Una calle del corazón del distrito financiero de Londres ha prohibido los vehículos de gasolina y diésel.
El objetivo es que los niveles de dióxido de nitrógeno se sitúen dentro de los límites recomendados.
El ensayo de 18 meses servirá para estudiar planes similares para otras calles.
Según Public Health England, la contaminación atmosférica es la mayor amenaza medioambiental para la salud en el Reino Unido.
Una calle de Londres está tomando medidas drásticas contra la contaminación atmosférica al prohibir todos los coches de gasolina y diésel.
Beech Street, en el corazón del distrito financiero de Londres, estará reservada a vehículos de cero emisiones , ciclistas y peatones en la primavera de 2020, con excepciones para los vehículos de emergencia, el acceso a los aparcamientos y la recogida de residuos y las entregas. La vía, gran parte de la cual pasa por debajo de un complejo residencial, participará en un ensayo inicial de 18 meses, durante el cual se vigilarán la calidad del aire y el tráfico.
«Reducir drásticamente la contaminación atmosférica exige medidas radicales, y estos planes nos ayudarán a eliminar el aire tóxico de nuestras calles», afirmó Jeremy Simons, presidente del Comité de Medioambiente de la City of London Corporation. «Nadie debería tener que respirar aire contaminado».
Según la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido, el transporte por carretera es responsable de alrededor de una quinta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero del país. Aunque las emisiones totales de gases de efecto invernadero del Reino Unido cayeron más de un 30 % entre 1990 y 2017, las emisiones del transporte por carretera aumentaron un 6 % durante el mismo período, señala la oficina.
Según Public Health England, la contaminación atmosférica es la mayor amenaza medioambiental para la salud en el Reino Unido; se le atribuyen entre 28 000 y 36 000 muertes al año por exposición prolongada. Se ha vinculado con diversas enfermedades, entre ellas cardiopatías coronarias, accidentes cerebrovasculares, enfermedades respiratorias y cáncer de pulmón.
Y también es un problema mundial: la Organización Mundial de la Salud calcula que más del 90 % de la población mundial vive en lugares donde los niveles de calidad del aire superan los límites recomendados. Londres es una de las más de 30 ciudades que han firmado la Declaración de calles libres de combustibles fósiles, en la que se comprometen a adquirir únicamente autobuses de cero emisiones a partir de 2025 y a convertir una zona importante en un área de cero emisiones para 2030.
Y capitales de todo el mundo, como Oslo, Madrid y Ciudad de México, han empezado a estudiar la prohibición de los coches en sus calles.
Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero también será clave en la lucha contra el calentamiento global. Public Health England afirma que los gobiernos y las autoridades locales deben actuar para limitar y mitigar los contaminantes atmosféricos.
El plan de la City of London Corporation tiene como objetivo que los niveles de dióxido de nitrógeno en Beech Street se ajusten a las directrices sobre calidad del aire establecidas por la Unión Europea y la Organización Mundial de la Salud. Tras el ensayo, la corporación decidirá si medidas similares son adecuadas para otras calles.
«Aportará importantes beneficios para la salud», afirma Oliver Sells, presidente del Comité de Calles y Pasarelas. «El plan experimental se hará cumplir mediante la tecnología más avanzada de cámaras inteligentes, y espero que sea el primero de muchos proyectos similares».






