Para 2035, habrá más jóvenes africanos que se incorporen al mercado laboral cada año que en el resto del mundo en conjunto.
Con la inversión adecuada en educación, tecnología y emprendimiento, el potencial de la juventud africana para impulsar el desarrollo sostenible y un cambio transformador es ilimitado.
La transformación digital tiene el potencial de revertir la tendencia de crecimiento sin empleo en África y de modificar la estructura de las economías africanas.
África es un continente rebosante de energía juvenil y de un potencial aún sin explotar, y cuenta con la población más joven del mundo, con más de un 60 % de la población del continente menor de 25 años. Se prevé que esta creciente población joven siga aumentando, ya que se espera que la población de África alcance 2500 millones en 2050, frente a los 1400 millones actuales. Cabe destacar que, para 2035, habrá más jóvenes africanos que se incorporen al mercado laboral cada año que en el resto del mundo en conjunto.
Mientras China, Japón, Corea y numerosos países europeos experimentan una fuerte disminución de la población joven trabajadora, la población joven de África, que crece con rapidez, tiene el potencial de impulsar el crecimiento mundial de la misma forma en que los jóvenes trabajadores de China en su día impulsaron la economía mundial.
Cabe señalar que aprovechar este potencial requerirá reformas transformadoras y audaces. En el marco de la Agenda 2063, el ambicioso plan de la Unión Africana para convertir a África en la potencia mundial del futuro, el artículo seis establece un marco para una agenda de desarrollo liderada por jóvenes, mediante inversiones específicas en educación, tecnología y emprendimiento.
La educación como impulso de la transformación
Invertir en una educación de calidad es esencial para desbloquear todo el potencial de la juventud africana, pero el sector educativo afronta desafíos significativos. Pese al enorme potencial de la juventud africana, el sector educativo afronta desafíos significativos. En África subsahariana, un número alarmante de 30 millones de niños en edad de educación primaria están actualmente fuera de la escuela, lo que los priva de oportunidades de aprendizaje fundamentales y pone de manifiesto una marcada desigualdad en las oportunidades educativas.
No obstante, existen iniciativas prometedoras para abordar estos problemas. La Unión Africana ha liderado el proceso encaminado a formular recomendaciones para que los responsables de las políticas africanas construyan un sistema educativo más equitativo que responda a las exigencias del siglo XXI. Un grupo especial de trabajo ad hoc ha propiciado la creación de la Declaración de la Unión Africana sobre la transformación de la educación, que propone soluciones a estos desafíos, como el aumento de la inversión en educación, la formación docente y la integración de la tecnología, junto con un liderazgo político firme.
Además, la Estrategia Continental de Educación para África 2016-2025 busca reorientar los sistemas de educación y formación con el objetivo de inculcar los conocimientos, competencias, habilidades, innovación y creatividad necesarios para cultivar los valores fundamentales africanos y promover el desarrollo sostenible. Más allá de la educación tradicional, los gobiernos y las empresas deben aumentar las inversiones en educación y en reciclaje profesional para garantizar que las personas adquieran las competencias que necesitan para prosperar en la nueva economía y sociedad.
En consonancia con lo anterior, el Foro Económico Mundial ha puesto en marcha aceleradores de competencias, en colaboración con los gobiernos de Nigeria y Sudáfrica, que persiguen facilitar el aprendizaje permanente y la mejora de competencias, posibilitar la reubicación y la recontratación, movilizar financiación para el desarrollo de competencias y crear sistemas de información sobre las necesidades actuales y futuras en materia de competencias.
Tecnología e innovación
La transformación digital en África ofrece una enorme promesa para hacer frente al desafío del empleo juvenil. En la era digital, la tecnología tiene el poder de revolucionar el panorama socioeconómico de África. El acceso a las tecnologías de la información y la comunicación puede salvar la brecha digital, al brindar a los jóvenes africanos oportunidades para adquirir conocimientos, desarrollar ideas innovadoras y conectarse con la comunidad mundial. Sin embargo, según UNICEF, alrededor de 3 de cada 4 jóvenes carecen de las competencias pertinentes para participar plenamente en las economías africanas cada vez más digitalizadas.
Se necesitan esfuerzos colaborativos para dotar a la juventud africana de las competencias digitales pertinentes, al tiempo que se facilita el acceso a la tecnología. Con este fin, el Foro Económico Mundial ha puesto en marcha la EDISON Alliance, una plataforma pionera en su género, con el objetivo de mejorar la vida de 1000 millones de personas mediante soluciones digitales asequibles y accesibles en los ámbitos de la salud, las finanzas y la educación para 2025. En colaboración con el Gobierno de Estados Unidos, la EDISON Alliance se ha comprometido a ampliar su Red Faro, cuyo objetivo es reducir la brecha digital, especialmente para las mujeres, incorporando tres nuevos países de África antes de que finalice este año.
Asimismo, los centros afiliados del Foro Económico Mundial para la Cuarta Revolución Industrial en Ruanda y Sudáfrica funcionan como espacios de confianza para la cooperación público-privada en materia de gobernanza tecnológica inclusiva, transformación digital responsable y adopción de tecnologías.
Del mismo modo, el Enviado Juvenil de la Unión Africana, en colaboración con Google y los gobiernos regionales, dirige una campaña de competencias digitales —parte de la campaña más amplia de transformación digital de la Unión Africana— que dotará de competencias digitales a 100 000 jóvenes para 2024.
Emprendimiento y empoderamiento económico
Los emprendedores y las pequeñas y medianas empresas (pymes) son fundamentales para la innovación, el crecimiento económico y la creación de empleo en África. El continente cuenta con la mayor tasa de emprendimiento del mundo, y las pymes contribuyen significativamente al empleo, al representar el 80 % de los puestos de trabajo. Sin embargo, es necesario renovar el enfoque en la innovación y la digitalización para que estas empresas aumenten su competitividad y puedan competir en la economía mundial.
Además, las políticas y decisiones que adoptan hoy los gobiernos, ya sea para abordar o no la brecha de competencias, influirán directamente en las generaciones futuras. Los gobiernos deben aplicar políticas que impulsen el emprendimiento, como facilitar el acceso al capital y ofrecer programas de formación y tutoría. Asimismo, la creación de un entorno empresarial propicio puede atraer inversiones tanto nacionales como extranjeras, lo que estimulará aún más el crecimiento económico y brindará a los jóvenes más oportunidades de prosperar.
África ya alberga parte del talento emprendedor más prometedor e innovador. Cabe destacar que, en 2022, África fue la única región del mundo que no experimentó una desaceleración de la inversión de capital riesgo. Más concretamente, en 2022, el sector de las startups tecnológicas africanas superó la cifra de 3000 millones de dólares por primera vez, y un total de 633 startups africanas captaron conjuntamente 3300 millones de dólares. Esta cifra supone un 55,1 % más que los 2150 millones de dólares captados en 2021 por 564 startups africanas (la financiación anual total de las startups tecnológicas africanas ha aumentado más de un 1000 % desde 2015). En efecto, esto ilustra claramente cómo los jóvenes emprendedores atraen capital privado e impulsan la innovación en la región.
Avanzar en la igualdad de género
La desigualdad de género sigue siendo un problema importante, especialmente en el sector educativo. En África subsahariana, aproximadamente 9,5 millones de niñas nunca asistirán a la escuela, lo que perpetúa aún más las desigualdades educativas. Los jóvenes, en particular en comunidades rurales y marginadas, se enfrentan a obstáculos como la pobreza, la desigualdad de género y las infraestructuras insuficientes, que les impiden asistir a la escuela.
Empoderar a las niñas y a las mujeres jóvenes mediante la educación y las oportunidades económicas no solo es una cuestión de equidad, sino también un requisito esencial para el desarrollo sostenible. Deben realizarse esfuerzos para eliminar las disparidades de género en la educación, aumentar la participación de las mujeres en los campos STEM y derribar las barreras que limitan su acceso a la financiación y a los recursos para el emprendimiento.
A principios de este año, el Gobierno keniano puso en marcha un acelerador de paridad de género, que se suma a una red de 14 países que trabajan para impulsar la participación económica y el liderazgo de las mujeres, garantizar la igualdad salarial y preparar a las mujeres para el futuro del trabajo. Al garantizar la igualdad de género, África puede aprovechar el inmenso talento y la experiencia de toda su juventud, lo que les permitirá contribuir plenamente al progreso del continente.
La demografía impulsará el ascenso del continente en un mundo con poblaciones en edad de trabajar cada vez más reducidas. El empoderamiento juvenil consiste en proporcionar a los jóvenes herramientas, recursos y oportunidades para dar forma a su itinerario educativo, convertirse en agentes de cambio y desarrollar habilidades de liderazgo, pensamiento crítico y creatividad. Va más allá del aula, al dotarles de competencias propias del mundo actual, como la alfabetización digital, la resolución de problemas y el emprendimiento, al tiempo que promueve la inclusión y la igualdad de género.
Los gobiernos, la sociedad civil y la comunidad internacional deben trabajar juntos para crear un entorno propicio que brinde a los jóvenes las herramientas y oportunidades necesarias para prosperar. Con la energía juvenil y la creatividad de su pueblo, África puede construir un futuro marcado por el progreso, la prosperidad y un crecimiento equitativo para todos.






