La fermentación no es solo una forma de elaborar cerveza o hacer chucrut. A escala comercial y mediante microorganismos diseñados con precisión, este proceso natural puede transformar insumos sencillos y sostenibles en una amplia variedad de productos, desde proteínas para la nutrición deportiva e infantil hasta sustancias químicas para combustible de aviación sostenible.
La empresa emergente australiana Cauldron ha desarrollado una forma de ampliar esta tecnología, aumentar su eficiencia y reducir el coste de sus productos finales.

