Cómo combatir las enfermedades crónicas en una población que envejece

Cómo combatir las enfermedades crónicas en una población que envejece
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¿Cómo será el futuro de la salud y la atención sanitaria? En una serie conjunta de entradas de blog de los equipos de Previsión Estratégica y Salud del Foro Económico Mundial, varios destacados referentes presentarán sus propias visiones de futuro. Las contribuciones están vinculadas al proyecto Escenarios para Sistemas Sanitarios Sostenibles , la Workplace Wellness Alliance y la Healthy Living Initiative. En la siguiente entrada, Joseph Jimenez, consejero delegado de Novartis, compartirá su perspectiva sobre el futuro de la salud.

Estamos viviendo un cambio radical en la atención sanitaria. La población mundial envejece, y se prevé que el número de personas mayores de 60 años aumente un 75 % en la próxima década. Las enfermedades crónicas han aumentado enormemente y causan más de 36 millones de muertes en todo el mundo cada año. En China, las enfermedades crónicas, como la diabetes y las cardiopatías, representan el 85 % de las muertes totales al año. Estos factores están provocando unos costes sanitarios asombrosos. En Rusia, unas 400.000 personas mueren cada año por el tabaquismo, lo que cuesta al país 48.100 millones de US$ al año en costes sanitarios y pérdida de productividad.

Para satisfacer las demandas actuales y reducir los costes, debemos alejarnos del tradicional enfoque sanitario «transaccional». Veo un futuro de sistemas sanitarios centrado en ofrecer resultados positivos para los pacientes. En lugar de recompensar a las partes interesadas por el simple hecho de prestar atención, se otorgaría valor a los productos, servicios o modelos de negocio que beneficien gradualmente a los pacientes o reduzcan costes. Sin embargo, veo tres barreras clave que debemos superar para lograrlo.

En primer lugar, debemos centrarnos en mejorar la prevención y la educación para reducir la incidencia de las enfermedades crónicas y disminuir las costosas visitas hospitalarias. Ya hemos visto cómo esto puede tener impacto en Rusia, donde colaboramos con el gobierno local de la región de Yaroslavl para reducir la alta prevalencia de hipertensión. Establecimos un centro regional de hipertensión y lanzamos una campaña de educación pública. Además, hemos creado tres centros piloto en la región para probar herramientas de intervención contra la hipertensión. Como resultado de estas medidas, las tasas de control de la presión arterial casi se duplicaron en nuestros centros piloto durante los últimos 18 meses.

En segundo lugar, necesitamos reducir el coste y el tiempo necesarios para llevar a los pacientes innovaciones que mejoren los resultados. Actualmente, desarrollar una nueva terapia requiere de media 10 años y cuesta cerca de 1.000 millones de US$. Además, los ensayos clínicos son cada vez más complejos, con un aumento reciente del 65 % en el número medio de procedimientos totales por protocolo de ensayo. Esto es inaceptable. Las empresas farmacéuticas deben trabajar junto con los reguladores para llevar los medicamentos a los pacientes con mayor rapidez. Esto puede lograrse utilizando datos genéticos para identificar a los pacientes con más probabilidades de responder a una terapia, lo que reduce el tamaño del ensayo. Mediante el uso de biomarcadores, algunos de nuestros ensayos oncológicos ya se han reducido de tamaño entre diez y veinte veces, acortando los plazos en muchos meses.

En tercer lugar, podemos beneficiarnos de un mejor uso en la atención sanitaria de las tecnologías que todos utilizamos en nuestra vida diaria. Cosas que damos por sentadas, como los teléfonos inteligentes, podrían ayudar a implicar a los pacientes en su propia salud y marcar una diferencia real. Consideren el potencial de algo tan sencillo como crear una aplicación que recuerde a los pacientes que deben tomar su medicación o que ayude a registrar las constantes vitales. Estas herramientas podrían mejorar las tasas de cumplimiento y permitir a los profesionales sanitarios supervisar a distancia el progreso de los pacientes. En Novartis tenemos varios proyectos de «mHealth» en desarrollo y trabajamos para encontrar más formas en que las nuevas tecnologías puedan ayudar a los pacientes a tomar las riendas de su propia atención sanitaria.

El envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas y la oleada de costes están forzando cambios en la atención sanitaria. También ofrecen una oportunidad para repensar nuestro modelo de tratamiento de los pacientes. Como primer paso hacia un sistema que sitúe los resultados para los pacientes en el centro, debemos instaurar mecanismos sólidos para medir mejor los resultados y los costes en las áreas clave de enfermedad. Esto ayudará a impulsar la mejora continua al identificar y adoptar con mayor rapidez las mejores prácticas. En lugar de situarse en lados opuestos de una transacción, todas las partes interesadas del sistema sanitario deben colaborar y alinearse en el objetivo común de mejorar los resultados. Aunque este cambio de mentalidad tan completo es una tarea abrumadora, es la única forma de tener un impacto real en la salud del mundo.

Autor: Joseph Jimenez es consejero delegado de Novartis, Suiza. Anteriormente, Jimenez fue responsable de la división Farmacéutica y de la división de Salud del Consumidor.

Imagen: Una mujer mayor lee los periódicos en su granja, en una pequeña aldea cerca de Hannover. REUTERS/Christian Charisius

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