Dado que los enfoques tradicionales no logran responder a desafíos globales complejos, como el cambio climático y la pérdida de naturaleza, las empresas emergentes en fase inicial, con propósito y ánimo de lucro, pueden contribuir a crear un futuro sostenible y próspero para todos, siempre que reciban el apoyo adecuado.
Estas innovaciones tienen el potencial de transformar sectores enteros e inspirar a industrias tradicionales y nuevas a garantizar la vigencia de sus modelos de negocio y a replantear su enfoque de la sostenibilidad.
Se necesitan ecosistemas de colaboración que proporcionen a estas empresas emergentes en fase inicial las alianzas, el talento, los clientes y la financiación necesarios para escalar sus soluciones.
La realidad es imposible de ignorar: los esfuerzos del mundo por reducir las emisiones, proteger la naturaleza y combatir la desigualdad no avanzan con suficiente rapidez. Los enfoques tradicionales para afrontar estos desafíos se han quedado cortos y, aunque estamos avanzando, el mundo se encamina actualmente hacia un aumento medio de la temperatura de al menos 2,6°C a lo largo de este siglo.
Mientras tanto, los incendios forestales queman hoy más del doble de superficie arbórea que hace dos décadas. Más de un millón de especies corren riesgo de extinción debido a la destrucción de su hábitat. Y la escasez de agua en las ciudades se prevé que afecte a más de dos mil millones de personas de aquí a 2050.
Nuestro futuro exige que hagamos las cosas mejor, y podemos hacerlo.
Miles de empresas emergentes en fase inicial, con propósito y ánimo de lucro, trabajan en tecnologías escalables que pueden contribuir a un futuro de cero emisiones netas, positivo para la naturaleza y equitativo para todos. Algunas de estas innovaciones están transformando sectores enteros, redefiniendo nuestra percepción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) e inspirando a industrias tradicionales y nuevas a garantizar la vigencia de sus modelos de negocio y a replantear su enfoque de la sostenibilidad.
También generan empleo, aumentan los ingresos y resuelven problemas que afectan a las economías de todo el mundo.
Pero estas empresas no pueden hacerlo solas. Como empresas emergentes en fase inicial, muchas de ellas necesitan apoyo para encontrar las alianzas, el talento, los clientes y la financiación que requieren para escalar sus soluciones. Los inversores de impacto también necesitan apoyo. Para ellos es arriesgado invertir fondos escasos en una categoría de empresas emergentes que se enfrenta a un conjunto único de desafíos (plazos de desarrollo de productos más largos y costes iniciales más elevados), que a su vez requiere un conjunto único de soluciones (capital paciente y modelos de financiación innovadores).
Estos emprendedores en fase inicial necesitan ayuda. La buena noticia es que sabemos cómo proporcionársela.
Los sectores críticos requieren disrupción, y ya.
El agua no solo nos mantiene con vida. Se estima que su valor económico de uso asciende a 58 billones de dólares. Pese a ello, los inversores no aprovechan esta oportunidad, y el agua sigue siendo uno de los ODS más gravemente infrafinanciados, pues recibe menos del 1% de las inversiones en tecnología climática. Si queremos lograr agua limpia y saneamiento para todos (ODS 6), el enfoque actual deja de ser sostenible. Necesitamos un nuevo paradigma. Esto es lo que pueden aportar las empresas emergentes innovadoras en fase inicial.
Por citar solo un ejemplo, la empresa neerlandesa FieldFactors ha desarrollado una tecnología que capta hasta el 95% del agua de lluvia urbana y la convierte en agua potable, in situ. Esto no solo crea una valiosa fuente de agua dulce, sino que también reduce las inundaciones urbanas y la necesidad de sistemas de drenaje y transporte costosos y, a menudo, con fugas.
Tras reunirse con líderes de sostenibilidad de Microsoft en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial celebrada en Davos el año pasado, FieldFactors acaba de anunciar un acuerdo con el gigante tecnológico que permitirá instalar su innovación en la ciudad de Madrid, una colaboración que acelerará de forma significativa el impacto de la empresa emergente y, al mismo tiempo, demostrará la capacidad de estas empresas en fase inicial para escalar sus soluciones.
La preservación y restauración de la naturaleza requiere esfuerzos colectivos de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil. Pero en este momento estamos, en realidad, invirtiendo en agravar la pérdida de naturaleza. Los flujos financieros perjudiciales para la naturaleza ascendieron a casi 7 billones de dólares en 2022, mientras que la inversión en soluciones basadas en la naturaleza fue de solo 200 000 millones de dólares. Como destacan los autores de este informe sobre la inversión en capital natural, “la práctica habitual ya no es viable”. Para corregir este desequilibrio, necesitamos innovación que pueda atraer parte de esos 7 billones de dólares.
Innovaciones como la de la empresa emergente en fase inicial de capital semilla Pano AI, que detecta incendios forestales antes de que se inicien en cinco estados de EE. UU. y en dos de Australia. O bien Terrasos, una empresa emergente con sede en Colombia y pionera en mecanismos de financiación como los créditos de biodiversidad y los bancos de hábitat.
Las ciudades del mundo, por su parte, generan el 70% de las emisiones mundiales de CO₂ y consumen una cifra asombrosa, el 75%, de la energía mundial. El incentivo para fomentar innovaciones que promuevan la resiliencia climática y que, al mismo tiempo, aporten beneficios económicos y sociales es evidente. Es una suerte, por tanto, que las ciudades sean también incubadoras fundamentales de innovaciones como Zauben, cuyos paneles biosolares y de cubiertas verdes reducen los costes energéticos hasta un 25% y enfrían las superficies de tejados entre 30 y 40 grados Celsius, lo que atenúa el efecto de «isla de calor» urbana que afecta a muchas ciudades.
Se necesita todo un ecosistema
Todas estas empresas están en fase inicial. Muchas recibieron sus primeros contratos o inversiones importantes cuando tenían menos de diez empleados. Pero llegar a donde están hoy requirió algo más que una «gran idea». También recibieron orientación, contactos, oportunidades de financiación y visibilidad a través de los Desafíos de Innovación de UpLink.
Estos innovadores de alta calidad se seleccionan mediante un marco de competición diseñado y evaluado por inversores, otros emprendedores, empresas y responsables políticos que buscan soluciones innovadoras. Los ganadores acceden al ecosistema de innovación de UpLink, una fuente de posibles inversiones, alianzas y mentoría sobre los fundamentos de la gestión de un negocio.
Hasta la fecha, UpLink ha ayudado a más de 500 empresas emergentes en fase inicial a escalar soluciones de alto impacto para la acción climática, la seguridad hídrica, la economía circular y la transformación urbana, y a llevar innovaciones disruptivas y de gran impacto a sectores como la aviación, la minería y el sector energético.
4 acciones para escalar innovación de alto impacto
¿Qué podemos hacer para que las empresas emergentes en fase inicial nos ayuden? Con base en la experiencia de UpLink, hemos identificado cuatro acciones. En conjunto, constituyen una receta para el éxito: las empresas innovadoras obtienen los recursos para crecer. Los inversores acceden a cientos de proyectos invertibles que combinan propósito y beneficio. Las corporaciones, los gobiernos y la sociedad civil se benefician de soluciones que escalan para abordar los desafíos sociales, económicos y ambientales más acuciantes.
Empiece por los sectores de mayor impacto. En un mundo lleno de desafíos, hay que empezar por establecer prioridades: evalúe qué industrias y sectores necesitan con mayor urgencia disrupción para alcanzar un futuro de cero emisiones netas, positivo para la naturaleza y equitativo. Concentre los siguientes pasos en estos sectores.
Identifique a las empresas adecuadas. No toda solución innovadora puede cumplir su promesa. No toda empresa tiene lo necesario para escalar. Al considerar qué empresas tienen más probabilidades de éxito, evalúe la calidad del plan de negocio y el desempeño hasta la fecha, el grado real de innovación de sus soluciones y explore el potencial de esas soluciones para escalar en relación con el tamaño del mercado.
Reúna a las personas adecuadas. Puede que no haga falta toda una aldea, pero sí un ecosistema: inversores, agencias gubernamentales, empresas del sector privado y otros emprendedores deben unirse, aprovechar las fortalezas mutuas y forjar alianzas sólidas que les permitan escalar estos proyectos y ampliar su impacto.
Colabore para identificar y apoyar los proyectos adecuados.
Proporcione los recursos adecuados. Las empresas emergentes en fase inicial necesitan más que dinero. Para escalar, necesitan mentoría, visibilidad y acceso a grupos de talento, clientes potenciales y mercados.
Encontrar y apoyar a los proyectos emergentes adecuados para cambiar el mundo no es fácil. Siempre conllevará cierto riesgo. Pero la recompensa potencial es enorme: un futuro próspero que no solo sea sostenible, sino floreciente.




