Científicos estudiaron los microbios que se alimentan de la primera fuga de metano de la Antártida: esto es lo que descubrieron

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  • La Antártida alberga hasta una cuarta parte del metano marino del planeta.

  • La primera fuga de metano conocida en la Antártida podría ser una señal preocupante de que habrá más.

  • Los microorganismos que viven en el océano consumen metano y evitan que se libere a la atmósfera.

Los científicos han hecho un descubrimiento alarmante sobre el lecho del mar de Ross, en la Antártida.

Hay una fuga activa de metano —la primera detectada en la Antártida— y las comunidades microbianas que suelen alimentarse de este gas no están creciendo lo bastante rápido.

Se cree que la Antártida contiene hasta una cuarta parte del metano marino del planeta — un gas de efecto invernadero mucho más potente que el dióxido de carbono.

A algunos científicos les preocupa que, a medida que la región siga calentándose, los depósitos de metano latentes atrapados bajo hielo milenario puedan escapar a la atmósfera y desencadenar un cambio climático rápido e irreversible.

El estudio, publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B, señala que, aunque los peligros de las filtraciones polares de metano son ampliamente reconocidos, se sabe demasiado poco sobre ellas y sobre las comunidades microbianas que se alimentan de ese gas.

El hielo marino antártico es un hábitat para la fauna silvestre.Image: REUTERS/Alexandre Meneghini

Metano atrapado en el hielo polar
En el Ártico, la NASA destacó el potencial del metano liberado por el deshielo del permafrost para contribuir al calentamiento climático futuro. Mediante imágenes infrarrojas aéreas, los científicos cartografiaron millones de focos de metano en toda esta vasta región.

En el estudio del mar de Ross, los microorganismos tardaron entre uno y cinco años en responder a la fuga de metano y formar un «filtro de sedimentos». Incluso una vez establecida la población microbiana, el metano siguió escapando al océano.

Los investigadores afirman que aún no conocen el origen de la fuga de metano. Es posible que el cambio climático no haya sido el desencadenante, ya que la zona del mar de Ross no se ha calentado significativamente.

Pérdida de hielo marino

La Antártida registra un enorme descenso del hielo marino desde 2014.Image: Statista

Tras décadas de aumento del hielo marino, la Antártida ha experimentado un deshielo a un ritmo sin precedentes en los últimos años. Más de 2 millones de kilómetros cuadrados del hielo marino de la región han desaparecido desde 2014.

El hielo marino blanco refleja los rayos del sol e impide que el agua oscura absorba el calor, lo que ayuda a ralentizar el calentamiento de los océanos. El hielo marino también ofrece un hábitat a las focas, que se alimentan de nutritivo kril, y es una zona de reproducción para pingüinos y otros animales silvestres.

Está por verse si la fuga del mar de Ross será la primera de muchas filtraciones antárticas de metano. Sin embargo, su descubrimiento ha ampliado el conocimiento científico sobre cómo se consume y libera el metano en la Antártida.

Los investigadores afirman que esperan que el conocimiento adquirido sobre la respuesta tardía de las poblaciones microbianas a las filtraciones de metano ayude a mejorar la precisión de los futuros modelos climáticos globales.

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