Un nuevo estudio analiza la posible migración humana provocada por las sequías en todo el mundo durante el resto del siglo XXI.
En general, las proyecciones muestran que la migración provocada por las sequías aumentará considerablemente en los próximos años: un 200 % más según las proyecciones climáticas optimistas.
Y si los líderes mundiales no cooperan en las medidas de mitigación del cambio climático, el aumento podría llegar al 500 %.
Las investigaciones indican que la migración humana debida a las sequías aumentará al menos un 200 % a lo largo del siglo XXI.
A partir de una serie de sistemas de modelización climática y de ciencias sociales, así como de otros datos de las ciencias sociales, los resultados del estudio indican que la migración podría obligar a ajustar las políticas sociopolíticas para contrarrestar el desplazamiento generalizado de personas en el futuro. El estudio se publica en International Migration Review.
Según el autor principal, Oleg Smirnov, profesor asociado del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Stony Brook, el equipo de investigación utilizó 16 modelos climáticos para elaborar proyecciones de sequía para el resto del siglo XXI. Se centraron en dos escenarios de emisiones de gases de efecto invernadero: uno optimista, coherente con el Acuerdo de París, y otro pesimista, basado en el uso actual de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero.
Mientras que el informe Groundswell evalúa las proyecciones de migración humana debida al cambio climático para 2050 en seis regiones del mundo, este estudio analiza la posible migración humana provocada por las sequías en todo el planeta durante el siglo entero.
Smirnov y su coautora Gallya Lahav, especialista en migración y profesora asociada de Ciencias Políticas, evaluaron los contextos sociopolíticos y las políticas en relación con los modelos climáticos. Los coautores y expertos en clima Minghua Zhang, de la Escuela de Ciencias Marinas y Atmosféricas (SoMAS) de la universidad, y Tingyin Xiao, de la Universidad de Princeton, elaboraron proyecciones mundiales de sequía para dos escenarios de emisiones correspondientes al período de 2008 a 2100 con el fin de completar el análisis.
En general, proyectan que habrá un aumento considerable de la migración provocada por las sequías en los próximos años: un 200 % más según las proyecciones climáticas optimistas y hasta un 500 % más si los líderes mundiales no cooperan en las medidas de mitigación del cambio climático.
«Un hallazgo interesante es que también identificamos a un gran grupo de personas que querrán migrar, pero no podrán hacerlo porque las sequías cubrirán extensas zonas y harán que los posibles destinos sean difíciles de alcanzar o menos favorables que sus lugares de origen», explica Smirnov.
Los autores estiman que este segmento de personas «inmóviles» también aumentará alrededor de un 200 % en el escenario optimista, pero casi un 600 % en el escenario de «continuidad de las tendencias actuales» o pesimista.
«Nuestros modelos nos llevan a preocuparnos no solo por el creciente número de personas desplazadas por motivos ambientales que podrían dispersarse por todo el mundo, sino también, y quizá aún más, por la gran cantidad de estas personas “inmóviles”, que quizá estén desesperadas por marcharse, pero no puedan hacerlo, lo que podría contribuir al sufrimiento y la inestabilidad social», destaca Smirnov.
Además, Lahav, antigua asesora de la División de Población de las Naciones Unidas, añade: «Dado que las personas migrantes por motivos ambientales quedan en gran medida fuera de marcos jurídicos internacionales como la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, que protege a quienes huyen de la guerra o los conflictos, es fundamental adoptar un enfoque político multilateral e integral en esta zona gris».
Pese al empeño científico por evaluar y predecir sistemáticamente los resultados migratorios futuros, los investigadores coinciden en que el componente de ciencias sociales del estudio puede incluir variables desconocidas adicionales y complejidades al hacer proyecciones, debido a los aspectos políticos de la migración. Los autores escriben: «Solo podemos hablar de posibles presiones migratorias, en lugar de migración efectiva, ya que no sabemos cómo las respuestas políticas futuras afectarán y podrían limitar los flujos migratorios. Del mismo modo, no nos basamos en el número absoluto de migrantes, porque estas cifras son sensibles a los supuestos arbitrarios de los modelos».
Al proyectar los modelos de migración provocada por las sequías hacia finales del siglo XXI, los investigadores advierten que muchos países tendrán grandes cantidades de personas migrantes. Afirman que, si no se mitiga el cambio climático, el mayor número de personas desplazadas por las sequías se registraría en estos países: Nigeria, Egipto, China, Turquía, Argelia, México, Marruecos y Venezuela. El mayor número proyectado de personas inmóviles correspondería a Turquía, México, Marruecos, Argelia, Brasil, Malí y China.
En general, Smirnov y sus colegas afirman que los resultados del estudio aportan pruebas sólidas de que la mitigación mundial del cambio climático tendría un coste menor, en términos de sufrimiento humano y pérdidas económicas derivadas de la migración provocada por las sequías, que las políticas diseñadas para afrontar los enormes desafíos de un cambio climático sin mitigar.
El trabajo recibió financiación de la National Science Foundation.




