Las soluciones frente al cambio climático representan una oportunidad de inversión de 3 billones de dólares en África, pero el continente sufre una brecha significativa en la financiación del sector privado.
Desbloquear y ampliar las inversiones del sector privado ayudará a fortalecer los esfuerzos de resiliencia climática en toda África en sectores como la agricultura, el agua y la infraestructura.
Una nueva plataforma para impulsar la inversión privada en adaptación climática en África, fruto de una colaboración entre el Foro Económico Mundial y el Centro Global de Adaptación, ya ha asegurado un compromiso de 1.000 millones de dólares.
Los efectos del cambio climático ya se sienten en comunidades de todo el mundo y en toda la economía global. Los fenómenos impulsados por el clima han dominado los titulares en los últimos meses, ya que los episodios meteorológicos cada vez más frecuentes y extremos causan la muerte de cientos de miles de personas cada año. Los efectos combinados del cambio climático y la degradación de la naturaleza son de gran alcance: según un un reciente estudio de Nature.
Pero, aunque estos riesgos crecen, la adaptación y la resiliencia climáticas siguen figurando entre los problemas con menor financiación a los que se enfrenta hoy el mundo. Las Naciones Unidas estiman que se necesitarán entre 187.000 y 359.000 millones de dólares al año adicionales para que el mundo se adapte a un clima cambiante.
Por supuesto, los compromisos climáticos deben equilibrarse con las necesidades financieras de la población y con las agendas fiscales de los gobiernos. En el entorno económico actual, esto puede obligar a los gobiernos a reducir la financiación de las soluciones climáticas. Sin embargo, muchas regiones y países no tienen otra opción: sus poblaciones y economías ya se ven gravemente afectadas por el cambio climático.
Por ejemplo, en 2016, una floración de microalgas tóxicas provocada por el calentamiento de las aguas devastó la industria acuícola del salmón de Chile, matando a 25 millones de peces y paralizó tanto la pesca industrial como la artesanal. Miles de personas perdieron sus empleos, lo que desencadenó protestas generalizadas y una grave perturbación económica.
En 2019, Chennai (India) sufrió una grave crisis hídrica como consecuencia de décadas de crecimiento urbano, la reducción de las fuentes de agua y el aumento de las temperaturas, que provocaron el agotamiento de las aguas subterráneas y de los embalses. Gran parte de la ciudad se quedó sin agua, lo que desató protestas masivas y puso de manifiesto los costes de no adaptarse al cambio climático.
Los cambios ambientales también han contribuido al conflicto en Sudán, donde más de 11 millones de personas han sido desplazadas; muchas viven ahora en campamentos cada vez más vulnerables a los fenómenos meteorológicos extremos. Se prevé que esta región se encuentre entre las más afectadas por el cambio climático, mientras que se proyecta que el número de días de calor peligroso al año que sufren la mayoría de los campamentos y asentamientos de refugiados del mundo se duplique para 2050.
En países como estos, la inversión del sector privado es fundamental para construir resiliencia climática.
La brecha de inversión en resiliencia climática de África
En África, los flujos de inversión climática deben cuadruplicarse anualmente entre ahora y 2030 si el continente quiere generar fondos suficientes para cumplir sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional en virtud del Acuerdo de París, según la Iniciativa de Política Climática. Si bien la financiación climática anual destinada a África aumentó un 48 % entre 2019 y 2022, superando por primera vez los 50.000 millones de dólares en 2022, esta solo cubrió el 18 % de las necesidades anuales de mitigación de África y el 20 % de sus necesidades de adaptación.
Tradicionalmente, la mayor parte de la inversión en soluciones climáticas ha procedido del sector público, por lo que cerrar esta brecha de inversión requerirá una colaboración público-privada significativa. Cubrir la brecha con soluciones escalables que fomenten una mayor participación del mercado privado permitirá dotar mejor al continente africano y a su creciente población para gestionar los efectos del cambio climático.
El cambio climático en África representa una oportunidad de inversión de 3 billones de dólares para 2030, según el Banco Africano de Desarrollo. Y aunque este prevé que el 75 % de esa financiación proceda del sector privado, estas inversiones deben canalizarse hacia los proyectos y soluciones adecuados. Esto garantizará que los países africanos puedan adaptarse a los efectos del cambio climático y mitigarlos, a la vez que se generan rendimientos para los inversores del sector privado.
Cómo atraer inversión del sector privado a las soluciones climáticas de África
En el Encuentro Anual 2025 del Foro Económico Mundial, celebrado en Davos, se anunció una nueva plataforma para impulsar la inversión privada en los esfuerzos de adaptación climática en África. La iniciativa es fruto de una alianza entre el Centro Global de Adaptación y el Foro, diseñada para desbloquear, orientar y ampliar las inversiones del sector privado con el fin de fortalecer los esfuerzos de resiliencia climática y de adaptación en todo el continente.
Aunque el lanzamiento formal de la plataforma está previsto para esta primavera, ya ha asegurado un compromiso de 1.000 millones de dólares por parte de CRDB Bank Group. Este compromiso forma parte de la alianza del grupo con el Centro Global de Adaptación a través del Programa de Aceleración de la Adaptación en África (AAAP).
La plataforma pretende canalizar al menos 5.000 millones de dólares en inversiones privadas durante el próximo año, con especial atención al desarrollo y despliegue de soluciones comerciales para gestionar los efectos negativos del cambio climático en África.
“La necesidad de adaptarse a un clima cambiante nunca ha sido tan urgente, especialmente en regiones que dependen de sectores sensibles al clima, como la agricultura, o que tienen una capacidad de adaptación limitada”, afirmó el profesor Patrick V. Verkooijen, presidente y consejero delegado del Centro Global de Adaptación. “Al canalizar una primera cantidad de 5.000 millones de dólares hacia soluciones impulsadas por las empresas, inauguramos una nueva era de acción colaborativa, una que da prioridad a soluciones eficaces, inclusivas y sostenibles para las naciones africanas y, en última instancia, para nuestro futuro global común.”
Inversión impulsada por alianzas en resiliencia climática
En efecto, el impacto de una mayor colaboración público-privada en la resiliencia climática se dejará sentir en las comunidades y empresas de toda África.
La inversión climática brinda oportunidades reales para proteger vidas de los efectos de los fenómenos meteorológicos extremos y de los riesgos relacionados con el clima. Los medios de vida también se beneficiarán de un modelo para construir resiliencia climática que fomente la innovación y el crecimiento sostenible mediante la inversión impulsada por alianzas.
“Los riesgos derivados de los fenómenos meteorológicos extremos van en aumento. La nueva plataforma para la inversión privada en adaptación climática en toda África busca apoyar a las comunidades y garantizar la continuidad empresarial, al permitir que empresas y gobiernos coinviertan en soluciones de adaptación, resiliencia y mitigación ” afirmó Gim Huay Neo, directora gerente del Centro para la Naturaleza y el Clima del Foro Económico Mundial.
Para 2050, una de cada tres personas del mundo de entre 15 y 34 años será africana. Existe una oportunidad significativa para que esta población joven se beneficie de una mayor inversión del sector privado en soluciones climáticas. Esto respaldará a los emprendedores de África y ofrecerá oportunidades de perfeccionamiento y reconversión profesional a su población en edad laboral.
Este nuevo referente de colaboración ayudará a construir economías africanas resilientes al clima, de modo que no solo puedan adaptarse al cambio climático, sino también prosperar aprovechando las oportunidades emergentes del continente en este ámbito.




