¿Qué hace de Copenhague la ciudad más favorable a la bicicleta del mundo?

A street only for cyclists or so called bike street is pictured near by famous landmark Nyhavn in Copenhagen, Denmark April 18, 2017. REUTERS/Fabian Bimmer
Almost one third of all journeys across Copenhagen are done on a bike.Image: REUTERS/Fabian Bimmer
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En Copenhague hay 675.000 bicicletas y apenas 120.000 coches, lo que significa que las bicicletas superan a los coches en más de cinco a uno. Así que quizá no resulte tan sorprendente que en 2016 cruzaran la ciudad más bicicletas que coches por primera vez desde que comenzaron los registros, en 1970: todo un hito.

Casi un tercio (29%) de todos los desplazamientos por Copenhague se hacen en bicicleta, y el 41% de los trayectos al trabajo o al centro de estudios se realizan pedaleando. Entre quienes viven y también trabajan o estudian en Copenhague, esa proporción es aún mayor: 62%. Cada día, los ciclistas de Copenhague recorrieron un total de 1,4 millones de km en 2016. Eso supone un aumento del 22% desde 2006.

Una de las principales razones de la popularidad del ciclismo en Dinamarca es la red de vías, que incluye puentes innovadores y forma autopistas ciclistas por toda la ciudad. Esto quizá sea clave para entender por qué Copenhague también es uno de los lugares más seguros para circular en bicicleta.

Entre 2006 y 2016, aumentó la sensación de seguridad de los ciclistas, del 53% al 76%. Pero el ayuntamiento quiere que llegue al 90% para 2025; para entonces, también quiere que la ciudad alcance la neutralidad de carbono.

La inversión de la ciudad en una impresionante infraestructura ciclista está dando frutos de muchas maneras. No solo son numerosos los beneficios para la salud de que más personas usen la bicicleta, sino que también hay importantes beneficios económicos. El ciclismo es una forma de ejercicio excelente y de bajo impacto que puede fortalecer los músculos, aumentar la densidad ósea y mejorar la condición cardiovascular. Según cifras del ministro de Finanzas, cada vez que alguien recorre 1 km en bicicleta por Copenhague, la ciudad obtiene un beneficio económico de 4,80 coronas danesas, o unos 75 centavos de dólar estadounidense. Si ese trayecto sustituye a uno equivalente en coche, el beneficio asciende a 10,09 coronas por km, o alrededor de 1,55 dólares. Y con 1,4 millones de km recorridos en bicicleta cada día, el beneficio potencial para la ciudad oscila entre 1,05 y 2,17 millones de dólares diarios.

Estos beneficios provienen de diversas fuentes, entre ellas la reducción de los tiempos de desplazamiento al trabajo gracias a la disminución —o incluso eliminación— de la congestión del tráfico, así como la reducción de las bajas por enfermedad. Sin embargo, la Embajada Ciclista de Dinamarca, una agrupación de organizaciones públicas y privadas que promueven el ciclismo, también señala el aumento del gasto en comercios. Alrededor de un tercio (32%) del gasto en las calles comerciales y los supermercados corresponde a personas que han llegado en bicicleta. Este efecto se nota aún más en las zonas comerciales locales que han invertido en infraestructura favorable al ciclismo.

Todo este ciclismo es una gran noticia, pero requiere un programa de inversión continua. Desde 2005, se ha destinado alrededor de mil millones de coronas danesas a la infraestructura ciclista de la ciudad. Eso equivale a unos 155 millones de dólares. En 2017 se inauguraron en el área de Copenhague 3,9 km de nuevas vías ciclistas, 600 km de rutas verdes para bicicletas y cinco nuevas superautopistas ciclistas. Además, se instalaron 3.500 nuevos aparcamientos para bicicletas y se recogieron 12.900 bicicletas abandonadas.

Se espera que esto anime a aún más daneses a desplazarse sobre dos ruedas: las autoridades municipales prevén fomentar entre un 15% y un 20% más de ciclistas cada vez que inauguren una vía ciclista exclusiva. Con todos los beneficios socioeconómicos asociados, también podría servir de inspiración para otras ciudades que esperan animar a más personas a montar en bicicleta.

En París, van tomando forma los planes para animar a más personas a desplazarse sobre dos ruedas. Actualmente, la bicicleta representa apenas el 3% de todos los desplazamientos de la población parisina, una proporción muy inferior a la de Europa septentrional. De cara a los Juegos Olímpicos de 2024, que se celebrarán en París, el Gobierno francés se prepara para invertir 350 millones de euros (410 millones de dólares) en infraestructura ciclista durante los próximos siete años.

China también está viviendo un resurgimiento del ciclismo. La ciudad de Xiamen construyó una vía elevada de 7,6 km para bicicletas: la vía ciclista elevada más larga del mundo; la diseñaron los mismos arquitectos daneses responsables de algunas de las emblemáticas vías ciclistas de Copenhague. Sin embargo, los sistemas de bicicletas compartidas de Xiamen y Pekín han provocado enormes montones de bicicletas desechadas. Quizá todavía haya que ajustar la oferta a la demanda.

Image: (REUTERS/CHINA OUT)

En el Reino Unido, un estudio realizado por la Universidad de Birmingham para el Departamento de Transporte calcula que los programas de ciclismo suelen alcanzar una relación beneficio-coste de entre 5:1 y 19:1, y que una sola «ciudad ciclista» vale 377 millones de libras para el Servicio Nacional de Salud en ahorros de costes sanitarios.

Mientras tanto, en los Países Bajos, donde hay más bicicletas que personas, el Gobierno está prohibiendo el uso de teléfonos móviles mientras se circula en bicicleta para abordar los problemas de seguridad.

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