Casi la mitad de las 7.000 lenguas del mundo están amenazadas, y las lenguas indígenas corren un riesgo especial: desaparecen a un ritmo de una cada dos semanas.
La empresa de medios maorí Te Hiku ha adoptado un enfoque propio del siglo XXI para frenar esta tendencia. Su director ejecutivo, Peter-Lucas Jones, explica cómo creó un modelo de IA para ayudar a transcribir 30 años de grabaciones de archivo en lengua maorí, en las que los ancianos indígenas transmitieron sus valiosos conocimientos y costumbres.

