Me llamó la atención una entrevista emitida en un programa reciente de The Current, de CBC Radio One. A Nani Gautam, cuidadora interna en Canadá, le preguntaron cuán importante era el dinero que enviaba a su familia en Nepal, especialmente después del terremoto. «Tan importante como respirar para vivir», respondió Nani, quien envía a casa al menos un tercio de sus ingresos cada mes, mes tras mes, desde hace cinco años. Sus remesas son aún más importantes ahora, después del terremoto. Pero ha tenido dificultades para enviar dinero a Nepal porque los bancos estaban cerrados.
Inmediatamente después de un desastre natural, es normal que pensemos en suministrar alimentos, refugio y medicinas a las personas afectadas. Aunque sea menos evidente, el acceso al efectivo y a los servicios de envío de remesas quizá sea igual de importante. Después del terremoto, los nepaleses en el extranjero, como Nani, fueron los primeros en pensar en enviar ayuda a sus familiares y amigos en su país. Sin embargo, tuvieron dificultades.
Más de dos millones de nepaleses trabajan en el extranjero, la mayoría en Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. Un número igual de nepaleses también trabaja en India, muchos de ellos como migrantes estacionales. Las remesas procedentes de India están muy subregistradas, pero se cree que el monto registrado compensa con creces el déficit comercial bilateral que Nepal tiene frente a India, lo que ayuda al país a mantener el vínculo de su tipo de cambio con la rupia india.
Las remesas internacionales alcanzaron los 5.900 millones de dólares en 2014, frente a menos de 1.000 millones de dólares en AOD y menos de 500 millones de dólares en ingresos del turismo internacional. A medida que la economía nepalesa ha languidecido en las últimas décadas, la dependencia de la población de las remesas ha crecido casi exponencialmente (figura 1). La proporción de las remesas respecto del PIB fue de alrededor del 30 % el año pasado. Espero que esta proporción aumente significativamente este año.
Figura 1: Con casi 6.000 millones de dólares, las remesas son un salvavidas para la población nepalesa

La ausencia de más de dos millones de nepaleses en edad y condiciones de trabajar sin duda se hace sentir en este periodo de conmoción y recuperación traslos temblores. El dolor emocional para sus familias debe ser enorme. Sin embargo, desde el punto de vista financiero, la migración ha proporcionado a la población nepalesa una forma de seguro: mantener a los migrantes a salvo y en condiciones de trabajar en países extranjeros les permite enviar una ayuda económica significativa en este momento de necesidad.
Es alentador ver que varios servicios de envío de dinero —entre ellos UAE Exchange, Ria, MoneyGram, Western Union, Lulu International Exchange, Xpress Money, Modern Exchange, GCC Exchange y ANZ— han eximido del pago de comisiones las remesas a Nepal. Normalmente Nepal recibe unos 500 millones de dólares al mes. Calculo que las remesas en mayo serán al menos el doble de esa cantidad. Si se toma una comisión promedio por transacción del 4-5 %, el valor de las comisiones por remesas eximidas probablemente sea de 40-50 millones de dólares. Por tanto, la exención de las comisiones por remesas vale mucho más que las donaciones de ayuda de unas pocas decenas de miles anunciadas por varios servicios de envío de dinero. Es un gesto noble que merece nuestro agradecimiento. Sería estupendo que la exención de comisiones se extendiera más allá de mayo, durante todo el tiempo que sea financieramente viable, para facilitar tanto las remesas personales de los trabajadores migrantes nepaleses como las contribuciones de personas de todo el mundo.
Los esfuerzos de reconstrucción en las zonas de Nepal afectadas por el terremoto atraerán a trabajadores migrantes de otras partes del país, así como de países de la región, especialmente Bangladesh e India. Al mismo tiempo, la necesidad de recursos para la reconstrucción casi con toda seguridad provocará más migración hacia el exterior desde Nepal. Quizá la mejor forma de ayuda que otros países pueden ofrecer, más que cualquier donación benéfica, sea abrir un poco más las puertas a los trabajadores migrantes nepaleses.
Esta publicación apareció primero en The World Bank People Move Blog.
La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Dilip Ratha es gerente de la Unidad de Migración y Remesas y director de la Global Knowledge Partnership on Migration and Development (KNOMAD), en el Grupo de Perspectivas del Desarrollo del Banco Mundial.
Imagen: Un hombre pasa junto a una casa de cinco pisos dañada y derrumbada, un mes después del terremoto del 25 de abril en Katmandú. REUTERS/Navesh Chitrakar


