El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha pedido a la Unión Europea que aspire a un recorte del 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, muy por encima del objetivo actual del bloque, que es una reducción del 40%.
En una carta dirigida al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, a la que ha tenido acceso Reuters, y antes de una cumbre de líderes de la UE, Guterres afirmó que el mayor bloque económico del mundo debería liderar con el ejemplo para evitar los peores efectos del calentamiento global y limitar el aumento de la temperatura a 1,5 grados Celsius.
La reunión de la próxima semana de los jefes de Estado de los 28 países de la UE será la última antes de una reunión de la ONU sobre las negociaciones climáticas globales en septiembre.
«Cuento una vez más con usted para demostrar el liderazgo de la Unión Europea», afirmó Guterres en la carta a Tusk fechada el 23 de mayo.
Un anuncio que «apunte a un objetivo de reducción de emisiones del 55%, enviaría un mensaje poderoso», declaró. También pidió a los líderes que eliminen progresivamente la quema de carbón, poniendo fin a la aprobación de nuevas centrales eléctricas de carbón más allá de 2020.
A pesar del impulso liderado por Francia, respaldado por ocho capitales, para adoptar medidas más ambiciosas en materia climática, en particular esforzándose por alcanzar la neutralidad de carbono para 2050, los borradores filtrados de las conclusiones de la cumbre no mencionan el aumento del compromiso del bloque en virtud del acuerdo climático de París de 2015.
Con China y la India buscando ocupar un papel central en la reunión de la ONU tras la retirada de Estados Unidos del pacto de París por parte del presidente Donald Trump, algunos diplomáticos de la UE temen que el bloque pueda quedar cada vez más relegado en el acuerdo mundial.
Estados miembros de la UE como Polonia, que depende en gran medida de la energía generada con carbón, y Alemania, con su poderoso sector automovilístico, se resisten a recortes de emisiones más profundos para la industria, mientras que las protestas de los «chalecos amarillos» han debilitado el impulso climático de Francia.
Sin embargo, la creciente preocupación por el clima, puesta de manifiesto en protestas en todo el continente, ayudó a que los partidos verdes obtuvieran sus mejores resultados hasta la fecha en las recientes elecciones al Parlamento Europeo.
El Parlamento Europeo y el responsable de Clima de la UE, Miguel Arias Cañete, han pedido que el bloque aspire a alcanzar emisiones netas nulas de gases de efecto invernadero para 2050, señalando que la legislación aprobada desde el acuerdo de París ya lo encamina a superar su objetivo actual.
Sin embargo, los activistas climáticos afirman que las medidas adoptadas hasta ahora por la UE distan todavía mucho de ser coherentes con el cambio transformador que, según los científicos, es necesario para evitar los escenarios más sombríos.
«No se trata solo de liderazgo, sino de hacer lo necesario para garantizar la supervivencia de la humanidad y proteger el mundo natural para las generaciones futuras», declaró a Reuters Sebastian Mang, asesor de política climática de la UE en Greenpeace.




