Una simulación 3D de los efectos catastróficos del cambio climático no logró cambiar la actitud de la gente.
En vez de recibir una llamada de atención, la gente se mostró menos propensa a cambiar su comportamiento.
Ahora, los científicos deben buscar nuevas formas de comunicar los peligros de la crisis climática.
¿Qué tan en serio se toma la amenaza de la crisis climática? Quizá piense que los datos disponibles actualmente bastarían para convencer a cualquiera de que es necesario actuar, pero se equivocaría.
En un nuevo estudio, realizado por un equipo de la Singapore Management University, se mostró a ciudadanos de Hong Kong una simulación 3D realista de una marejada ciclónica de seis metros, provocada por el cambio climático, que inundaba su ciudad. Según los resultados, sus percepciones del riesgo que representan las amenazas relacionadas con el clima en realidad disminuyeron después de ver la simulación.
Las reacciones abarcaron desde la negación absoluta de la crisis climática hasta la creencia de que, personalmente, estarían bien pasara lo que pasara. Otros dijeron que estaban menos preocupados porque ya estaban tomando medidas para proteger el medio ambiente.
En el Informe sobre Riesgos Globales 2023 del Foro Económico Mundial, los impactos relacionados con el clima se situaron entre las cinco principales amenazas mundiales a corto y largo plazo. Los efectos previstos abarcaban desde fenómenos meteorológicos extremos hasta desplazamientos forzosos de población a gran escala.
«Las crisis energética y alimentaria, que han agravado el principal riesgo a corto plazo de este año (el costo de vida), están fundamentalmente vinculadas al fracaso a la hora de mitigar el cambio climático y adaptarse a él», afirmó Antonia Gawel, directora de Cambio Climático del Foro.
«Casi 3.600 millones de personas en todo el mundo están peligrosamente expuestas y son vulnerables a los impactos climáticos. El último informe del IPCC dejó claro que estos impactos no se sentirán por igual. Los países en desarrollo, pese a su contribución limitada al cambio climático, están soportando la carga, pero ningún país ni economía es inmune a la crisis climática».
La creciente amenaza del cambio climático
Las temperaturas en Hong Kong ya han aumentado 1,8 °C —frente a un aumento mundial de 1,2 °C— y la ciudad registra un promedio de seis tifones (tormentas tropicales severas) al año con vientos de hasta 130 km por hora.
La simulación se basó en los efectos reales del supertifón Mangkhut, que causó 134 muertes y daños por valor de más de 3.800 millones de dólares cuando azotó Filipinas, Guam y China en 2018.
Entre los 1.500 residentes de Hong Kong encuestados, la percepción general del riesgo que el cambio climático suponía para su modo de vida disminuyó después de ver la simulación. Para entender estos resultados contraintuitivos, los investigadores pidieron a la gente que explicara lo que sentía.
De quienes dieron respuestas detalladas, más de un tercio dijo que no creía que estuviera ocurriendo un cambio climático provocado por la actividad humana ni que fueran a producirse las marejadas ciclónicas simuladas.
Otro grupo dijo que la posibilidad de que ocurriera algo así era demasiado remota en el futuro como para preocuparse ahora; otros afirmaron que no les afectaría porque vivían en zonas montañosas, lejos de la costa, y algunos dijeron que se sentían impotentes para hacer algo.
Ver no es creer
«Nuestros resultados sugieren que, en promedio, la exposición a nuestra simulación redujo la percepción del riesgo asociado al cambio climático y tuvo un efecto negativo… en el comportamiento individual de mitigación», dijeron los investigadores, y plantearon «una cuestión fundamental de cautela sobre el uso de visualizaciones 3D para comunicar riesgos al público general».
Uno de los autores del informe, el Dr. Terry van Gevelt, declaró a Eco-Business.com que la simulación debería haber proporcionado «la llamada de atención necesaria para modificar el comportamiento individual y apoyar medidas costosas de adaptación y mitigación climática».
«Por desgracia, nuestros resultados sugieren que “ver no es creer”, especialmente en el caso de los escépticos del clima», añadió. Como Hong Kong cuenta con algunas de las mejores defensas climáticas del mundo, dijo que era «difícil lograr que la gente piense que los impactos climáticos empeorarán mucho más».
Gawel, del Foro, dijo que la acción urgente para combatir el cambio climático sigue siendo una prioridad máxima para el mundo, y que «la tecnología y las energías renovables ofrecen soluciones que deben ampliarse».
Añadió: «Es necesario centrarse en abordar las barreras no económicas, como los permisos y la agilización de las aprobaciones. En los mercados emergentes y en desarrollo, también debemos abordar el alto costo del capital. Debemos ayudar a impulsar la comercialización de tecnologías emergentes reduciendo los costos de estas soluciones mediante alianzas y colaboración».



