Cómo podrían los mejores datos impulsar la inversión humanitaria

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  • Según la ONU, en 2021 el número de personas que necesitaban ayuda humanitaria aumentó un 40 %, hasta los 235 millones.

  • El sector privado tiene un papel crucial que desempeñar para cubrir el déficit de financiación de más de 20 000 millones de dólares en ayuda humanitaria.

  • Un reciente informe publicado por el Foro Económico Mundial en colaboración con GIB Asset Management muestra que movilizar esta financiación requiere la colaboración de las partes interesadas para mejorar la calidad de los datos y las métricas.

La crisis de la COVID-19 ha agravado los apremiantes desafíos que ya afrontaban las familias y comunidades en contextos frágiles. El Plan Mundial de Respuesta Humanitaria a la COVID-19, junto con los llamamientos humanitarios existentes, ascendió a 39 000 millones de dólares. En noviembre de 2020, los donantes habían aportado 17 000 millones de dólares a los planes interinstitucionales: un déficit de unos 22 000 millones de dólares. Las estimaciones de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (UNOCHA) confirman que la financiación de los donantes y la financiación para el desarrollo siguen siendo insuficientes para satisfacer las necesidades generales (figura 1).

La inversión humanitaria y en resiliencia (HRI, por sus siglas en inglés) se define como capital invertido de formas que benefician de manera mensurable a las personas y las comunidades en contextos de fragilidad, conflicto y violencia, a la vez que generan un rendimiento financiero. En la última década ha aumentado el capital del sector privado destinado a actividades de inversión que tienen en cuenta factores ambientales, sociales y de gobernanza, así como el impacto social, junto con los rendimientos financieros (figura 2).

En consonancia con ello, también ha aumentado específicamente el interés por la HRI. La HRI puede abarcar toda la gama de estrategias de inversión, desde la inversión responsable y sostenible hasta la inversión de impacto (figura 3), aunque actualmente se concentra en el ámbito del impacto, dados los niveles de riesgo habitualmente elevados. La HRI aún no se ha consolidado como tema de inversión, y hay relativamente pocos ejemplos de su aplicación en comparación con otros temas, como la financiación climática.

La HRI solo es adecuada para un subconjunto de metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que admiten inversión y generan flujos de ingresos. Las investigaciones han sugerido que, en el pasado, estas oportunidades solían darse en el ODS 9 (Industria, innovación e infraestructura) y el ODS 7 (Energía asequible y no contaminante). Sin embargo, las empresas se han implicado cada vez más con los ODS, y han avanzado los conocimientos y la divulgación de información por parte de los inversores, lo que ha ampliado las oportunidades.

¿Qué desafíos plantea la información existente?

Uno de los obstáculos identificados anteriormente para movilizar más capital del sector privado es la falta de datos suficientes y listos para la toma de decisiones por parte de los posibles inversores. La HRI sigue siendo un ámbito poco conocido, y no ayuda que no encaje claramente en un ODS específico. La HRI también depende en gran medida de indicadores sociales, cuyos datos se encuentran entre los más difíciles de recopilar.

Aunque hay abundantes datos humanitarios y de desarrollo disponibles, son muy pocos los que están estandarizados al nivel de proyecto, programa o empresa necesario para facilitar la inversión. Los datos existentes se han diseñado en gran medida atendiendo a los intereses y prioridades de otras partes interesadas, mientras que las necesidades propias de los inversores siguen sin satisfacerse en gran medida.

¿Cómo contribuye el Foro Económico Mundial a mejorar la asistencia humanitaria?

Los estudios de caso muestran cómo subsanar las carencias de datos puede desbloquear estrategias de inversión HRI viables y de impacto que, respaldadas por flujos de ingresos más sólidos, pueden mitigar los riesgos financieros, reputacionales y de cumplimiento. Por ejemplo:

● En la República Democrática del Congo (RDC), Philips, la multinacional neerlandesa, constató que los datos sobre trazabilidad y verificación eran fundamentales para garantizar una cadena de suministro de estaño libre de conflictos y, al mismo tiempo, empoderar a los mineros desempleados.

● CICR ha captado alrededor de 26 millones de CHF de capital mediante su Bono de Impacto Humanitario para ofrecer rehabilitación física a personas con discapacidad a causa de conflictos y desastres en Nigeria, Malí y la RDC. Los rendimientos del bono estarán vinculados al desempeño del programa del CICR conforme a métricas establecidas de antemano.

Mejorar los datos para movilizar capital para la HRI

A partir de la investigación sobre los datos, parámetros de referencia y estándares existentes, hemos identificado tres prioridades.

1. Aumentar la divulgación de datos estandarizados que faciliten la HRI, tanto de iniciativas como de empresas

El considerable flujo de fondos hacia las estrategias de inversión ASG durante la última década no habría sido posible sin la transparencia derivada de que las empresas divulgaran la información necesaria. Del mismo modo, es poco probable que las divulgaciones hubieran aumentado tanto si ello no hubiera contribuido a atraer capital. Un círculo virtuoso equivalente para los datos que facilitan la HRI sería transformador.

2. Ampliar la adopción de los estándares existentes y hacerlos más pertinentes para los inversores

Lo ideal sería utilizar los estándares y parámetros de referencia existentes como base para aumentar la disponibilidad de datos. Por ejemplo, los Estándares Mínimos para la Recuperación Económica y los Estándares de Desempeño de la IFC son especialmente aplicables. Además, el Índice Empresarial de Derechos Humanos ofrece indicadores detallados que pueden utilizarse ampliamente en diversos sectores. Sin embargo, la adopción y la implementación varían considerablemente, y persisten carencias en cuestiones como las cadenas de suministro subcontratadas, los servicios esenciales y las operaciones de seguridad.

3. Aprovechar las tecnologías digitales para recopilar de forma más eficiente datos que faciliten la HRI

Históricamente, la mayor parte de los datos que necesitan los inversores se habría recopilado manualmente. Esto consume tiempo y recursos valiosos, algo problemático dadas las necesidades humanitarias en juego. Sin embargo, con la creciente digitalización, recopilar datos se ha vuelto mucho más fácil, sin dejar de prestar atención a cuestiones fundamentales como la privacidad y la seguridad de los datos.

Por ejemplo:

● La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos ha puesto a disposición del público datos diarios sobre la calidad del aire y grandes conjuntos de datos ambientales a través de su portal de información de teledetección. Esto ha permitido a los inversores evaluar las actividades relacionadas con las emisiones, el desempeño y la eficiencia de estados concretos de Estados Unidos y de instalaciones industriales.

● UNOCHA colaboró con la Organización Internacional para las Migraciones para combinar imágenes satelitales y de drones con otros datos, a fin de determinar las variaciones del terreno en los campamentos de refugiados de Bangladesh. Gracias a esta información, los organismos pudieron identificar los campamentos con mayor riesgo de inundación antes del comienzo de la temporada de lluvias.

En nuestro informe Movilizar la inversión humanitaria y en resiliencia mediante mejores datos, hacemos un llamamiento a todas las organizaciones interesadas en fortalecer la resiliencia ante las crisis —incluidas empresas, inversores, organismos normativos, donantes, filántropos y organizaciones humanitarias— para que colaboren en la creación de soluciones de datos más eficaces que permitan aprovechar todo el potencial de la financiación de inversiones como fuerza positiva en algunas de las comunidades del mundo más afectadas por los desastres.

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