Por qué el hito de emisiones del sector de la construcción exige un refuerzo basado en datos

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  • Las emisiones de CO₂ del sector mundial de la construcción se han estabilizado, pero queda mucho por hacer para lograr las reducciones necesarias.

  • Un enfoque que abarque todo el ciclo de vida de los edificios, basado en datos en cada etapa, es la vía para que el sector alcance las cero emisiones netas.

  • Las políticas con visión de futuro, los modelos de financiación innovadores y las tecnologías emergentes pueden impulsar aún más la transición.

Nuevos hallazgos del Informe sobre la situación mundial de los edificios y la construcción revelan que las emisiones del sector del entorno construido no aumentaron en 2023, pese a que la construcción mundial siguió expandiéndose. A primera vista, esto puede parecer alentador: indicaría que las medidas para descarbonizar el sector avanzan en la dirección correcta. Pero, al examinar los hallazgos más de cerca, queda claro que aún queda mucho camino por recorrer.

Las cifras más recientes indican que los edificios todavía consumen la asombrosa cantidad de 32% de la energía mundial y generan el 34% de las emisiones mundiales de CO₂; solo las emisiones operativas alcanzaron la cifra récord de 9,8 gigatoneladas en 2023. En lugar de marcar el abrupto final de los esfuerzos climáticos, este informe debería ser un llamamiento decisivo a la acción que impulse un mayor compromiso con soluciones innovadoras para lograr edificios con cero emisiones netas. Esta vía debe abarcar todo el ciclo de vida de los edificios, de modo que cada etapa —desde el diseño y la selección de materiales hasta la construcción y la operación— contribuya al avance del sector hacia las cero emisiones netas de carbono.

Mantener el rumbo es solo el comienzo

Estabilizar las emisiones, aunque sea un logro importante, es solo una parte de la historia. Si bien la intensidad energética de los edificios ha disminuido de 146 kWh/m² en 2015 a 132,2 kWh/m² en 2023, aún estamos lejos de la reducción prevista hasta 119,4 kWh/m² necesaria para cumplir los objetivos del Acuerdo de París. Además, las emisiones totales relacionadas con la energía del sector de los edificios aumentaron, de hecho, de 9,3 gigatoneladas de CO₂/año a 9,8 gigatoneladas de CO₂/año, muy por encima del objetivo de reducción necesario de 6,7 gigatoneladas de CO₂/año.

El entorno construido debe pasar rápidamente de mantener los niveles actuales a reducir las emisiones en una superficie mundial de construcción que se está expandiendo con rapidez. Las tecnologías necesarias para respaldar este cambio ya existen y, como dice el refrán, el conocimiento es poder. Los modelos y las simulaciones energéticas avanzados pueden detectar ineficiencias antes de iniciar las obras o cualquier proyecto de renovación o nueva construcción. Al evaluar los impactos ambientales desde el inicio y durante la operación hasta la readaptación, los promotores, propietarios y operadores de edificios pueden evitar comprometerse con décadas de emisiones y desperdicio de recursos evitables, y garantizar que sus edificios rindan de manera óptima con el paso del tiempo.

El futuro del sector inmobiliario: la descarbonización del sector inmobiliario.
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La necesidad de obtener información basada en datos se vuelve más urgente con cada nuevo proyecto, pero también a la hora de optimizar los edificios existentes, especialmente mientras el sector de la arquitectura, la ingeniería y la construcción (AEC) se esfuerza por alcanzar a gran escala los objetivos de cero emisiones netas. Las ciudades y las poblaciones urbanas crecen; a medida que se dispara la demanda de construcción, los promotores corren el riesgo de comprometerse con décadas de rendimiento subóptimo si no piensan a largo plazo. Adoptar un enfoque integral de sistemas les conviene claramente, pues permite considerar de forma holística los numerosos factores que pueden afectar el rendimiento de un edificio a lo largo de su vida útil.

El análisis riguroso basado en la física no solo ayuda a optimizar el rendimiento de cada edificio, sino que también puede revelar cómo equilibrar las distintas demandas energéticas de varias propiedades, optimizando la generación solar, el almacenamiento compartido e incluso el comercio local de energía. Esta estrategia colaborativa no solo reduce los costos operativos y mejora el confort de los ocupantes, sino que también protege el planeta para las generaciones venideras.

Herramientas basadas en datos para lograr un impacto a largo plazo

El Informe sobre la situación mundial de los edificios y la construcción identifica estrategias clave para seguir avanzando, como renovar los edificios antiguos, aplicar códigos energéticos para edificios más estrictos y reducir el carbono incorporado en materiales como el acero y el cemento. Sin embargo, su implementación satisfactoria depende de aprovechar datos precisos en tiempo real y simulaciones para garantizar que las soluciones no solo respondan a buenas intenciones, sino que sean realmente eficaces.

Estas medidas tienen mayor impacto cuando se aplican desde una perspectiva holística. Las plataformas de simulación avanzadas pueden reproducir las condiciones reales de los edificios para evaluar los resultados de múltiples escenarios, desde las decisiones de diseño en las primeras etapas hasta el consumo de energía durante la operación e incluso los resultados al final de la vida útil. Esta información permite tanto a los propietarios de edificios como a los responsables de formular políticas priorizar las intervenciones, asignar las inversiones con criterio y hacer un seguimiento de los resultados cuantificables. Así, los datos son fundamentales para acelerar las intervenciones y prácticas respetuosas con el clima en todo el sector y lograr reducciones verificables de las emisiones tanto incorporadas como operativas.

Una estrategia centrada en todo el ciclo de vida implica ir más allá de las soluciones a corto plazo. Al incorporar una evaluación completa del ciclo de vida desde las primeras fases de planificación hasta la operación, podemos elegir materiales con una menor huella de carbono, incorporar energías renovables, optimizar las estrategias operativas y preparar los edificios para posibles escenarios climáticos y cambios de uso futuros. Este enfoque no solo reduce las emisiones inmediatas, sino que también evita consecuencias imprevistas, como la necesidad de costosas renovaciones o demoliciones con un alto impacto de carbono más adelante.

De las emisiones estancadas a una descarbonización real

Dicho esto, no debemos perder de vista que el informe de este año ofrece un indicio poco común de optimismo. Muestra que las políticas con visión de futuro, los modelos financieros innovadores y las tecnologías emergentes pueden combinarse para estabilizar las emisiones; simplemente, no se están aplicando con la escala y la urgencia necesarias. El objetivo final sigue siendo ambicioso. Además de construir nuevos edificios, hay que renovar y modernizar las estructuras existentes, replantear los materiales y perfeccionar los instrumentos financieros para incentivar una sostenibilidad profunda. Los profesionales del sector AEC, los propietarios y los operadores de edificios tienen una gran responsabilidad: aprovechar esta oportunidad y generar cambios concretos.

Respaldar esta trayectoria requiere que todas las partes interesadas se unan en torno a una cultura de mejora continua y rendición de cuentas basada en datos. Y no solo deberían preocuparse por ello los equipos de diseño y operaciones. Para muchos directores financieros, por ejemplo, un enfoque que abarque todo el ciclo de vida de los edificios ofrece importantes beneficios empresariales: la reducción de los costos operativos a largo plazo suele permitir que las iniciativas de renovación se autofinancien, por lo que las organizaciones quizá ni siquiera necesiten financiación externa. Los inversores también pueden beneficiarse: cuando los rendimientos financieros se hacen evidentes, los ahorros a largo plazo y los posibles dividendos suelen compensar los costos iniciales.

Los bonos verdes, los préstamos adaptados y otros modelos de financiación innovadores pueden dar un fuerte impulso a las iniciativas de renovación y aportar el capital necesario para modernizar el parque de edificios envejecido. Mientras tanto, la simulación avanzada y la supervisión continua del rendimiento garantizan que las intenciones del diseño se mantengan durante toda la vida operativa de un edificio. Con datos que orientan cada etapa, el entorno construido puede pasar de ser una de las principales fuentes de emisiones a convertirse en un motor fundamental de resiliencia climática.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para promover el desarrollo urbano sostenible?

Las ciudades son responsables del 75% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y albergan a más de la mitad de la población mundial, una proporción que llegará a dos tercios en 2050. Si priorizan una energía más limpia, las ciudades podrían contribuir a más de la mitad de las reducciones de emisiones necesarias para limitar el calentamiento global a menos de 2 °C, en consonancia con el Acuerdo de París.

Para lograr ciudades y comunidades con cero emisiones netas y positivas para la naturaleza para 2050, el Foro Económico Mundial colabora con partes interesadas de los sectores público y privado en iniciativas que convierten la ambición mundial en acción local. Estas son solo algunas:

  • Alianza Davos Baukultur: Promover la planificación, construcción y gestión de alta calidad de edificios, infraestructuras y espacios públicos mediante principios basados en la resiliencia climática, la sostenibilidad y la circularidad en el entorno construido. Más información.

  • Coalición Mundial para la Nueva Movilidad: Explorar nuevas soluciones para reducir la congestión y las emisiones, mejorar la infraestructura para vehículos eléctricos y transformar la movilidad y los servicios de reparto urbanos. Más información.

  • Alianza para la Innovación Urbana: Conectar a innovadores y emprendedores con nuevos mercados y oportunidades para replantear y transformar la calidad de vida y las economías locales. Más información.

  • Alianza Mundial de Ciudades Inteligentes del G20: Acelerar soluciones inteligentes y prácticas para fortalecer la resiliencia climática, mejorar el bienestar público y abordar los desafíos más apremiantes de las ciudades y comunidades locales. Más información.

  • El futuro de los viajes y el turismo: Impulsar un crecimiento económico inclusivo y sostenible, preservando al mismo tiempo el patrimonio cultural y protegiendo los ecosistemas naturales. Más información..

Descubra cómo puede formar parte de nuestros esfuerzos para crear ciudades y comunidades más sostenibles y habitables. Póngase en contacto con nosotros aquí.

Aunque la meseta de emisiones de 2023 marca un momento alentador, la verdadera prueba será la rapidez con la que podamos convertir el estancamiento en una reducción acelerada. Al aprovechar tecnologías sólidas de modelización, compartir conocimientos en todo el sector e impulsar marcos normativos e inversiones más ambiciosos, el sector del entorno construido puede avanzar con decisión hacia un futuro con cero emisiones netas. La industria está a las puertas de una transformación y ahora debe elegir aprovechar el momento.

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