Preguntamos a 10 jóvenes activistas qué les hace mirar el futuro con optimismo.
Entre sus respuestas mencionaron la esperanza de lograr la igualdad de género, la acción climática, la empatía y mucho más.
Mientras la pandemia de coronavirus sigue azotando al mundo y cada semana parece traer nuevas injusticias sociales o catástrofes evitables, es fácil perder la esperanza, hasta el punto de quedar paralizados. Entonces, ¿cómo siguen adelante quienes están decididos a cambiar el mundo?
Preguntamos a 10 jóvenes organizadores y activistas que participaron en The Davos Agenda qué les hace mirar el futuro con optimismo. Esto es lo que compartieron, junto con otras conclusiones clave.
Muchos de los jóvenes que aparecen en este artículo impulsan el diálogo, la acción y el cambio a través de The Davos Lab: una iniciativa de la Comunidad Global Shapers para movilizar a ciudadanos y partes interesadas de más de 150 países con el fin de diseñar un plan de recuperación impulsado por los jóvenes que aborde la COVID-19 y las crisis convergentes del mundo.
En conjunto, destacaron soluciones extraordinarias, mentalidades y acciones sencillas, grandes y pequeñas, para abordar los desafíos actuales y ofrecer esperanza de un mañana mejor.
1. «La interseccionalidad puede mejorar radicalmente los esfuerzos de recuperación»
Ashleigh Streeter-Jones (centro de Canberra) es la fundadora de Raise Our Voice Australia, una organización sin ánimo de lucro que trabaja para aumentar la participación en la política y la formulación de políticas de mujeres y personas de género diverso de todos los orígenes.
«A lo largo de The Davos Agenda, los líderes reconocieron sistemáticamente el impacto desproporcionado de la COVID-19 en las mujeres, los jóvenes, las personas racializadas y otras personas de entornos marginados. Los participantes reafirmaron la importancia de las alianzas entre los sectores público y privado y la sociedad civil para crear un mundo inclusivo después de la COVID-19. Nos corresponde a todos reconstruir para mejorar y crear una sociedad que no deje a nadie atrás. Davos reavivó mi misión de impulsar una mayor diversidad en las políticas públicas y de promoverlas como herramienta de cambio».
2. «En pocas palabras: necesitamos más mujeres en puestos de liderazgo»
Sikander Bizenjo (centro de Karachi) es economista y profesional del desarrollo. Durante la pandemia, él y otros miembros de Global Shapers de su centro donaron más de 60.000 libros a bibliotecas que los necesitaban.
«Se ha puesto como ejemplo a los países liderados por mujeres por su gestión de esta pandemia. A lo largo de The Davos Agenda quedó claro que necesitamos más mujeres en puestos de liderazgo, no solo para impulsar los esfuerzos de recuperación, sino también para construir un mundo más sólido y equitativo después de la pandemia. La brecha de género es evidente en todas las sociedades y, hasta que tengamos un liderazgo inclusivo, no podremos progresar de verdad».
3. «La acción climática debe estar en el centro de los esfuerzos de recuperación»
Rumaitha Al Busaidi (centro de Mascate) es científica marina y directora de la Environment Society of Oman.
«Mientras siguen aumentando los contagios de COVID-19 y el mundo entero siente el impacto económico de la crisis, controlar el virus es una prioridad inmediata. Pero la recuperación va más allá de los planes de vacunación y de devolver los sistemas económicos a la “normalidad”. Una recuperación sostenible exige medidas para hacer frente al cambio climático, y me alegró ver que fue el tema más debatido durante The Davos Agenda. Los llamamientos a la acción dirigidos a los líderes empresariales son claros: necesitamos transformaciones industriales responsables y un crecimiento ecológico».
4. «Necesitamos empatía, autoconocimiento e integridad»
Taylor Hawkins (centro de Sídney) es director ejecutivo de Foundations for Tomorrow, una organización sin ánimo de lucro que trabaja con Global Shapers para movilizar a los jóvenes y dar forma a un futuro más equitativo y sostenible en Australia.
La pandemia de COVID-19 es una emergencia de salud pública, pero es mucho más que eso. Es una crisis económica, social y humana. Ante tanto sufrimiento a nuestro alrededor —pérdida de vidas, desempleo y enfermedad—, la necesidad de empatía, autoconocimiento e integridad en las empresas, el liderazgo y la sociedad es más urgente que nunca. Así lo reflejaron muchos de los mensajes compartidos por los líderes mundiales durante The Davos Agenda.
Esto también quedó patente en el reconocimiento de la necesidad de observar las señales de alerta temprana y en las referencias constantes a la necesidad de establecer objetivos y estrategias comunes, así como de rendir cuentas en la comunidad internacional.
Cuando líderes con visiones del mundo distintas, incluso opuestas, pueden unirse para resolver problemas de forma colectiva, las posibilidades son infinitas.
Shalin Jyotishi, centro de Washington D. C.
5. «Nuestra fortaleza depende de nuestro eslabón más débil»
Caela Tanjangco (centro de Manila) apoya a emprendedores de gran impacto en mercados emergentes. Caela y otros miembros de Global Shapers lideran campañas de inscripción y educación electoral antes de las elecciones de 2022.
Las pandemias no conocen fronteras. No podemos abordar las crisis convergentes del mundo de forma aislada. Debemos compartir tecnología, garantizar un acceso equitativo a las vacunas en los países en desarrollo y acordar a escala mundial directrices comunes de salud y seguridad para los viajes y el comercio. Nuestra fortaleza depende de nuestro eslabón más débil, por lo que es fundamental asegurarnos de que nadie se quede atrás. The Davos Agenda me hace confiar en que la comunidad internacional está de acuerdo.
6. «Necesitamos alianzas y colaboraciones entre generaciones»
Shalin Jyotishi (centro de Washington D. C.) es investigador, escritor y asesor en materia de políticas, y cumple su misión en New America. Junto con otros miembros de Global Shapers, trabaja con la plataforma de IA del Foro Económico Mundial para lanzar el AI Future Lab, una comunidad de práctica para jóvenes dedicada a promover una IA responsable.
«The Davos Agenda me confirmó la importancia de las alianzas intergeneracionales entre los sectores público y privado. Cuando líderes con visiones del mundo distintas, incluso opuestas, pueden unirse para resolver problemas de forma colectiva, las posibilidades son infinitas. Esta crisis ha puesto de relieve nuestras obligaciones mutuas y con las generaciones futuras, incluso cuando exigen sacrificios personales. Confío en que este espíritu se mantenga después de la pandemia».
¿Qué es un Global Shaper?
7. «El miedo no puede guiar la toma de decisiones»
Laura Reyna de la Garza (centro de Ciudad de México) es directora fundadora de PuenTechLab y actualmente estudia políticas tecnológicas en la Universidad de Cambridge.
«La incertidumbre y el miedo son elementos habituales tanto de la Cuarta Revolución Industrial como de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, tanto si hablamos de gobernanza algorítmica como de encontrar formas de volver a conectar con la sociedad tras largos periodos de confinamiento, las decisiones basadas en el miedo y no en los hechos fracasarán. Quienes toman decisiones deben utilizar datos para identificar patrones, iterar y encontrar soluciones a los numerosos desafíos complejos que afronta nuestro mundo».
8. «Una nueva normalidad exige un nuevo contrato social»
David Walcott (centro de Kingston) es médico y emprendedor. Durante el último año, ha apoyado a Global Shapers de más de 150 países en la puesta en marcha de respuestas comunitarias a la pandemia de COVID-19.
«Aunque la tecnología y la globalización han propiciado un crecimiento económico sin precedentes durante las últimas dos décadas, la creciente desigualdad sigue siendo la mayor amenaza para nuestro futuro. Las disparidades abundan en todo el mundo: los países tienen dificultades no solo para distribuir las vacunas de manera equitativa, sino también para garantizar otras necesidades básicas, como la vivienda, la atención sanitaria y la educación. Es evidente que el contrato social que nos une está roto, pero confío en que la introspección que esta pandemia nos ha impuesto sea por fin el impulso que el mundo necesita para reequilibrar el poder con la responsabilidad y lograr resultados dignos para todos».
9. «Debemos proteger a las personas e invertir en ellas»
Mariam Raheem (centro de Lahore) trabaja en la intersección entre la investigación basada en datos y la formulación de políticas. Junto con otros miembros de Global Shapers en Lahore, trabaja para mejorar las condiciones de las comunidades vulnerables, recuperar los espacios públicos y fortalecer la cohesión social en este momento crítico mediante proyectos comunitarios.
«Aunque no hay caminos sencillos para reconstruir mejor, hay algo que está muy claro: debemos invertir en las personas, en nuestro bienestar y en nuestro futuro. Todas las partes interesadas deben reconocer la diversidad de las experiencias vividas, cuestionar las narrativas sociales y abandonar los sesgos arraigados para garantizar que los reveses de hoy no frenen a las personas mañana. Existe un riesgo muy real de que los recursos, las herramientas y las vacunas que podrían ayudar a poner fin a la pandemia profundicen las divisiones y socaven la recuperación de países y generaciones enteros. Necesitamos medidas rápidas y concertadas, así como nuevos paradigmas que promuevan un crecimiento inclusivo y equitativo».
¿Qué hace el Foro Económico Mundial en materia de diversidad, equidad e inclusión?
El Centro para la Nueva Economía y la Sociedadconecta a líderes para comprender cómo los cambios económicos y tecnológicos están transformando el empleo, las competencias y las oportunidades.
Mediante el intercambio de conocimientos y la colaboración, el Centro permite a sus socios explorar modelos económicos inclusivos que apoyen a las personas y las sociedades durante la transición.
10. «Estamos todos juntos en esto».
Jodie Padilla Lozano (centro de Guayaquil) es investigadora científica, activista y autora. En Guayaquil, ella y otros miembros de Global Shapers lideran una alianza internacional para la formación masiva de jóvenes profesionales.
«El coronavirus amenaza a todos. Vivimos en un mundo profundamente interconectado, donde los fracasos y las oportunidades de una comunidad se amplifican con el tiempo a escala mundial. Independientemente de dónde vivamos, de nuestros ingresos o del sector en el que trabajemos, estamos todos juntos en esto y cada uno tiene un papel que desempeñar en la creación de soluciones más eficaces e inclusivas para la emergencia actual y la recuperación futura. Debemos trabajar juntos con urgencia y un renovado sentido de la responsabilidad para mejorar la vida de todas las partes interesadas».





