La activista juvenil Greta Thunberg ha causado sensación al cruzar el Atlántico en un yate para llegar a una cumbre sobre el clima de la ONU y evitar las emisiones de carbono de un vuelo. Si bien pocos de nosotros soportaríamos 15 días en alta mar, parece que su postura está calando, especialmente entre los jóvenes.
En todo el mundo, una de cada siete personas afirma que evitará volar aunque ello implique recurrir a alternativas más caras y menos cómodas, según una nueva encuesta.
Realizada por la firma de investigación Ipsos para el Foro, el informe revela que un 29 % más de personas cambiaría a otras opciones de transporte si costaran lo mismo que volar y fueran igual de cómodas. El mayor apoyo al cambio a alternativas bajas en carbono proviene de los viajeros frecuentes.
La encuesta se publica antes de la Cumbre sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible del Foro Económico Mundial, que impulsará la acción en la transición hacia una economía baja en carbono.
Una nueva generación de personas que no vuelan
Las personas más jóvenes, menores de 35 años, y quienes tienen estudios universitarios son las que más apoyan encontrar una alternativa a volar. En China, casi dos tercios de la población afirma que evitaría volar aunque la alternativa fuera menos cómoda o más cara.
Las personas de Corea del Sur, India, Perú, Arabia Saudita, Suecia y Sudáfrica también muestran un fuerte apoyo a utilizar otras formas de transporte, aunque menos que en China estarían dispuestas a cambiar independientemente del coste y de las incomodidades.

La encuesta ofrece noticias contradictorias para las aerolíneas en lo que respecta a la percepción pública de su compromiso con la reducción de su impacto ambiental. Algo menos de un tercio de la población confía mucho o bastante en que el sector reducirá sus emisiones de carbono.
La mitad de los ciudadanos saudíes confía mucho en el compromiso medioambiental de las aerolíneas, una proporción muy superior a la de cualquier otro país. Tres de cada cuatro también confían mucho o bastante en que las aerolíneas respaldarán sus promesas con acciones.
La confianza en que las aerolíneas implementen cambios es más baja en Japón y Corea del Sur, mientras que casi la mitad de los adultos de Corea del Sur, Alemania, Francia y España confían poco o nada en la capacidad del sector para cambiar.
Compromiso del sector

La aviación aporta 2,7 billones de dólares a la economía mundial, transporta unas 62 billones de toneladas de carga, traslada a más de 4.000 millones de pasajeros y sostiene más de 65 millones de empleos el año pasado.
El sector aéreo se ha comprometido a limitar sus emisiones de CO2 a partir de 2020 y afirma que, para 2050, las emisiones de la aviación serán la mitad de las de 2005.
La aviación actualmente representa el 2 % de las emisiones mundiales. El Régimen de compensación y reducción de carbono para la aviación internacional, puesto en marcha en 2016, pretende compensar 2.600 millones de toneladas de CO2 entre 2021 y 2035. Las aerolíneas ya están probando combustibles renovables para aviones, que podrían reducir las emisiones hasta en un 80 %.
“Las mejoras en eficiencia, tanto en tierra como en el aire, ya han contribuido significativamente a reducir las emisiones de los vuelos”, afirma Lauren Uppink, responsable de los sectores de Aviación, Viajes y Turismo del Foro Económico Mundial.
“Las innovaciones tecnológicas, incluida la propulsión eléctrica, están dando lugar a aeronaves más limpias. Pero creemos que el verdadero factor de cambio son los combustibles sostenibles para la aviación. Funcionan, pero actualmente no se producen ni se usan a gran escala, y son mucho más caros que los combustibles para aviones convencionales. Reducir los costes de estos combustibles es el ámbito en el que se necesitan los esfuerzos innovadores colectivos de toda la cadena de valor.”

IATA, la asociación del sector, afirma que las aeronaves de nueva generación consumen un 20 % menos de combustible que los modelos que sustituyen. Durante la próxima década, las aerolíneas invertirán 1,3 billones de dólares en nuevas aeronaves, incluidos nuevos aviones eléctricos de corto recorrido que se encuentran actualmente en desarrollo.
La Cumbre sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible reunirá a académicos y líderes de empresas, gobiernos y ONG para colaborar y abordar los problemas más acuciantes del mundo.
Acelerar la acción climática para limitar el calentamiento global a 1,5 °C será uno de los temas prioritarios.




