Uno de los mayores desplazamientos masivos de personas de la historia reciente sigue dominando los titulares y el debate político.
Las imágenes que definen la crisis de refugiados son las de cientos de embarcaciones precarias que llegan a las playas del sur de Europa. Cada una desembarca un cargamento humano de personas desesperadas y asustadas, con un pasado turbulento y un futuro incierto.
La reacción política a la crisis ha sido dispar. Alemania, al menos al principio, dio una cálida bienvenida a los recién llegados. En el Reino Unido, la preocupación por la inmigración desempeñó un papel importante en la votación a favor de abandonar la Unión Europea. También se espera que el sentimiento contrario a la inmigración tenga un peso significativo en las próximas elecciones de Francia, Alemania y los Países Bajos.
Pero, aunque hasta ahora la inmigración hacia Europa ha dominado este relato, Europa está muy lejos de ser el principal destino de quienes abandonan sus países de origen en busca de una vida mejor.
La inmigración: una perspectiva más amplia
El Daily Telegraph británico ha adoptado una perspectiva más amplia sobre la inmigración. El periódico analizó cifras de la ONU para calcular qué países tienen más inmigrantes por habitante.
Con este criterio, los Emiratos Árabes Unidos encabezan la clasificación. Nada menos que el 88% de su población nació en otro país. Es importante señalar que la gran mayoría de los inmigrantes en los EAU son migrantes económicos, no refugiados.
Según cifras del Migration Policy Institute, casi 3,5 millones de migrantes en los EAU proceden de la India, 935.000 de Egipto y 906.000 de Pakistán. La mayoría trabaja en ocupaciones poco cualificadas. Los trabajadores migrantes en los EAU no tienen derecho a permanecer de forma permanente. Sus visados están vinculados a contratos con sus empleadores. Cuando esos contratos finalizan, deben abandonar los EAU.
Catar ocupa el segundo lugar en la lista de The Telegraph. Más del 75% de su población nació en el extranjero. Los indios son el mayor grupo de inmigrantes, con 646.000 personas. Los originarios de Egipto y Bangladés forman los siguientes grupos más numerosos, con 164.000 y 160.000 personas, respectivamente. Cientos de miles de migrantes trabajan en la construcción de la infraestructura para la fase final de la Copa Mundial de la FIFA que Catar acogerá en 2022.
Catar y otros países del Golfo también acogen a un número considerable de trabajadores migrantes procedentes de países occidentales. Estos grupos ocupan puestos de mayor responsabilidad, principalmente en trabajos de oficina. A diferencia de la mayoría de los migrantes del sur de Asia, los occidentales suelen cobrar salarios elevados. También reciben el apelativo de «expatriados», en lugar del término más peyorativo «trabajadores migrantes».
Kuwait ocupa el tercer lugar, con un 74%. La mayoría de estos migrantes proceden de la India, Egipto, Pakistán y Bangladés.
Liechtenstein y Andorra, pequeños países europeos, ocupan el cuarto y el quinto lugar de la lista. Encajado entre Austria y Suiza, Liechtenstein tiene apenas 25 km de largo y solo unos 40.000 habitantes. De ellos, el 62% nació en el extranjero, en su mayoría en Suiza. El 60% de la población de Andorra son inmigrantes, principalmente de España.
En el otro extremo de la escala, los países de América Central y del Sur atraen al menor número de migrantes.
En América Central, solo el 1,2% de la población son migrantes. En El Salvador y Nicaragua, por ejemplo, apenas el 0,7% de la población son inmigrantes. En América del Sur, solo el 1,4% de las personas nació fuera del continente.





