Sønderborg, un municipio del sur de Dinamarca, tiene ambiciosos planes para alcanzar las cero emisiones netas.
Una colaboración público-privada lidera los esfuerzos para alcanzar este objetivo a partir de 3 pilares clave: eficiencia energética, reutilización de la energía ya producida y mayor uso de fuentes renovables.
Esto es lo que el resto del mundo podría aprender de Sønderborg.
¡Hej, desde Dinamarca!
Desde hace mucho tiempo idealizo la cultura danesa. Dinamarca ha encontrado la fórmula para resolver muchos problemas sociales que parecen irresolubles en Estados Unidos, desde la atención sanitaria gratuita hasta la universidad gratuita. Ha descubierto cómo convertir en un ritual elarte de disfrutar de la comodidad del hogar. Es la sede de laciudad más felizdel mundo. Su política es tan ideal que Dinamarca fue un tema recurrente durante la campaña de Bernie Sanders de 2016, como modelo para Estados Unidos: una idea que caló entre una generación de jóvenes liberales y provocó unaumento de turistas atraídos por Bernie en Dinamarca.
En lo que respecta al clima, Dinamarca es igual de admirable. Es uno de los pocos países con unobjetivo jurídicamente vinculante de reducción de emisiones, que fijó en el70 por ciento para 2030, además de alcanzar la neutralidad de carbono para 2050. (EstadosUnidos, en cambio, aspira a reducirlas un 50 por ciento para 2030.)
Dinamarca es ágil. En 1965, prácticamente no obtenía energía de fuentes renovables. Hoy,el 30 por ciento de su energía es renovable, lo que la sitúa en el noveno puesto mundial. En las dos últimas décadas, abandonó rápidamente el carbón y hoy obtiene el 30 por ciento de su energía de fuentes renovables. Gracias a estos avances, este año ocupó el primer puesto en elÍndice de Desempeño frente al Cambio Climático.
Mientras comunidades y empresas de todo el mundo concretan sus estrategias de descarbonización, ¿qué podrían emular del ejemplo danés?
Sønderborg es la Dinamarca de Dinamarca
Si el mundo busca en Dinamarca pistas sobre políticas eficaces, Dinamarca podría inspirarse en Sønderborg, un municipio del sur del país.
Sønderborg tiene un ambicioso plan de acción para descarbonizar todo su sistema energético para 2029 y ya ha avanzado el 55 por ciento hacia ese objetivo.
Aunque hoy las cero emisiones netas son un principio rector habitual, Sønderborg fue una de las primeras localidades —si no la primera— en proponerse alcanzar la neutralidad de carbono. Anunció el objetivo en 2007, ocho años antes del Acuerdo de París y dos años antes de queCopenhague asumiera un compromiso similar. (Si conocen una ciudad que lo haya hecho antes, me gustaría saberlo.)
Al frente de este esfuerzo está ProjectZero, una colaboración público-privada entre la ciudad, empresas locales y miembros de la comunidad. (Project Zero, junto con Danfoss, empresa de ingeniería y tecnología, costeó este viaje de reportaje.)
Cabe destacar que el área de ProjectZero se propone alcanzar este objetivo utilizando recursos exclusivamente locales, articulando estrategias concretas e implicando a las partes interesadas locales para descarbonizar por completo la energía, sin importar recursos energéticos ni utilizar compensaciones.
Detengámonos a pensar en la ambición de este reto. Es un país con inviernos largos y oscuros, lo que implica una gran demanda de luz y calefacción. Durante meses apenas hay sol para generar energía solar. Además, Sønderborg es pequeña: la región tiene unas 100.000 personas, así que elaborar un plan que cubra todas las necesidades energéticas exige integrar cuidadosamente los recursos.
Su estrategia se basa en proyectos intersectoriales, la integración de recursos y el respaldo de la comunidad a escala municipal. Según ProjectZero, ese espíritu colaborativo es el ingrediente secreto de una transformación profunda.
«El reto de hoy es descarbonizar las ciudades», afirmó Brian Seeberg, director ejecutivo de ProjectZero. «Estamos dejando atrás los componentes para adoptar soluciones integrales. Así que estamos demostrando cómo liderar, gestionar e involucrar a las personas en torno a los objetivos climáticos en un contexto urbano».
Su receta tiene tres pasos: usar solo la energía necesaria mediante una eficiencia profunda; reutilizar la energía ya producida; y obtener el resto de fuentes de energía renovables.
Paso 1: Reducir el consumo de energía
La eficiencia energética es la brújula de ProjectZero. La organización la considera un multiplicador del impacto, pues hace que todas las demás iniciativas sean más eficaces, potentes y asequibles. Según sus investigaciones, la eficiencia puede reducir casi un 50 por ciento los costos de alcanzar las cero emisiones netas.
Sønderborg ha demostrado bien este potencial en el sector residencial. Un conjunto de viviendas,Linde Haven, utiliza tecnologías avanzadas de eficiencia para reducir la demanda energética. El complejo, de 140 viviendas, incorpora tecnologías inteligentes, como sistemas de control predictivo que pueden reducir el consumo de calefacción un 11 por ciento; radiadores termostáticos electrónicos que mantienen una temperatura específica en cada habitación; y un sistema que equilibra el agua fría y caliente del circuito de calefacción, que puede ahorrar un 10 por ciento de la energía final y amortizarse en un año. Su eficiencia es tal que puede funcionar con calefacción urbana de baja temperatura, lo que, según las estimaciones, puede reducir casi un tercio las pérdidas de calor en la distribución.
Si se aplica bien, la eficiencia podría evitar la necesidad de construir costosas centrales nuevas de energía renovable y generar mayores ahorros para las comunidades, haciendo más posible y viable la descarbonización.
«Tiene mucho sentido priorizar la eficiencia energética», explicó Seeland. «Hasta cierto punto, la eficiencia energética es un tema aburrido. Pero hoy se desperdicia mucha energía y la transición ecológica es costosa».
Sin embargo, pese a que estas tecnologías existen y ofrecen plazos de amortización atractivos, el mundo ha tenido dificultades para avanzar al ritmo necesario para cumplir los objetivos de eficiencia energética. Según laAgencia Internacional de la Energía (AIE), para alcanzar las cero emisiones netas en 2050 tendríamos que mejorar la intensidad energética un 4 por ciento cada año; sin embargo, el promedio mundial de los últimos cinco años fue de apenas un 1,3 por ciento.
La estrategia de Sønderborg para impulsar la eficiencia en todo el mundo: inspirar con el ejemplo e invitar a periodistas (¡hola!) y líderes a conocer proyectos demostrativos. Por eso ProjectZero invitó a laAIE a celebrar en Sønderborg su conferencia anual sobre eficiencia energética en junio, y por eso su director ejecutivo, Fatih Birol,llamó a la ciudad«Capital Mundial de la Eficiencia Energética» tras conocer sus iniciativas.
Paso 2: Reutilizar energía conectando proyectos
Para descarbonizar los sistemas energéticos, es fundamental integrar proyectos y estrategias en toda la región. ProjectZero lo hizo dividiendo los retos y las oportunidades en 15 ámbitos prioritarios relacionados con los edificios, el transporte, la industria y la energía, e identificando a las partes interesadas locales que impulsaran la gestión de los proyectos.
Aunque el plan maestro de ProjectZero responde específicamente a los recursos de Sønderborg, el proceso puede reproducirse en otros lugares. La clave está en reconocer el poder de combinar las distintas soluciones pequeñas de una comunidad, que en conjunto amplifican los resultados positivos. Para ello se necesita una cooperación continua y significativa entre sectores.
«Cuando empiezas a trabajar entre distintos ámbitos, realmente empiezas a avanzar», afirmó Lars Tveen, presidente de ProjectZero. «Y solo puedes hacerlo si logras traducir de verdad la pregunta “¿qué gano yo con esto?” para los ciudadanos y para las distintas partes de la sociedad».
Un excelente ejemplo es lared de calefacción urbana de Sønderborg. La red conecta hogares y empresas de todo el municipio en un único sistema, lo que les permite compartir recursos térmicos para calentar el aire y el agua. El sistema abastece a más del 80 por ciento de los hogares de la región y reduce un 73 por ciento la energía que necesitan para calefacción y agua caliente.
Las empresas e industrias que generan calor excedente pueden capturarlo y venderlo al sistema de calefacción urbana. Así reducen la energía que los vecinos necesitan para calefacción y agua caliente y crean una nueva fuente de ingresos.
Un negocio que aprovecha este sistema es el supermercado SuperBrugsen. Instaló una unidad de recuperación para captar el calor residual de su sistema de refrigeración y reutilizarlo para calentar la tienda y producir agua caliente, lo que reduce un 78 por ciento la energía que SuperBrugsen necesita para calefacción. Es una evolución lógica del modelo habitual de climatización: el calor expulsado por la refrigeración se libera al exterior y luego otro sistema, que consume energía, se encarga de mantener la temperatura interior adecuada.
La guinda del pastel: cuando el supermercado genera más calor del que necesita, lo vende al sistema de calefacción urbana para beneficio de los edificios vecinos, y además gana algo de dinero.
Paso 3: Sustituir los recursos energéticos por energía limpia
Una vez reducida y reaprovechada la energía, el último paso es pasar a fuentes limpias para cubrir la demanda restante. Si los primeros pasos se hacen bien, esta tarea será mucho más sencilla.
La región ya cuenta con energía eólica y solar, una planta de biogás que utiliza residuos de granjas locales, una incineradora de basura que se usa para generar calor (que en Dinamarca no se considera renovable) y una planta de tratamiento de agua que genera energía y tiene emisiones de carbono negativas.
Dos de estos recursos —el biogás y la incineradora de basura— me parecieron especialmente interesantes. Ambos generan controversia en el ámbito climático de Estados Unidos, y el enfoque de Sønderborg hacia los dos me resultó refrescante.
Sønderborg considera que el biogás es una herramienta valiosa para dejar atrás el gas natural, tanto por sus beneficios climáticos como por el deseo de romper la dependencia de Rusia, que suministra la mayor parte del gas de Dinamarca. Hasta ahora funciona: recientemente, durante un día especialmente cálido, el biogás llegó a representar más del 98 por ciento del gas en la red, una hazaña extraordinaria.
En Estados Unidos, el biogás (al que la industria del gas natural llama «gas natural renovable») estáen medio de una disputa en la que las empresas gasistas quieren usarlo para frenar los esfuerzos de electrificación, mientras que, en respuesta, los defensores del clima desconfían por completo de él. Esta dinámica hace que el biogás no se utilice allí donde podría ser valioso y confunde a la opinión pública. La claridad de Dinamarca en este tema resulta refrescante.
La incineradora de basura era impresionante. En Estados Unidos, genera controversia porque se relaciona a las instalaciones contaminantes con elracismo ambiental y la contaminación. Según la dirección de la planta, la instalación de Sønderborg está diseñada para captar el calor y alimentar el sistema de calefacción urbana, y cuenta con una serie de conductos que capturan la contaminación y las sustancias tóxicas para confinar las emisiones y eliminar, en la práctica, sus efectos sobre la calidad del aire.
El siguiente paso de Sønderborg es seguir ampliando su capacidad solar y eólica (incluido unparque eólico marino previsto para entrar en funcionamiento en 2027) y crear una planta de hidrógeno verde que aproveche el excedente de generación eólica. Ese hidrógeno podría utilizarse para almacenar energía o combinarse con metano de la planta de biogás para producir diversos combustibles destinados a sectores donde la electrificación no es posible, como el transporte marítimo, la aviación y los plásticos.
Una nota de la autora
No debería dejar de mencionar a Danfoss, una empresa de ingeniería que fabrica componentes para diversas tecnologías, como sistemas de climatización e hidráulica. Danfoss tiene su sede en Sønderborg y su fundación familiar es una de las financiadoras de ProjectZero, además de haber patrocinado mi viaje a Dinamarca.
Danfoss tiene intereses en este asunto. Parte de su motivación para promover la eficiencia energética se debe a que fabrica muchos componentes para tecnologías punteras de eficiencia energética. La empresa reconoce abiertamente que la eficiencia energética beneficiará sus resultados económicos y que desea que otras localidades sigan el ejemplo que ha dado en Sønderborg para hacer crecer su negocio.
Después de pasar cuatro días con personas de ProjectZero y Danfoss, este doble incentivo no me preocupa. Coincido con Danfoss en que las soluciones climáticas ofrecen numerosas oportunidades, y no creo que el deseo de Danfoss de hacer crecer su negocio de eficiencia esté reñido con los esfuerzos climáticos.







