¿Cuándo provocará el crecimiento de la población escasez de agua?

¿Cuándo provocará el crecimiento de la población escasez de agua?
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El crecimiento de la población podría hacer que la demanda mundial de agua supere la oferta a mediados de siglo si se mantienen los niveles actuales de consumo. Pero no sería la primera vez que esto ocurre, según un estudio de la Universidad Duke.

Mediante un modelo matemático de retroalimentación retardada que analiza datos históricos para ayudar a proyectar tendencias futuras, los investigadores identificaron un patrón recurrente y regular del uso mundial del agua en los últimos siglos. A los períodos de mayor demanda de agua —que a menudo coincidían con el crecimiento de la población u otros grandes cambios demográficos y sociales— les siguieron períodos de rápida innovación en nuevas tecnologías hídricas, que ayudaron a poner fin a la escasez o aliviarla.

A partir de este patrón recurrente, el modelo predice que en las próximas décadas podría producirse un período de innovación similar.

«Investigadores de otros campos han utilizado anteriormente este modelo para predecir terremotos y otros procesos complejos, incluidos fenómenos como el auge y la caída del mercado bursátil durante las crisis financieras, pero esta es la primera vez que se aplica al uso del agua», afirmó Anthony Parolari, investigador asociado posdoctoral de ingeniería civil y ambiental en Duke, quien dirigió el nuevo estudio.

«Lo que nos muestra el modelo es que probablemente habrá una nueva fase de cambio en el sistema mundial de suministro de agua a mediados del siglo XXI», afirmó Parolari.

«Esto podría adoptar la forma de una transición gradual hacia nuevas políticas que fomenten un ritmo sostenible de uso del agua, o podría tratarse de un avance tecnológico que proporcione una nueva fuente de agua a la que recurrir. Hay distintas posibilidades», afirmó.

Los datos sobre el uso mundial del agua muestran que actualmente atravesamos un período de crecimiento relativamente estancado, afirmó. El uso de agua per cápita disminuye desde 1980, en gran medida gracias a medidas de eficiencia mejoradas y a una mayor conciencia pública sobre la importancia de conservar las limitadas reservas de agua dulce de la Tierra. Esto ha ayudado a contrarrestar los efectos del crecimiento demográfico reciente.

«Pero si continúan las tendencias de crecimiento demográfico, el uso de agua per cápita tendrá que disminuir aún más drásticamente para que haya suficiente agua para satisfacer la demanda», afirmó. Se proyecta que la población mundial se disparará hasta los 9.600 millones en 2050, frente a los 7.000 millones estimados en la actualidad.

«Por cada nueva persona que nace, ¿cuánta más agua podemos suministrar? El modelo sugiere que podríamos llegar a un punto de inflexión en el que las medidas de eficiencia ya no sean suficientes y la escasez de agua afecte al crecimiento de la población o nos impulse a encontrar nuevos suministros de agua», afirmó Parolari.

El reciclaje del agua y la búsqueda de formas nuevas y mejores de eliminar la sal del agua de mar se cuentan entre los avances tecnológicos más probables que podrían ayudar a aliviar o evitar futuras escaseces de agua, afirmó.

Parolari se inspiró para realizar su estudio en el trabajo del físico y filósofo austríaco Heinz von Foerster, quien en 1960 colaboró con estudiantes para publicar en la revista Science un estudio satírico que predecía que, mediante la retroalimentación entre la demografía humana y el desarrollo tecnológico, el crecimiento de la población superaría cualquier límite impuesto por los recursos finitos y se volvería infinito el 13 de noviembre de 2026, 115.º aniversario del nacimiento de von Foerster. La predicción pasó a conocerse como la Ecuación del Juicio Final.

«Históricamente, muchas hipótesis sobre las tendencias futuras de la población y los recursos han sido pesimistas. La hipótesis de von Foerster se burlaba de estas proyecciones. Pero la parte seria de su estudio ofrecía una visión alternativa y alentadora del futuro: los seres humanos somos creativos e ingeniosos y, cuando la situación se vuelve apremiante, encontramos nuevas maneras de aumentar el suministro o de usar lo que tenemos con mayor eficiencia», afirmó Parolari. «Nuestro modelo respalda esta perspectiva más optimista. La demanda de agua nos impulsará a innovar, como ha ocurrido repetidamente en el pasado».

Parolari y sus colegas publicaron este mes su estudio en la revista científica con revisión por pares Wiley Interdisciplinary Reviews: Water. Los coautores del nuevo comentario fueron Gabriel G. Katul, profesor Theodore S. Coile de hidrología y micrometeorología en la Escuela Nicholas de Medio Ambiente de Duke, y Amilcare Porporato, profesor Addy de ingeniería civil y ambiental en la Escuela Nicholas y la Escuela de Ingeniería Pratt de Duke.

Este artículo se publica en colaboración con Duke. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.

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Autor: Tim Lucas escribe para Duke.

Imagen: Vista de un estanque parcialmente seco en una aldea del condado de Guangnan, provincia de Yunnan. REUTERS/Stringer

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