El nivel del agua del Gran Lago Salado, en Estados Unidos, ha descendido más de 6 metros desde 1985.
El crecimiento demográfico y el cambio climático están reduciendo el lago, según la NASA.
Se estima que el Gran Lago Salado aporta 1.500 millones de dólares a la economía de Utah y sustenta a millones de aves migratorias.
El Gran Lago Salado de Utah, en Estados Unidos, hace honor a su nombre.
Es el lago de agua salada más grande del hemisferio occidental y es apreciado por sus impresionantes vistas.
Pero el cambio climático y el crecimiento demográfico están haciendo que el Gran Lago Salado sea un poco menos grandioso, al menos en tamaño.
El Gran Lago Salado visto por satélite
Nuevas imágenes de la NASA muestran cómo el lago se ha ido reduciendo desde mediados de la década de 1980.
Cuando el Gran Lago Salado alcanzó en 1986 su nivel más alto registrado, la altura media del agua era de 1.283,7 metros.
Desde entonces, el lago ha descendido unos 6,7 metros y el 3 de julio de 2022 alcanzó un nuevo mínimo histórico de 1.277,1 metros. Una nueva bajada situó el nivel del agua en 1.276,9 metros para el 10 de agosto.
«Aunque el nivel del agua del Gran Lago Salado puede fluctuar de un año a otro, en general ha ido descendiendo durante décadas», afirma el Observatorio de la Tierra de la NASA.
El impacto del crecimiento demográfico y el cambio climático
Entre 1982 y 2022, la población de los alrededores de Salt Lake City, en Utah, pasó de 700.000 a 1,2 millones de habitantes, y se extrajo más agua de la zona para viviendas y agricultura.
El cambio climático y el calentamiento que provoca también hacen que el agua de la atmósfera caiga cada vez más en forma de lluvia en lugar de nieve.
«La nieve es mejor para el lago porque queda almacenada en las montañas y se libera poco a poco», explicó la bióloga Bonnie Baxter.
La exposición del Gran Lago Salado
Hasta hace poco, el Gran Lago Salado podía soportar «unos pocos años de sequía», dijo Baxter. Pero ahora no está en condiciones de «afrontar eficazmente las presiones del cambio climático», añadió.
Desde 1850, las entradas de agua al Gran Lago Salado han disminuido casi un 40 % debido al uso humano del agua, estiman investigadores de la Universidad Estatal de Utah.
La NASA afirma que los bordes blancos alrededor del lago muestran las zonas del lecho que han quedado expuestas recientemente. Las distintas profundidades del agua y las concentraciones de sedimentos, sal, bacterias y algas también aparecen en diferentes colores.
Un valioso recurso económico y natural
El Gran Lago Salado aporta, según estimaciones, 1.500 millones de dólares a la economía de Utah y sustenta la pesca de artemia salina, las operaciones de extracción de sal, la minería de magnesio y las actividades recreativas, afirma la NASA.
Las aguas poco profundas del lago también sustentan a «millones de aves migratorias».
Un informe aparte de la Agencia Espacial Europea (ESA) señaló que las aguas en descenso del Gran Lago Salado podrían tener «consecuencias devastadoras» para la economía, la ecología y la población del norte de Utah.
A medida que el lago se reduce, aumenta su salinidad, lo que «pone en peligro a las moscas y a las artemias salinas de las que millones de aves dependen para alimentarse», explica la ESA.
El secado del lecho del lago también pone en riesgo la salud humana, ya que libera al aire polvo que contiene «cobre, arsénico y otros metales pesados peligrosos» procedentes de los residuos de la actividad minera, señala el informe.



