La crisis del smog que comparten India y Pakistán podría ofrecer una oportunidad para la acción climática colaborativa.
El intercambio colectivo de datos, la investigación y la planificación podrían ayudar a aliviar el impacto del smog en la salud e impulsar otras iniciativas climáticas.
La acción conjunta en materia climática tiene el potencial de reducir la tensión entre ambos países.
Cada vez es más evidente que el impacto del cambio climático antropogénico no se limita a un lugar concreto. Basta con mirar la crisis del smog en el sur de Asia. A ambos lados de la frontera, Lahore y Delhi son conocidas por tener un índice de calidad del aire (AQI, por sus siglas en inglés) elevado durante los inviernos, cuando la contaminación atmosférica es peor. La quema de rastrojos por parte de los agricultores de India y Pakistán, junto con otras actividades humanas como las emisiones de vehículos e industriales, han provocado una emergencia sanitaria en las ciudades de la región. Esto ha puesto en riesgo tanto a la población india como a la pakistaní.
Como coautores de India y Pakistán, creemos firmemente que la colaboración entre ambos países para una acción climática colectiva, que conduzca a la reducción de la contaminación y a la mejora del AQI en esta franja, es fundamental para mejorar la salud y el bienestar de ambas poblaciones. Esto implicaría superar la habitual tensión geopolítica que lastra sus relaciones. Existen formas de abrir un espacio para el diálogo, la colaboración y la reconciliación pacífica entre India y Pakistán, utilizando la acción climática como herramienta de diplomacia, que podrían dar paso a una edad de oro para las regiones del sur de Asia, con 2.000 millones de habitantes.
Existen cuatro vías concretas para lograrlo:
1. Investigación colaborativa sobre el cambio climático y la calidad del aire
Las instituciones académicas y gubernamentales de India y Pakistán pueden asociarse, por ejemplo, el Consejo de Energía, Medio Ambiente y Agua (India), el Instituto de Energía y Recursos (TERI, India), el Grupo de Acción contra la Contaminación del Aire (India), la Agencia de Protección Ambiental de Pakistán, el Instituto de Estudios Ambientales de la Universidad de Karachi (Pakistán), el Centro de Excelencia para la Investigación sobre el Aire Limpio (India), etc.
Deberían emprender investigaciones conjuntas para contrarrestar la crisis del smog, mediante análisis en profundidad sobre el cambio climático y los desafíos asociados a la calidad del aire. Las alianzas intrarregionales e interregionales, como las que se establecen entre instituciones académicas líderes de distintas regiones, ayudarían a fomentar la cooperación y serían medidas importantes para generar confianza basada en la ciencia : un ejemplo es el Instituto del Clima California-China. Fomentar alianzas de este tipo entre India y Pakistán para la investigación conjunta podría ser el primer paso hacia la reconciliación diplomática entre ambas regiones. Esto beneficiaría a todo el sur de Asia, ya que la investigación (y la influencia de este tipo de instituciones) puede aprovecharse en beneficio de todos los países.
2. Creación de acuerdos y foros regionales para la acción colectiva
India y Pakistán podrían firmar formalmente un acuerdo regional y hacer que sus delegaciones (al más alto nivel, incluida la Oficina del Primer Ministro) intervengan conjuntamente en foros como la Reunión Anual del Foro Económico Mundial o la Conferencia de las Partes (COP), para señalar una nueva era de paz entre los países, basada en la acción climática colectiva. El Pacto Verde Europeo, la adopción del Sistema de Comercio de Derechos de Emisión por parte de China e India y la Estrategia Nórdica para el Desarrollo Sostenible son ejemplos clave que demuestran cómo los acuerdos climáticos regionales crean un clima propicio para una mayor cooperación en ámbitos importantes como el cambio climático. Estos diálogos podrían ayudar a tender puentes que algún día conduzcan a una mejora de las relaciones.
Está universalmente aceptado que la colaboración internacional frente a crisis como la que afrontamos por el clima es esencial , y ofrece oportunidades únicas. Un Tratado de Paz Climática Indo-Pakistaní centrado en la colaboración para los Objetivos de Desarrollo Sostenible sería un buen punto de partida, con una evaluación periódica de cómo la colaboración se traduce en resultados reales.
3. Intercambio de datos y planificación conjunta de recursos compartidos
Contrarrestar la desconfianza entre ambos gobiernos mediante el intercambio de datos relacionados con la crisis del smog es importante. India y Pakistán disponen ambos de datos únicos sobre las fuentes de contaminación y sobre los efectos del smog en la salud y la economía; estos datos pueden aprovecharse, del mismo modo que la UE ha utilizado datos de distintas regiones, o que la EPA lo ha hecho para diversas regiones de Estados Unidos. Junto con una planificación conjunta de los recursos compartidos, quizá mediante la creación de un fondo común, esto podría contribuir a la preservación colectiva del aire limpio por parte de India y Pakistán.
Trabajar de forma aislada ante una crisis de esta magnitud suele ser contraproducente. Ha habido precedentes de colaboración entre India y Pakistán, como el acuerdo de 1989 para compartir datos hidrológicos, que se suspendió en 2019. Sin embargo, podría establecerse un acuerdo similar de intercambio de datos para la crisis del smog, comprometiéndose a buscar una solución común en lugar de culparse mutuamente. Sentaría un precedente que podría aplicarse a otros desafíos del cambio climático que afectan a ambas regiones.
4. Papel de la tecnología, la comunicación, la monitorización y la planificación
El intercambio de tecnología y la creación conjunta de soluciones, junto con la defensa de ambas regiones para abordar las causas profundas y la colaboración en el seguimiento del AQI, también pueden ser importantes para que India y Pakistán trabajen juntos. India dispone de algunas soluciones, como la tecnología Happy Seeder para prevenir la quema de rastrojos, que podría compartirse con Pakistán y contribuir a ampliar los esfuerzos actuales de este último. Los países también pueden colaborar en el suministro de soluciones tecnológicas de cocina limpia para las zonas rurales, donde las mujeres, en particular, se ven más afectadas no solo por el smog, sino también por la contaminación en interiores debida a la cocción con combustibles fósiles. India también podría compartir la tecnología de siembra de nubes para combatir el smog, mientras que Pakistán podría corresponder con la tecnología de gestión mecanizada de los residuos de la cosecha de arroz
Los jóvenes han sido con frecuencia pioneros en la acción climática y en la reconciliación geopolítica. El documento de defensa climática presentado en Shape South Asia 2023 es un buen ejemplo de colaboración juvenil en favor del desarrollo sostenible, un espíritu que debería ser imitado y adoptado por los responsables políticos y los gobiernos de ambos países. La cooperación entre India y Pakistán para resolver un problema común es aplicable a numerosos desafíos regionales, pero la crisis del smog puede ofrecer un punto de partida viable hacia una era de diplomacia climática pacífica.
Aunque trabajar juntos en contextos geopolíticos cargados de tensión entre ambos países es un desafío, puede ofrecer un impulso muy necesario para mejoras más amplias. Los retos que se avecinan son numerosos, pero la esperanza de un frente unido entre los pueblos de India y Pakistán es firme en esta década. Ambas naciones pueden unirse para lograr una diferencia notable e impactante ante la inminente crisis climática.



