4 maneras en que Pakistán combate los residuos y la contaminación por plástico

To eliminate plastic pollution, banning plastic bags is not enough – creative solutions are needed.Image: Lahore Waste Management Company
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  • Para eliminar la contaminación por plástico, no basta con prohibir las bolsas de plástico. Se necesitan soluciones creativas para prevenir y mitigar los residuos y la contaminación por plástico.

  • El enfoque integral de Pakistán frente a los residuos y la contaminación por plástico es un ejemplo de cómo las soluciones pueden combatir las fugas de plástico y, a la vez, apoyar el desarrollo de una sociedad justa e inclusiva.

Los residuos plásticos son una crisis mundial que se agrava cada día. Se prevé que el flujo mundial de plástico hacia los océanos se triplique para 2040. Solo Pakistán produjo, según estimaciones, 3,9 millones de toneladas de residuos plásticos en 2020. Cerca del 70 % de estos residuos (2,6 millones de toneladas) se gestionan de forma inadecuada: acaban en vertederos, basureros sin control o dispersos por tierras y masas de agua de todo el país.

Aun así, es posible avanzar. Con medidas rápidas, decisivas y colaborativas, se puede frenar la marea, tanto en sentido literal como figurado.

Estas son cuatro prioridades clave que orientan nuestros esfuerzos para hacer frente al plástico:

1. Empezar por lo sencillo: prohibir las bolsas de plástico

En 2019, Pakistán se convirtió en uno de los 128 países que habían prohibido las bolsas de plástico (polietileno) de un solo uso. La prohibición de Pakistán detuvo la producción de 600.000 kilogramos al año. Su éxito dependió tanto de la sensibilización sobre la prohibición —mediante campañas educativas dirigidas por el Ministerio de Cambio Climático para ciudadanos y fabricantes— como de la distribución gratuita de bolsas alternativas y la cobertura mediática de las estrictas medidas de aplicación adoptadas por la Agencia de Protección Ambiental de Pakistán (EPA). También contribuyó el acceso a alternativas económicas, gracias a la identificación de bolsas reutilizables de producción nacional. Sin embargo, es importante señalar que la EPA empezó a sancionar los incumplimientos tanto entre consumidores como entre fabricantes, lo que modificó los comportamientos. Se impusieron sanciones a la producción y venta de bolsas de plástico, con multas de entre 500 y 500.000 rupias pakistaníes.

Estos esfuerzos dieron resultado. Una encuesta realizada un año después, en septiembre de 2020, mostró que el 80 % de los participantes consideraba que la prohibición había aumentado sus conocimientos sobre la contaminación por plástico. La encuesta también reveló que, gracias a la regulación, todos los minoristas entrevistados habían empezado a usar bolsas alternativas.

2. Ser creativos: nuevas soluciones y enfoques

Pakistán se ha comprometido a identificar y priorizar soluciones innovadoras y sistémicas que combatan las fugas de plástico en toda la cadena de valor y apoyen el desarrollo de una sociedad justa e inclusiva. El Índice de Pakistán Limpio y Verde (CGPI) es un ejemplo de ello. Lanzado en noviembre de 2019, el CGPI busca mejorar los servicios de saneamiento en todo Pakistán mediante una competencia saludable entre ciudades y ciudadanos. El índice comprende más de 35 indicadores de desempeño en cinco componentes, entre ellos la gestión de residuos sólidos, con arreglo a los cuales se clasifican las ciudades cada año. Los indicadores se diseñaron y aprobaron junto con los municipios, que también fijaron las metas, con el objetivo último de mejorar la gobernanza y aumentar la credibilidad de los datos recopilados.

Los ciudadanos participan en la competencia mediante un programa de campeones basado en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), que registra acciones voluntarias para mantener limpias las ciudades, mejorar los servicios cívicos y fomentar en la población el sentido de pertenencia a sus comunidades y ciudades. El primer ministro recompensa a las ciudades y los ciudadanos con mejor desempeño para elevar la moral y sostener la mejora continua. Tras el éxito del proyecto piloto, la competencia se amplió a todas las provincias y regiones (93 ciudades), con el fin de desarrollar las capacidades del sector público para lograr un Pakistán limpio y verde.

En otro ejemplo, Pakistán está explorando nuevos sistemas de codificación que facilitarán el reciclaje de plásticos posconsumo y ofrecerán a los fabricantes un sistema uniforme para identificar las resinas.

Pakistán también ha identificado la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) como una medida eficaz para frenar la contaminación por plástico. La RAP es un enfoque normativo que asigna a los productores una responsabilidad considerable —financiera o física, o ambas— por el tratamiento o la eliminación de los productos posconsumo. Con el apoyo del programa SwithAsia de la UE, Pakistán inició una evaluación de referencia y adaptó el mecanismo al contexto local para facilitar su adopción. Sin embargo, los regímenes de RAP destinados a reducir los flujos de residuos plásticos no funcionan como política independiente y, para ser eficaces, deben complementarse con una supervisión efectiva y otros incentivos económicos, como los impuestos. Además, el desarrollo de capacidades locales también se considera prioritario para implementar eficazmente la RAP.

3. Invertir en los medios de vida: estímulo verde

La crisis de la COVID-19 ha puesto de relieve, más que nunca, la necesidad urgente de proteger y mejorar los medios de vida. El «estímulo verde» de Pakistán se diseñó para ofrecer oportunidades de sustento a trabajadores eventuales que se habían quedado sin empleo a causa del virus, entre ellos mujeres y jóvenes, y se centró así en el doble objetivo de proteger la naturaleza y crear empleos verdes. Las principales áreas de intervención del programa incluyeron plantar más árboles y ampliar y recuperar nuestras áreas protegidas; también se enfocó en mejorar el saneamiento urbano. Todo ello puede generar empleo y, al mismo tiempo, permitir que el país salga de la crisis por una vía que beneficie a la naturaleza. El Movimiento Pakistán Limpio y Verde se reconfiguró como parte del paquete para ofrecer empleos de saneamiento que requieren mucha mano de obra y llevar a cabo campañas de sensibilización.

4. Ampliar la acción: hojas de ruta basadas en evidencia y colaboración

Sin duda, Pakistán aún tiene mucho por hacer para eliminar realmente los residuos plásticos. Consciente de la necesidad de abordar la causa de fondo del problema, está elaborando un plan quinquenal que busca adoptar estrategias innovadoras para minimizar los residuos plásticos; aumentar su reutilización y reciclabilidad; introducir cambios operativos; mejorar la recopilación de datos fiables; y abrir nuevas vías para generar ingresos. Los líderes esperan que el plan esté en marcha a mediados de 2022, cuando concluya la fase III del CGPI y su seguimiento por terceros, lo que garantizará la disponibilidad de análisis para implementarlo eficazmente.

Por supuesto, estas estrategias necesitan apoyo complementario para desarrollar capacidades institucionales, transferir tecnología y establecer sistemas de seguimiento. Pakistán apuesta por un enfoque basado en evidencia para evaluar la cantidad de residuos plásticos que se importan al país, la cantidad de plástico que se recicla y elimina en el mercado local y, sobre todo, los efectos económicos y ambientales sobre el terreno, a fin de identificar los beneficios económicos de un enfoque más circular.

Para establecer una línea de base clara y llevar a la práctica su estrategia de acción sobre el plástico, Pakistán es el país miembro más reciente en unir oficialmente sus fuerzas con la Alianza Mundial para la Acción sobre el Plástico (GPAP). En consonancia con el compromiso de Pakistán con un país «limpio y verde», nos inspira asumir un papel de liderazgo regional al unirnos a Indonesia, Ghana, Nigeria y Viet Nam, países que adoptaron pronto la iniciativa GPAP.

Los gobiernos de todo el mundo reconocen la necesidad de elaborar planes nacionales de acción y coordinar medidas para acelerar las soluciones de economía circular para el plástico. Urge contar con marcos basados en evidencia que permitan a los países regenerar el medio ambiente y, al mismo tiempo, proteger los medios de vida de las comunidades vulnerables y ofrecer oportunidades económicas a lo largo de toda la cadena de valor.

Al aprender unos de otros y compartir conocimientos y experiencias concretos, estamos en una buena posición para reforzar nuestros esfuerzos y emprender acciones eficaces.

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