, las políticas públicas y otros ámbitos a explorar nuevas tecnologías y modelos de negocio para transformar la construcción, entre otros sectores económicos clave.
Abordar los desafíos de la industria de la construcción, tanto en lo relativo a los materiales utilizados en las nuevas construcciones como a la mejora de la eficiencia energética de los edificios en uso, será crucial para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. Al cambiar el funcionamiento de nuestras cadenas de suministro y fomentar una contratación pública innovadora, podemos acelerar la innovación, prolongar los ciclos de vida de los productos y cambiar de forma significativa nuestra manera de construir para lograr un futuro circular y neutro desde el punto de vista climático.




