A finales de 2017, la persecución, los conflictos y la violencia habían obligado a 68,5 millones de personas a abandonar sus hogares.
Esa cifra, según el Informe de tendencias globales de 2018 del ACNUR , incluye a 25,4 millones de refugiados (más de la mitad menores de 18 años), 3,1 millones de solicitantes de asilo y 40 millones de desplazados internos.
El número de personas desplazadas por conflictos y persecuciones es el más alto registrado: una de cada 110 personas en el mundo es refugiada, solicitante de asilo o desplazada interna.
Buenos vecinos
La gran mayoría de los refugiados vive en países de ingresos medios y bajos. Aunque Turquía alberga la mayor población de refugiados del mundo, Líbano y Jordania acogen el mayor número en relación con el tamaño de su población.

En Líbano hay 164 refugiados por cada 1.000 habitantes, lo que equivale a una de cada seis personas. Sin embargo, esta cifra excluye a los refugiados palestinos bajo el mandato de UNRWA, muchos de los cuales viven en Líbano desde la década de 1950. Si se incluye a este grupo, los refugiados representan una cuarta parte de la población libanesa.
Una de cada 14 personas en Jordania es refugiada bajo la responsabilidad del ACNUR. La proporción asciende a una de cada tres si se incluye a los refugiados palestinos bajo el mandato de UNRWA.
Por cuarto año consecutivo, Turquía acogió a más refugiados —3,5 millones a finales de 2017— que cualquier otro país. La mayoría huía del conflicto en la vecina Siria.
En cuanto al total de 2017, Pakistán y Uganda ocuparon los siguientes puestos, con 1,4 millones de refugiados cada uno.
Desde el inicio del conflicto sirio en 2011, 6,31 millones de personas se han visto obligadas a huir del país. Esto representa casi un tercio de la población refugiada mundial.
A finales de 2017, dos tercios —68%— de todos los refugiados procedían de solo cinco países: Siria, Afganistán, Sudán del Sur, Myanmar y Somalia.
Según estimaciones de la ONU, ese año hubo 16,2 millones de nuevos desplazados, lo que equivale a unas 44.400 personas que huían cada día.
Esa cifra incluye a 11,8 millones de personas que abandonaron sus hogares, pero permanecieron dentro de su propio país. Los desplazados internos representaron más del 80% de los casi 5 millones de personas que regresaron a sus hogares o países en 2017. Pese a ello, la tasa mundial de migración forzada sigue en un nivel récord y continúa superando la tasa de retorno.
Filippo Grandi, alto comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ha pedido un esfuerzo mundial coordinado para abordar el problema. «Nos encontramos en un momento decisivo: gestionar con éxito el desplazamiento forzado a escala mundial exige un enfoque nuevo y mucho más integral, para que los países y las comunidades no tengan que afrontar esta situación por sí solos», afirmó.





