El cambio climático ya se siente en todo el mundo.
Los indicadores climáticos muestran la complejidad del cambio climático y aportan matices sobre cómo y dónde se está produciendo, lo que permite comprender mejor sus impactos y elaborar políticas más eficaces.
Es posible avanzar en la lucha contra el cambio climático mediante una mayor implicación con los datos climáticos.
La colaboración intersectorial y las aportaciones de múltiples organismos, así como herramientas digitales como ArcGIS StoryMaps, hacen que la información climática sea más pertinente y accesible.
¿Qué tiene que ver la temperatura del océano con el PIB de Honduras?
Si puedes responder fácilmente, deja de leer. Si no, quizá te beneficie, como a muchas otras personas, explorar las interconexiones entre el cambio climático y el desarrollo sostenible.
Aunque los medios de comunicación y los sectores público y privado hablan del tema cada vez con más frecuencia, la complejidad del cambio climático dificulta su comprensión cabal. El debate suele centrarse en los efectos del aumento de las temperaturas globales en un futuro lejano, pero la realidad, según la publicación más reciente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, es que «el cambio climático ya está afectando a todas las regiones de la Tierra de múltiples maneras».
Pero ¿qué significa esto realmente? ¿Cómo afecta exactamente el cambio climático a estas regiones? ¿Y qué se puede hacer al respecto? Queda menos de una década para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), por lo que responder a estas preguntas es urgente.
Estudio de caso: Centroamérica, fenómenos extremos causados por el cambio climático y un golpe al PIB
Veamos el caso de América Latina. Según el «Estado del clima en América Latina y el Caribe», 2020 fue uno de los tres años más cálidos registrados en Centroamérica y el Caribe, y el segundo más cálido registrado en América del Sur.
¿Adónde va todo este calor? Aproximadamente el 90 % del exceso de energía que se acumula en el sistema terrestre es absorbido por el océano, lo que modifica su temperatura en la superficie y a distintas profundidades. La temperatura de la superficie del mar ha aumentado de forma constante en todo el mundo y, en el Caribe, 2020 fue el año con las anomalías positivas más altas registradas. Es probable que estas temperaturas tan elevadas contribuyeran a que la temporada de ciclones tropicales del Atlántico batiera récords, con 30 tormentas con nombre en 2020.

No se puede subestimar el impacto de una temporada de ciclones tropicales tan activa en el desarrollo de la región. Uno de los peores efectos fue el de los huracanes Eta e Iota, cuyas trayectorias se superpusieron de forma inédita y afectaron a más de 8 millones de personas. Guatemala, Honduras y Nicaragua estuvieron entre los países más afectados, lo que agravó la desigualdad económica existente, los efectos de la COVID-19 y los conflictos. Solo en Honduras, los daños causados por las tormentas ascendieron a 1.800 millones de dólares, lo que provocó una reducción aproximada del 0,8 % en el crecimiento del PIB.
Así llegamos a la respuesta a la pregunta inicial: la temperatura del océano puede tener un impacto significativo en el PIB de todo un país, ya que es un componente clave en la regulación de la actividad de los huracanes.
Sin embargo, los impactos de fenómenos extremos como los huracanes no son solo monetarios. Los huracanes Eta e Iota por sí solos causaron alteraciones en los medios de subsistencia, cortes de electricidad y la pérdida de millones de hectáreas de cultivos, daños a infraestructuras (incluidos centros de salud y escuelas), contaminación de fuentes de agua y un aumento de los desplazamientos, asociados en particular con un incremento de la violencia contra mujeres y niños. En conjunto, estos impactos dificultan el logro de los ODS 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10 y 11 en la región.
Indicadores complejos del cambio climático: interconexiones y ciclos de retroalimentación
La temperatura del océano es solo un indicador de cómo está cambiando el clima y de los impactos que puede tener en el desarrollo sostenible. Parte de la complejidad del cambio climático se debe a que estos indicadores climáticos, o componentes del sistema climático, están interconectados y se refuerzan mutuamente.
Por ejemplo, la temperatura del océano no solo está relacionada con el aumento de la actividad de las tormentas; también desempeña un papel importante en la salud de las especies marinas y los ecosistemas, como los arrecifes de coral, así como en la de las comunidades que dependen de ellos (ODS 14). Además, a medida que el océano se calienta, no solo se expande y provoca un aumento del nivel del mar, sino que también favorece el deshielo marino, que deja al descubierto aguas más oscuras que, a su vez, absorben más calor, en un ciclo de retroalimentación. Por último, al calentarse el agua, su capacidad para almacenar dióxido de carbono de la atmósfera se ve reducida, lo que afecta a la eficacia de cualquier medida climática adoptada por los países (ODS 13).
Así, al relacionar los cambios en los componentes físicos del clima con el empeoramiento de los fenómenos extremos y sus impactos, queda claro que el cambio climático no es un fenómeno lejano en términos geográficos o temporales, sino que ya está teniendo un efecto concreto y perjudicial en el desarrollo sostenible.
De cara al futuro: implicarse con la información climática
El primer paso para actuar es comprender. Para facilitar una mejor comprensión del cambio climático y promover medidas climáticas más contundentes, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) está elaborando informes regionales sobre el «Estado del clima» que miden y hacen seguimiento concretos de los cambios que se producen en el clima de cada región.
Al utilizar indicadores climáticos clave, datos sometidos a revisión por pares, expertos climáticos de primer nivel y aportaciones de varios organismos de las Naciones Unidas, los informes buscan ayudar a lectores de todas las disciplinas a comprender mejor las relaciones de causa y efecto que rigen los componentes clave del sistema climático, y cómo se interconectan con el bienestar y el desarrollo sostenible en un sentido más amplio.
Sin embargo, estos informes por sí solos no bastan. Herramientas digitales innovadoras como ArcGIS StoryMaps y los mapas de Inteligencia Estratégica del Foro Económico Mundial ofrecen nuevas formas de interactuar con los datos climáticos, aprender sobre la ciencia y explorar las conexiones con otros problemas mundiales.
¿Qué es la Cumbre sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible del Foro Económico Mundial?
Pero la solución real está en nuestras manos. Solo si nos implicamos con información climática compleja, la compartimos con nuestras redes y exigimos mejores políticas veremos un cambio real. Empieza a explorar estas herramientas para descubrir cómo una mayor alfabetización climática puede traducirse en acción.
Los ODS dependen de ello, y todos nosotros también.
Para más información, consulta los informes sobre el «Estado del clima» de América Latina y el Caribe, Asia y África publicados recientemente, así como este folleto que relaciona los indicadores climáticos con el desarrollo sostenible.



