Según un nuevo estudio de 22 meses, tres especies comunes de coral de Hawái podrían ser más resilientes al aumento de la temperatura del océano de lo que se pensaba.
El estudio simuló las temperaturas y la acidez oceánicas que se prevé que habrá en el futuro y constató que ninguna de las especies desapareció; algunas incluso prosperaron.
En el estudio no se incluyeron factores que podrían afectar negativamente a los corales en algunos lugares, como la sobrepesca y la contaminación.
Los arrecifes de coral son conocidos por ser extremadamente vulnerables al aumento de las temperaturas globales, resultado de la acción humana, y al cambio climático. Según un nuevo estudio de 22 meses, tres especies comunes de coral de Hawái podrían ser más resilientes al aumento de las temperaturas oceánicas de lo que se pensaba, y podrían soportar un aumento de temperatura de hasta el punto crítico del Acuerdo de París: un promedio de 3,6 grados Fahrenheit, informó NBC News.
El nuevo estudio, «Aclimatación fisiológica de corales hawaianos tras un cambio de 22 meses en la temperatura de referencia y el pH del agua de mar», realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, se publicó en la revista Scientific Reports.
El estudio simuló las temperaturas y la acidez oceánicas que se prevé que habrá en el futuro y, aunque los investigadores constataron que hasta la mitad de algunos grupos de especies no sobrevivió, ninguna especie desapareció. Al final del estudio, algunos corales incluso estaban prosperando.
Rowan McLachlan, quien dirigió el estudio cuando era estudiante de doctorado en ciencias de la Tierra en la Universidad Estatal de Ohio, afirmó que los resultados dan motivos para ser optimistas sobre la supervivencia futura de los corales.
«En nuestro estudio encontramos resultados sorprendentemente positivos. En el campo de la investigación sobre corales no solemos obtener muchos resultados así cuando se trata de los efectos del calentamiento de los océanos», dijo McLachlan, quien ahora realiza una investigación posdoctoral en la Universidad Estatal de Oregón, según informó Ohio State News.
Según Andréa G. Grottoli, profesora distinguida de Ciencias de la Tierra en la Universidad Estatal de Ohio y autora del estudio, los hallazgos son más realistas que los de estudios anteriores debido a la duración de 22 meses de la investigación. Grottoli dijo que la mayoría de los estudios comparables suele realizarse durante períodos que van de varios días a cinco meses.
«Hay aspectos de la biología de los corales que tardan mucho en ajustarse. Puede haber un descenso cuando se enfrentan a factores de estrés, pero, con suficiente tiempo, los corales pueden reajustarse y volver a un estado normal», dijo Grottoli, según informó Ohio State News. «Un estudio que dura cinco meses solo observa una parte de la trayectoria de la respuesta».
A medida que siguen aumentando los niveles de dióxido de carbono atmosférico, provocan el calentamiento del océano y alrededor del 25 por ciento del dióxido de carbono se disuelve en el océano, lo que aumenta la acidez. Ambos factores son peligrosos para los corales, dijo Grottoli, según informó Ohio State News.
Durante el estudio, las muestras de coral de las tres especies hawaianas más comunes (Montipora capitata, Porites compressa y Porites lobata) se expusieron a cuatro condiciones oceánicas diferentes. La primera correspondía a las condiciones oceánicas actuales; la segunda, a condiciones de acidificación; la tercera, a condiciones de calentamiento; y la cuarta, a condiciones de acidificación y calentamiento simultáneos.
Los 40 tanques utilizados en el estudio se colocaron junto a un arrecife en la isla Coconut de Hawái y contenían arena, crustáceos, escombros de coral y peces, informó NBC News.
En los tanques también se produjeron variaciones naturales de temperatura y niveles de pH, para reproducir lo más fielmente posible las condiciones a las que los corales habrían estado expuestos en su entorno natural, informó Ohio State News.
«Cuando se intenta predecir los efectos a largo plazo del cambio climático, es importante imitar las condiciones del mundo real, y nuestro estudio lo hace», dijo Grottoli, según informó Ohio State News.
Los resultados del estudio mostraron que el 92 por ciento de los corales sobrevivió en los tanques que simulaban las condiciones actuales, mientras que en las condiciones de calentamiento sobrevivió un 31 por ciento menos, informó Ohio State News.
Las dos especies de Porites tuvieron mejores tasas de supervivencia en condiciones de mayor acidificación y calentamiento que la especie M. capitata.
Las tasas generales de supervivencia oscilaron entre el 46 por ciento de M. capitata y el 71 por ciento de P. compressa.
«De los corales que sobrevivieron, especialmente las especies de Porites, todos se adaptaban bien, e incluso prosperaban», dijo McLachlan, según informó Ohio State News.
Según Grottoli, M. capitata podría tener mejores tasas de supervivencia en el océano que en el estudio, ya que quizá tendría acceso a más zooplancton, una fuente de alimento de la que depende mucho cuando sufre estrés.
Por supuesto, dijo Grottoli, en el estudio no se incluyeron factores que podrían afectar negativamente a los corales en algunos lugares, como la sobrepesca y la contaminación.
Las especies de Porites forman parte de una clase de coral presente en todo el mundo y son importantes para la formación de arrecifes; el hecho de que les fuera bien en el estudio podría ser una señal esperanzadora, dijo Grottoli.
«Encontramos algo un poco distinto de lo que han encontrado otras personas», dijo Grottoli, según informó NBC News. «Nuestras condiciones eran más realistas. Quizá haya más resiliencia de la que se cree. Sin duda, esto abre la posibilidad de ponerlo a prueba más a fondo».




