Cambio climático y pandemia: 5 cosas que la COVID-19 nos ha enseñado sobre la crisis climática

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  • La crisis inmediata a la que nos enfrentamos hoy nos enseña mucho sobre una amenaza aún más existencial: el cambio climático.

  • No tenemos tiempo que perder, pero, como ha demostrado la COVID-19, sí tenemos los medios para afrontar este desafío.

El cambio climático está ocurriendo ante nuestros ojos; Bangladesh está bajo el agua, el Ártico está ardiendo y los devastadores incendios forestales de California siguen extendiéndose. No tenemos más tiempo que perder, pero sí tenemos el poder de cambiar de rumbo antes de que sea demasiado tarde.

Ante la serie de crisis interrelacionadas a las que nos enfrentamos, desde la salud y la economía hasta la desigualdad y el liderazgo, ha llegado el momento de que las empresas reevalúen sus valores y piensen en cómo volverse más responsables y sostenibles. Debemos preguntarnos dónde podemos tener mayor influencia y, después, actuar, para empezar a avanzar hacia un futuro más saludable y resiliente. Resolver la crisis climática abordará la desigualdad y el racismo, fortalecerá la economía y promoverá la salud mundial. Pero el reloj avanza. No abordar la crisis climática a la escala y con la rapidez necesarias amenaza el futuro de la humanidad.

Cambio climático y pandemia

Estas son cinco lecciones que la COVID-19 nos ha enseñado sobre cómo hacer frente al cambio climático.

1. El planeta no esperará

La comunidad científica lleva demasiado tiempo advirtiendo sobre el riesgo de una pandemia vírica y el riesgo del cambio climático . Al ritmo actual de emisiones globales de gases de efecto invernadero, no alcanzaremos el objetivo de 1,5 ˚C y nos dirigiremos, en cambio, hacia un aumento de la temperatura de 3-4 ˚C. Y, aunque se prevé que las emisiones sean un 7 % inferiores en 2020 que en 2019, el coste ha sido enorme. Como escribe Bill Gates: “Lo notable no es cuánto se reducirán las emisiones a causa de la pandemia, sino lo poco que se reducirán.” Necesitamos fijar objetivos audaces y ambiciosos que impulsen el cambio que necesita el planeta. Al salir de la crisis de la COVID-19, tenemos la oportunidad de combinar una recuperación segura con una recuperación sostenible. La UE ha liderado el camino al proponer un plan de recuperación verde, que utilizará la digitalización para impulsar el empleo y el crecimiento, garantizar la resiliencia de las sociedades y situar en primer plano la salud de nuestro medio ambiente.

2. Somos más resilientes cuando trabajamos juntos

Ante las condiciones sociales sin precedentes impuestas por la pandemia, las personas dieron un paso al frente, adoptaron nuevas modalidades de trabajo y afrontaron penurias personales, lo que nos recuerda que la capacidad humana de resiliencia es asombrosa.

A medida que el cambio climático sigue avanzando y nuestra resiliencia se pone a prueba, está claro que solo lograremos superarlo trabajando juntos. Se necesitan alianzas significativas y trabajo en materia de políticas para avanzar de forma decisiva. Organizaciones como la Step Up Coalition, que Salesforce ayudó a impulsar, reúnen a empresas comprometidas con utilizar su influencia para colaborar en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

3. La adversidad impulsa la innovación

Durante la crisis, hemos sido testigos de avances acelerados en soluciones innovadoras, desde el rápido desarrollo de apps de ‘rastreo de contactos’ para ayudar a frenar la propagación del virus, hasta la tecnología que nos ayuda a volver al trabajo.

Del mismo modo, la innovación también es clave para afrontar el cambio climático. Hemos visto cómo marcas mundiales como Adidas impulsan nuevas soluciones contra la contaminación por plásticos mediante su colaboración con Parley, al fabricar zapatillas con residuos plásticos recogidos en el océano. Organizaciones como Arbor Day también innovan: llevan su red de ambientalistas a internet para momentos que siempre se han centrado en la naturaleza, como su campaña Arbor Day at Home.

Ha llegado el momento de que todas las organizaciones den un paso al frente, aprovechen sus capacidades únicas e innoven.

La tendencia al alza y acelerada del aumento anual de las temperaturas medias globales es clara (cambio climático y pandemia)Image: Tableau

4. La digitalización es imperativa

Como consecuencia de la pandemia, la transformación digital avanza a una velocidad vertiginosa. Casi de la noche a la mañana, todas las empresas se vieron obligadas a digitalizarse por completo o a cerrar. La crisis ha alterado de forma masiva industrias y sectores. Los viajes se paralizaron por completo, es probable que los eventos sigan siendo virtuales hasta bien entrado 2021 y que las escuelas de todo el mundo se esfuercen por determinar cómo devolver a los alumnos a las aulas de forma segura. La pandemia puso de manifiesto la necesidad de soluciones basadas en la nube y consolidó la tendencia de que la computación en la nube ha llegado para quedarse.

A principios de este año, el Foro Económico Mundial lanzó UpLink – una plataforma digital de colaboración masiva (crowdsourcing) que reúne a partes interesadas de todos los tamaños para contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU mediante la digitalización, con el fin de llegar a un grupo más amplio de fondos e ideas. El producto fue fruto de una colaboración de un año entre el Foro, Salesforce, Deloitte y Microsoft, y se lanzó con el Ocean Solutions Sprint, que recopiló más de 50 soluciones emprendedoras procedentes de más de 15 países en respuesta a los desafíos más urgentes a los que se enfrenta hoy el océano. La plataforma se ha orientado ahora hacia el cumplimiento del objetivo Trillion Tree. Con más de 250 propuestas presentadas hasta la fecha, me entusiasma conocer cómo la próxima generación de agentes de cambio abordará este desafío global de los árboles.

5. Los líderes deben ser audaces y transparentes

La crisis de la COVID-19 ha demostrado la importancia de la transparencia para generar confianza. Los líderes se enfrentan a una crisis de confianza y están bajo un escrutinio público como nunca antes. Los gobiernos locales, las ciudades y las empresas han asumido por sí mismos la respuesta a la COVID-19, haciendo un seguimiento de las tasas de infección y estableciendo restricciones a nivel local.

Del mismo modo, se necesitará un liderazgo igualmente firme para afrontar el cambio climático. Ya hemos visto el poder del liderazgo a nivel local en la lucha contra la crisis climática, y también hay numerosos ejemplos en el mundo empresarial que merecen ser celebrados. Mastercard ha creado la Priceless Planet Coalition, una plataforma para unir los esfuerzos empresariales en materia de sostenibilidad y realizar inversiones significativas para preservar el medio ambiente. Unilever ha implementado una impresionante Política Medioambiental para «desvincular su crecimiento de su huella ambiental».

Al hablar del cambio climático y la pandemia, la situación actual ha puesto de relieve qué empresas están más comprometidas con todas sus partes interesadas. Son las empresas a las que el mundo mira y que están dispuestas a demostrar cómo realizar cambios reales para garantizar un futuro sostenible y resiliente.

¿Qué hace el Foro Económico Mundial frente al cambio climático?

Construir un futuro mejor

Solo catalizando un cambio sistémico global podemos aspirar a alcanzar un futuro de 1,5 °C, y cada persona, institución, gobierno y empresa tiene un papel esencial que desempeñar en esa transición.

Mi consejo es que piensen en lo que mejor hacen como empresa y apliquen esa perspectiva a su respuesta climática. Si son una empresa de transporte, averigüen cómo pueden descarbonizar la distribución y la logística. Debo felicitar a la industria del automóvil por su pensamiento audaz, con algunos de los mayores fabricantes de automóviles del mundo que asumen compromisos de carbono incluso mientras trabajan para recuperarse de la crisis de la COVID-19.

Si su especialidad es la innovación, ¿cómo pueden impulsar más tecnologías limpias? O, si son expertos en gestión de la cadena de suministro, ¿cómo pueden ayudar a otros a aportar transparencia y eficiencia que reduzcan el impacto ambiental negativo de sus compras?

Ha llegado el momento de actuar, de reinventar el negocio de los negocios y de garantizar que la recuperación económica mundial cree una nueva normalidad que beneficie al planeta en su conjunto. Necesitamos una ambición audaz, no cambios incrementales, para alterar radicalmente las industrias y generar el cambio que necesita el planeta.

Este artículo se publicó originalmente en la Sala de prensa de Salesforce.

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