Un estudio publicado en Nature ha descubierto que la temperatura global anual actual es la más cálida de los últimos 10.000 años.
Esto contradice la idea anterior, que creía que el «máximo térmico del Holoceno» seguía superando la temperatura anual actual.
La investigación respalda las pruebas del papel dañino de los gases de efecto invernadero en el cambio climático.
Los científicos han resuelto un enigma clave del cambio climático: la «paradoja térmica del Holoceno».
Sus hallazgos, publicados en Nature, muestran que la temperatura global anual actual es la más cálida de los últimos 10.000 años, lo que contradice investigaciones recientes.
Algunos escépticos sostienen que las predicciones de los modelos climáticos sobre el calentamiento futuro deben de ser erróneas. Sin embargo, los científicos afirman que sus hallazgos cuestionarán las visiones de larga data sobre la historia de la temperatura en la época del Holoceno, que comenzó hace unos 12.000 años.
«Nuestra reconstrucción muestra que la primera mitad del Holoceno fue más fría que en la época industrial debido a los efectos refrigerantes de los restos de capas de hielo del periodo glaciar anterior, en contra de reconstrucciones previas de las temperaturas globales», afirma la autora principal Samantha Bova, investigadora posdoctoral en el laboratorio del coautor Yair Rosenthal, profesor del departamento de ciencias marinas y costeras y del departamento de ciencias de la Tierra y planetarias de la Universidad Rutgers-New Brunswick.
Los científicos utilizaron fósiles marinos calcáreos (que contienen carbonato de calcio) de foraminíferos, organismos unicelulares que viven en la superficie del océano, para reconstruir la historia de las temperaturas de los dos intervalos cálidos más recientes de la Tierra. Se trata del último periodo interglacial, de hace 128.000 a 115.000 años, y del Holoceno.
Para obtener los fósiles, los científicos recogieron un testigo de sedimentos del fondo cerca de la desembocadura del río Sepik, al norte de Papúa Nueva Guinea, durante la Expedición 363 del Programa Internacional de Descubrimiento Oceánico. El testigo contiene sedimentos que se acumulan rápidamente, lo que permitió a los científicos recrear la historia de las temperaturas de la piscina cálida del Pacífico occidental, que sigue de cerca los cambios de las temperaturas globales.
La evolución de la temperatura durante las eras del último interglacial y del Holoceno es controvertida. Algunos datos sugieren que la temperatura media anual global durante la época moderna no supera la calidez del primer periodo cálido del Holoceno, denominado «máximo térmico del Holoceno», al que siguió un enfriamiento global. Mientras tanto, los modelos climáticos sugieren con firmeza que las temperaturas globales han aumentado a lo largo de los últimos 10.000 años.
«La aparente discrepancia entre los modelos climáticos y los datos ha generado dudas entre los escépticos sobre el papel de los gases de efecto invernadero en el cambio climático durante el Holoceno y, posiblemente, en el futuro», afirma Rosenthal.
«Descubrimos que el calentamiento posindustrial ha acelerado, en efecto, la larga y constante tendencia de calentamiento de los últimos 10.000 años. Nuestro estudio también subraya la importancia de los cambios estacionales, en concreto los veranos del hemisferio norte, en el impulso de muchos sistemas climáticos. Por primera vez, nuestro método puede utilizar las temperaturas estacionales para calcular promedios anuales.»
Otros colaboradores de la investigación proceden de la Universidad Nacional de Taiwán, la Universidad Estatal de Ohio y la Universidad Normal de Nankín.





