¿Estamos alcanzando los puntos de inflexión del cambio climático?

The sun rises over Argentina's Perito Moreno glacier near the city of El Calafate, in the Patagonian province of Santa Cruz, December 16, 2009. The vast amounts of water stored in glaciers play crucial roles in river flows, hydropower generation and agricultural production, contributing to steady run-off for Ganges, Yangtze, Mekong and Indus rivers in Asia and elsewhere. To match feature CLIMATE-GLACIERS/ REUTERS/Marcos Brindicci/Files (ARGENTINA - Tags: ENVIRONMENT TRAVEL SCI TECH)
Climate change is affecting our world, and some places are reaching a critical level in impacting our world.Image: REUTERS/Marcos Brindicci
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Imagina que talas un árbol. Al principio, das hachazos y más hachazos… pero no parece cambiar gran cosa. De pronto, un golpe del hacha libera el tronco de su base y las hojas, que antes parecían lejanas, se desploman.

Es una metáfora acertada de uno de los aspectos más alarmantes del cambio climático: la existencia de «elementos de inflexión».

Estos elementos son componentes del clima que pueden superar un umbral crítico o «punto de inflexión», tras el cual un pequeño cambio puede alterar por completo el estado del sistema. Superar esos puntos puede desencadenar catástrofes que van desde sequías generalizadas hasta un aumento devastador del nivel del mar.

¿Qué umbrales críticos de estos elementos deberíamos temer superar a causa del cambio climático provocado por la actividad humanaprovocado por la actividad humana?

Puedes ver la respuesta en este gráfico y encontrar más información a continuación.

Image: EDF

Las amenazas más inmediatas y preocupantes

  • Desaparición del hielo marino ártico en verano – A medida que el Ártico se calienta, el hielo marino se derrite y deja al descubierto las oscuras aguas oceánicas, que reflejan la luz solar con mucha menos eficacia. Esta menor reflectividad refuerza el calentamiento del Ártico, por lo que la transición a un estado sin hielo marino puede producirse rápidamente, en apenas unas décadas. Algunos científicos han sugerido que ya hemos superado este punto de inflexión y predicen que los veranos árticos estarán libres de hielo antes de mediados de siglo.

  • Deshielo de la capa de hielo de Groenlandia – La retroalimentación del calentamiento ártico descrita anteriormente podría algún día dejar a Groenlandia sin hielo. Las investigaciones predicen que el punto de inflexión del deshielo total podría alcanzarse con un aumento de la temperatura global inferior a dos grados Celsius, un umbral que podría superarse antes de que termine este siglo. Aunque la transición completa a una Groenlandia sin hielo tardará al menos unos cientos de años, sus efectos incluyen un aumento del nivel del mar de hasta 20 pies en todo el mundo.

  • Desintegración de la capa de hielo de la Antártida occidental – La base de esta capa de hielo se encuentra por debajo del nivel del mar, lo que permite que las aguas oceánicas más cálidas erosionen lentamente el hielo. Hay indicios de que este punto de inflexión ya se ha superado, quizá desde 2014. Al igual que en el caso de la capa de hielo de Groenlandia, el colapso total tardaría varios siglos, pero podría elevar el nivel del mar hasta 16 pies.

  • Colapso de los arrecifes de coral – Los corales sanos mantienen una relación simbiótica con las algas que les proporcionan su principal fuente de alimento. A medida que los océanos se calientan y se vuelven más ácidos, los corales expulsan estas algas en un proceso a menudo mortal llamado blanqueamiento coralino. Las investigaciones predicen que la mayoría de los sistemas coralinos que aún quedan colapsaránincluso antes de que la temperatura global aumente dos grados Celsius.

Puntos de inflexión en un futuro lejano

  • Alteración de los patrones de circulación oceánica – La circulación termohalina se debe al hundimiento de las aguas saladas y densas del Atlántico Norte, pero estas aguas se están volviendo más dulces y ligeras a medida que se derriten los glaciares en un clima cada vez más cálido. El cambio en la densidad del agua podría impedir que se hunda y provocar una interrupción permanente de la circulación. Las investigaciones indican que el debilitamiento de la circulación termohalina ya está en curso, pero es poco probable que se interrumpa de forma abrupta en este siglo. Algunos modelos sugieren que estos cambios podrían desencadenar un segundo elemento de inflexión: la detención del giro subpolar situado actualmente en el mar del Labrador. Un cambio así elevaría drásticamente el nivel del mar, sobre todo en la costa este de Estados Unidos.

  • Liberación de hidratos de metano marinos – Grandes reservas de metano ubicadas en el fondo oceánico se mantienen estables gracias a las actuales condiciones de alta presión y baja temperatura. El aumento de la temperatura del océano amenaza la estabilidad de estas reservas de gases de efecto invernadero, pero el calor necesario tardaría al menos mil años en llegar a la profundidad suficiente y el aumento del nivel del mar podría retrasar aún más el proceso.

  • Anoxia oceánica – Si se libera suficiente fósforo en los océanos —procedente, entre otras fuentes, de los fertilizantes y de la meteorización provocada por el calentamiento, es decir, la descomposición de las rocas—, algunas regiones oceánicas podrían quedarse sin oxígeno. Sin embargo, este proceso podría tardar miles de años en desarrollarse.

Elementos potencialmente catastróficos, pero con considerable incertidumbre

  • Muerte regresiva de la selva amazónica – La deforestación, el alargamiento de la estación seca y el aumento de las temperaturas estivales someten las precipitaciones del Amazonas a presión. Si se cumplen las predicciones de que al menos la mitad de la selva amazónica se convertirá en sabana y pastizales, podría producirse una considerable pérdida de biodiversidad. Sin embargo, la muerte regresiva de la selva amazónica depende, en última instancia, de la gestión regional del uso del suelo y de cómo influya El Niño en los patrones de precipitación futuros.

  • Muerte regresiva de los bosques boreales– El aumento del estrés hídrico y térmico también podría reducir la cubierta de bosque boreal hasta en la mitad de su extensión actual. La muerte regresiva de estos bosques implicaría una conversión gradual en bosques abiertos o pastizales, pero las complejas interacciones entre la fisiología de los árboles, el deshielo del permafrost y los incendios forestales hacen incierta la probabilidad de que ocurra.

  • Debilitamiento de la bomba de carbono marina – Uno de los mecanismos por los que se produce el secuestro de carbono oceánico es la bomba de carbono marina, que describe la absorción de dióxido de carbono por parte de los organismos mediante procesos biológicos como la fotosíntesis o la formación de conchas. A medida que aumenta la temperatura del océano, avanza la acidificación y sigue disminuyendo el oxígeno, estos sistemas naturales podrían verse amenazados y reducir la eficiencia del secuestro de carbono. Se necesita más investigación para cuantificar la escala temporal y la magnitud de estos efectos.

Elementos de inflexión condicionados por factores contrapuestos

  • Reverdecimiento del Sáhara y el Sahel – A medida que sube la temperatura de la superficie del mar en el hemisferio norte, se prevé que aumenten las precipitaciones en el Sáhara y el Sahel. Este aumento de las precipitaciones contribuiría a ampliar la cobertura de pastizales de la región, pero su efecto se ve contrarrestado por el enfriamiento que producen en la atmósfera los aerosoles emitidos por la actividad humana.

  • Monzón de verano caótico en la India – El futuro del monzón de verano de la India también depende del equilibrio entre el calentamiento causado por los gases de efecto invernadero y el enfriamiento provocado por los aerosoles, que respectivamente refuerzan y debilitan el monzón. En el transcurso de un año, el monzón podría alternar entre fases de actividad intensa y débil; esta última provocaría sequías extensas.

Se necesita más investigación para determinar si pueden considerarse elementos de inflexión

  • Colapso de la circulación oceánica profunda de la Antártida – Como ocurre con la circulación termohalina, el aumento de agua dulce en las aguas superficiales del océano Austral debido al deshielo podría alterar lentamente los patrones de convección de las aguas profundas. Sin embargo, el calentamiento gradual del océano profundo favorece que esta convección continúe.

  • Aparición de un agujero de ozono en el Ártico – En la actualidad, unas nubes singulares que solo se forman en condiciones de frío extremo flotan sobre la Antártida. Sirven de superficie para ciertas reacciones químicas y favorecen la existencia del agujero de ozono. A medida que el cambio climático sigue enfriando la estratosfera, estas «nubes de hielo» podrían empezar a formarse en el Ártico y permitir la aparición de un agujero de ozono árticoen el plazo de un año.

  • Aridificación del suroeste de América del Norte – A medida que aumentan las temperaturas globales, los consiguientes cambios en la humedad provocan la expansión de las zonas secas subtropicales y reducen la escorrentía regional. Los modelos predicen que el suroeste de América del Norte se verá especialmente afectado, a medida que la humedad se desplace del suroeste hacia la parte norte de las Grandes Llanuras.

  • Desaceleración de la corriente en chorro –Una corriente de aire estrecha y rápida, llamada corriente en chorro, atraviesa las latitudes medias del hemisferio norte. Esta corriente separa el aire frío del Ártico del aire más cálido del sur e influye, por consiguiente, en el tiempo al formar sistemas de altas y bajas presiones. En los últimos años se ha observado una desaceleración de la corriente en chorro. Si se intensifica, los patrones meteorológicos podrían persistir durante varias semanas y dar lugar a fenómenos meteorológicos extremos prolongados.

  • Deshielo de los glaciares del Himalaya – Varias retroalimentaciones del calentamiento hacen que los glaciares del Himalaya sean vulnerables a un deshielo drástico durante este siglo, aunque las limitaciones en la disponibilidad de datos dificultan nuevos estudios. La acumulación de polvo en los glaciares de montaña y el deshielo constante de la nieve y el hielo de la región reducen la reflectividad de la luz solar y amplifican el calentamiento regional.

Cambios graduales y continuos

  • Estado más permanente de El Niño – Los océanos absorben el 90 por ciento del calor adicional que los gases de efecto invernadero atrapan en la superficie terrestre. Aunque sigue siendo objeto de debate, la consecuencia más probable de esta absorción de calor oceánico es una transición gradual hacia condiciones más intensas y permanentes de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), con efectos que incluyen sequías extensas en todo el Sudeste Asiático y más allá.

  • Deshielo del permafrost – A medida que aumentan las temperaturas globales y las latitudes altas experimentan un calentamiento amplificado, el deshielo del permafrost libera gradualmente dióxido de carbono y metano a la atmósfera, lo que genera una retroalimentación que provoca aún más calentamiento.

  • Transición de la tundra a bosque boreal– Al igual que la conversión de la selva amazónica y los bosques boreales en otros biomas, los entornos de tundra podrían transformarse en bosques a medida que aumentan las temperaturas. Sin embargo, este proceso es más prolongado y continuo.

Con diversos umbrales críticos en el horizonte, cada elemento de inflexión muestra las posibles consecuencias de permitir que el cambio climático avance sin control.

A medida que los puntos de inflexión se acercan, aumenta la urgencia de mitigar las emisiones con la esperanza de conservar la Tierra tal como la conocemos.

Esta publicación fue escrita en colaboración con la científica climática del Fondo de Defensa Ambiental Ilissa Ocko

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