El primer fármaco antienvejecimiento del mundo podría ayudarle a vivir una vida sana hasta los 120 años. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha afirmado que los ensayos en pacientes de mayor edad comenzarán el próximo año. El fármaco, un tratamiento para la diabetes conocido como metformina, ya ha demostrado prolongar la vida de los animales.
El objetivo es frenar el proceso de envejecimiento. Si bien esto ha sido durante mucho tiempo materia de la ciencia ficción, nuestra creciente comprensión del ADN y de lo que sucede a medida que envejecemos nos lleva a ser optimistas en cuanto a que el envejecimiento podría llegar a detenerse. Y si eso llega a ser posible, podría descubrir formas de contener enfermedades como el cáncer, la diabetes y la demencia, todas ellas vinculadas al envejecimiento.
La idea de prolongar la vida en casi 60% sería un gran avance científico y, dado que la metformina es relativamente económica, no se limitaría a las naciones más ricas. Sin embargo, el éxito traería nuevos desafíos.
En un mundo en el que las personas vivan hasta los 120 años, ¿tendríamos que trabajar hasta los 100 años o más? ¿Qué le ocurriría a los mercados laborales si se jubilan menos personas y la vida laboral se duplica en duración? ¿Y qué cambios sociales se producirían si la mediana edad comienza a partir de los 70 años o más tarde y se vuelven comunes los tataratatarabuelos?
Un primer atisbo de ese mundo proviene de Europa y de su población, que envejece con rapidez. En el informe del Foro Económico Mundial Global Population Ageing Report, nueve de las 10 naciones con mayor población de personas mayores de 60 y de 80 años se encuentran en Europa. Solo Japón tiene más personas mayores.
Además de las preocupaciones que se expresan con frecuencia en torno a las pensiones, el trabajo y la salud, el informe identifica de manera destacada los cambios en las prácticas empresariales como un desafío importante. Convertir la promesa de una vida más larga en algo que funcione económicamente exigirá grandes cambios de actitud.
Autor: Donald Armbrecht es escritor independiente y productor de redes sociales.
Imagen: Un vendedor muestra su bigote. REUTERS/Akhtar Soomro




