La adaptación al clima debe ser un fenómeno sinérgico para ser eficaz. ¡Estos son los motivos!

Climate adaptation has to be a collaborative and interconnected strategy to mitigate climate change risks
Climate adaptation has to be a collaborative and interconnected strategy to mitigate climate change risksImage: REUTERS/Afolabi Sotunde
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  • Un experto en adaptación al clima ha pedido que los riesgos del cambio climático se consideren un problema global interconectado.

  • Los cultivos dañados en una parte del mundo pueden tener efectos en cadena en otros mercados, afirmó Richard Klein en la conferencia Gobeshona sobre adaptación al clima.

  • Según explicó, el problema es que la gestión de los riesgos climáticos transfronterizos no es competencia de nadie, por lo que no se hace lo suficiente.

Cuando una grave sequía afectó al sur y al sureste de Asia en 2008, las cosechas disminuyeron, las exportaciones mundiales de arroz se redujeron y los precios se dispararon hasta un 200 % en todo el mundo, lo que provocó disturbios por la comida a causa del aumento de los costes en lugares tan alejados como Senegal, país amante del arroz.

Estas amenazas interconectadas significan que los esfuerzos por adaptarse a los crecientes riesgos del cambio climático en una aldea o nación probablemente fracasarán, a menos que los responsables públicos consideren una visión más amplia de lo que ocurre en el mundo, según expertos en adaptación al cambio climático.

"Una perturbación meteorológica en una parte del mundo puede tener repercusiones realmente graves en una parte completamente distinta del mundo", señaló Richard Klein, experto en cambio climático y desarrollo del Instituto Ambiental de Estocolmo.

¿Puede la "adaptación al clima" ayudarnos a prepararnos?

"La cuestión es: ¿podemos prepararnos para este tipo de sucesos?", preguntó durante Gobeshona, una conferencia con sede en Daca sobre adaptación al cambio climático dirigida a nivel local.

Algunos países europeos, en particular Alemania y Suiza, son los más avanzados en la elaboración de modelos de los riesgos que enfrentan por las malas cosechas en otros lugares o el colapso de las cadenas de suministro, afirmó Klein, uno de los principales expertos en políticas de adaptación al clima.

Por ejemplo, un informe de la Agencia Federal de Medio Ambiente de Alemania, publicado el año pasado, concluyó que, debido a los vínculos comerciales, los riesgos climáticos fuera de Europa representaban probablemente una amenaza mayor para la economía alemana que los riesgos locales.

Entre esas amenazas se incluye desde la pérdida de cosechas de café en Brasil, que podría agotar una de las principales fuentes de granos de Alemania, hasta las crisis económicas en el sur de Asia, provocadas por fenómenos climáticos extremos, que reducen drásticamente la demanda de importaciones alemanas.

"La adaptación al clima es un desafío global porque todos estamos conectados", afirmó Klein. "Lo que ocurre en una parte del mundo afecta a otras partes muy distintas."

Sin embargo, según explicó, el problema en la mayoría de los lugares es que "la gestión de los riesgos climáticos transfronterizos no es actualmente responsabilidad de nadie".

Miles de científicos advirtieron de que un clima cambiante, con inundaciones y sequías más graves, podría reducir el crecimiento de la producción mundial de alimentos hasta en un 30 % para 2050.

Según señalaron, el aumento del nivel del mar y las mayores marejadas ciclónicas también podrían destruir las economías urbanas y obligar a cientos de millones de habitantes costeros a abandonar sus hogares.

No obstante, invertir más en soluciones que van desde los sistemas meteorológicos de alerta temprana hasta carreteras y edificios resilientes al clima, cultivos y cosechas inteligentes desde el punto de vista climático, y una mayor captación de agua de lluvia, podría generar un rendimiento cuatro veces superior al coste, según indicó el Centro Global de Adaptación, con sede en los Países Bajos, en un informe de 2019.

La adaptación al clima para afrontar los riesgos económicos

Klein afirmó que las amenazas a las que se enfrenta la mayoría de los países van desde los efectos sobre los sistemas hídricos transfronterizos como los ríos (una sequía en un país situado aguas arriba provoca que fluya menos agua hacia aguas abajo) hasta la interrupción del comercio, especialmente en lo relativo a los suministros de alimentos.

Los países del sudeste asiático productores de arroz y vulnerables a las tormentas, como Vietnam, Tailandia, Camboya e Indonesia, son, por ejemplo, potenciales "exportadores de riesgos" para países como Singapur, que dependen en gran medida de sus cosechas, según Klein.

Pero las amenazas económicas también pueden surgir de factores como la reducción de las remesas, cuando los familiares que trabajan en el extranjero pierden sus empleos debido a sequías o tormentas que azotan sus países de acogida, o de la pérdida de la cobertura de seguros, ya que el aumento de los riesgos dispara las primas.

Los desastres provocados por el clima también pueden impulsar la migración transfronteriza, ya que las familias buscan seguridad o empleo, o pueden hacer caer el turismo, como han comprobado reiteradamente los países del Caribe azotados por tormentas.

"Si diseñamos las estrategias de adaptación al clima únicamente a nivel nacional, no creo que podamos tener la certeza de que estamos construyendo resiliencia", señaló Klein.

La buena noticia es que una mejor preparación y gestión de los riesgos climáticos en un país podría generar beneficios en otros, lo que constituye un sólido argumento a favor de aumentar el gasto mundial para ayudar a los países más vulnerables al clima a adaptarse a los riesgos.

Actualmente, solo alrededor del 5 % de toda la financiación climática se destina a esfuerzos de adaptación a fenómenos meteorológicos más extremos y al aumento del nivel del mar, una cifra que los defensores de la adaptación al clima consideran que debería elevarse al 50 %.

Durante mucho tiempo, la adaptación al clima se ha considerado un trabajo local que las comunidades llevan a cabo en su propio interés, para ayudarlas a hacer frente a los crecientes efectos del calentamiento planetario, afirmó Saleemul Huq, director del Centro Internacional para el Cambio Climático y el Desarrollo en Daca.

Pero "lo local ya no es local. Lo local es global", afirmó durante un panel de Gobeshona. "Todos estamos conectados de alguna manera."

Debido a esa realidad, es decir, a que los desastres climáticos a menudo tienen efectos muy lejos de donde se producen, "la adaptación al clima a escala mundial puede considerarse un bien público del que todos nos beneficiamos", afirmó Klein.

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