Los ocho últimos años han sido los más cálidos registrados, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.
Europa registró su octubre más cálido jamás registrado, con temperaturas casi 2 grados por encima del promedio de los últimos 30 años.
Como muestra el siguiente gráfico, existe una clara tendencia al calentamiento, con temperaturas en cada uno de los últimos 45 años por encima del promedio del siglo XX.
Mientras los líderes mundiales se reúnen en Sharm El-Sheikh, Egipto, para debatir medidas políticas que aborden el desafío global del cambio climático en la COP27, un octubre inusualmente cálido en gran parte del hemisferio norte ha servido como recordatorio oportuno del problema que tenemos entre manos. A principios de esta semana, el Cservicio Copernicus de Cambio Climático, un instituto financiado por la UE que vigila el clima en nombre de la Comisión Europea, informó de que Europa registró su octubre más cálido jamás registrado, con temperaturas casi 2 grados por encima del promedio de los últimos 30 años.
Considerando que 2022 ya encaminaba a convertirse en el sexto año más cálido registrado antes de octubre, puede darse por seguro que la indeseable racha de calor del planeta no terminará este año. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), los ocho últimos años han sido los más cálidos registrados, es decir, desde 1880, con temperaturas medias globales de la superficie (tierra y mar) que se desvían entre 0,82 y 0,99 grados Celsius del promedio del siglo XX.
Como muestra el siguiente gráfico, existe una clara tendencia al calentamiento, con temperaturas en cada uno de los últimos 45 años por encima del promedio del siglo XX. Por el contrario, los primeros 59 años del periodo de observación (es decir, 1880-1938) registraron temperaturas superficiales globales por debajo del promedio del siglo XX de 13,9 grados Celsius.





