• Es probable que el impacto de la invasión de Rusia a Ucrania se sienta en todo el mundo, incluso en América Latina y el Caribe, ya que los precios de las materias primas se están elevando.
  • El alcance total de este impacto en cualquier país dependerá de dos factores principales: el acceso al petróleo y el acceso a los alimentos.
  • La región debe trabajar para fortalecer las relaciones comerciales y crear una respuesta rápida para mitigar los impactos de la guerra de Ucrania.

Rusia, existen implicaciones económicas importantes para la región de América Latina y el Caribe (ALC) debido a su sensibilidad a los precios de las materias primas.

Luego de las sanciones impuestas por Estados Unidos y Europa, podemos esperar interrupciones en las cadenas de suministro globales, esto se puede traducir en escasez de productos, aumentos de precios; así como inestabilidad social y política.

El impacto dependerá del acceso a alimentos y combustible

No sabemos el alcance total del impacto, esto dependerá especialmente de dos factores principales: el acceso a los alimentos y el acceso al petróleo en país.

A diferencia de otras regiones del mundo, ALC se caracteriza por grandes países productores de petróleo con importadores netos de petróleo. El petróleo es la principal exportación de Colombia y Venezuela y representa una parte importante de los ingresos fiscales de Guyana y México. Sin embargo, también es el principal producto de importación de Perú y Chile.

Se espera que las sanciones impuestas a Rusia, el tercer mayor productor de petróleo del mundo con una participación de mercado del 12%, mantengan altos los precios del petróleo, lo que podría beneficiar a los productores de petróleo y afectar el equilibrio fiscal de los importadores netos.

Los 10 principales productores de petróleo del mundo, según datos de 2020.
Los 10 principales productores de petróleo del mundo, según datos de 2020.
Imagen: BBC/Bloomberg

También es probable que el conflicto afecte el precio de los alimentos y los productos básicos agrícolas, ya que Rusia es el mayor productor de trigo del mundo, mientras que Ucrania es el tercero. Es probable que las restricciones a la exportación debidas a conflictos y sanciones afecten significativamente los precios de estos productos básicos.

Índices de precios del trigo, el maíz, la cebada y el arroz del 1 de febrero al 8 de marzo.
Índices de precios del trigo, el maíz, la cebada y el arroz del 1 de febrero al 8 de marzo.
Imagen: International Grains Council – Get The Data

Consideremos el caso de Venezuela, que es importador neto de petróleo y exportador de alimentos. En este caso, el impacto macroeconómico estará determinado por la magnitud relativa de cada uno de estos efectos, particularmente mientras este país está saliendo de un ciclo hiperinflacionario.

El impacto del conflicto en Ucrania en la región ALC

En este contexto, hay al menos tres áreas de impacto de la invasión de Rusia a Ucrania en la región de América Latina y el Caribe.

Inflación

Podemos esperar un aumento en la inflación de ALC. Desde 2021, la mayoría de los países han superado las metas de inflación establecidas por los Bancos Centrales. El aumento de los precios de los alimentos y el petróleo probablemente impulsará la inflación aún más. Es importante considerar que los precios de los alimentos representan alrededor de una cuarta parte de la canasta de consumo promedio en América Latina y el Caribe. Con los hogares aún recuperándose de la pandemia, un aumento en los precios de los alimentos podría resultar en una mayor exacerbación de la pobreza y el hambre.

Aunque Rusia no es un socio comercial importante para ALC (a excepción de Venezuela, Nicaragua y Cuba), Rusia sí representa una parte importante de la balanza comercial de China. Por ejemplo, China es el mayor importador de crudo ruso y un importante importador de aluminio, platino y paladio.

Dado que China es un socio comercial fundamental para América Latina y el Caribe, es probable que también se sientan en la región la disminución del comercio entre China y Rusia, en forma de interrupciones en las cadenas de suministro, escasez de productos de consumo y, en última instancia, aumentos en los precios.

Por ejemplo, con el aumento del precio del petróleo, la exportación de productos chinos será más cara, desequilibrando la balanza comercial de varios países. Del mismo modo, con un menor acceso al paladio, utilizado para fabricar dispositivos electrónicos, aumentará el precio de los smartphones y los computadores.

Política monetaria

La segunda área donde se sentirá el impacto en la región de América Latina y el Caribe es en el endurecimiento de la política monetaria.

Las tasas de interés en la región, incluso antes de que se intensificara el conflicto, habían subido muy por encima de los niveles de la pandemia mientras los bancos centrales intentaban manejar las presiones inflacionarias.

Fragmentación regional

Es probable que la invasión de Rusia a Ucrania resulte en una mayor fragmentación regional, con variaciones en las respuestas de los gobiernos de ALC a la escalada de Rusia.

Esta situación es particularmente preocupante en un contexto de crisis de gobernabilidad como lo señala el reporte del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo: América Latina y el Caribe: Gobernanza Efectiva, más allá de la Recuperación. Así, el COVID-19 debe perfilarse como una crisis de gobernanza, además de una crisis sanitaria, en medio de la baja confianza en las instituciones y la polarización política y social, entre otros factores.

Adicionalmente, en los últimos ciclos electorales hemos visto una sobrerrepresentación de candidatos enfrentados en segunda vuelta con posiciones políticas en extremos opuestos y ganando con márgenes muy escasos. Debido a esto, los ganadores electorales gobiernan cada vez más con un apoyo legislativo limitado y capacidades débiles para promulgar reformas.

ALC necesita una respuesta rápida para mitigar el impacto económico de la guerra en Ucrania

Es el momento de reforzar las relaciones comerciales como región y dar una respuesta rápida.

Para lograrlo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la ONU propone la creación de tres pactos: uno productivo, uno social y uno fiscal.

En este sentido, es necesario desarrollar nuevos parques industriales, por ejemplo para promover la fabricación de dispositivos electrónicos desde América Latina, y no depender de China.

Hay que avanzar en la universalización de los sistemas de protección social, para que, ante el aumento del costo de vida, las personas más vulnerables cuenten con mecanismos básicos de apoyo.

Por último, si se promueve una tributación progresiva, combatiendo la evasión (que alcanza el 6,1% del PIB de la región) y las exenciones fiscales, se podría aumentar la recaudación y la inversión en áreas estratégicas para impulsar la productividad.

Pero estas recomendaciones no pueden ser alcanzadas por nadie en solitario, es necesaria la cooperación regional y la voluntad política de todos los países.

Este artículo está basado en varias ideas inicialmente planteadas por el Director Regional del PNUD para América Latina y el Caribe, Luis Felipe López-Calva y complementadas con datos y evidencias de fuentes oficiales