En el Día del Sobrepaso de la Tierra, estas son 3 señales de esperanza para nuestro futuro

We only have a decade left to reverse nature loss - but we may be moving in the right directionImage: Frank Winkler at Pixabay
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  • Sabemos que debemos hacer frente a nuestras crisis ambientales en la próxima década.

  • Sin embargo, en este Día del Sobrepaso de la Tierra, la naturaleza nunca ha ocupado un lugar tan destacado en la agenda empresarial y financiera.

  • Estas son tres razones para ser optimistas.

Hoy se celebra el Día del Sobrepaso de la Tierra, la fecha en la que nuestra demanda mundial de los recursos naturales en un año determinado supera lo que la Tierra puede regenerar. Este año, esa fecha es el 22 de agosto, lo que significa que, a día de hoy, estamos en números rojos.

Está claro que la naturaleza se encuentra en un punto de inflexión. Más de un millón de especies están amenazadas de extinción, el 75 % de la superficie terrestre y el 66 % del medio marino está alterado de forma significativa por los seres humanos, y se prevé que la temperatura aumente entre 2,6 °C y 3,9 °C. La ciencia es clara: la crisis ambiental debe abordarse en esta década si queremos construir un futuro próspero.

Para hacer frente a la urgencia de esta crisis, se suponía que 2020 sería un «Súper Año» para la naturaleza. Estaban previstas negociaciones clave en las que se adoptarían acuerdos internacionales para revertir la pérdida de naturaleza, similares al Acuerdo de París de 2015 sobre el cambio climático.

Pero 2020 trajo otros desafíos. La COVID-19 ha demostrado las consecuencias de un mundo que vive más allá de los límites del planeta y la necesidad de resiliencia en nuestros sistemas. Ha quedado claro que las crisis de la naturaleza, el clima, la salud humana y la desigualdad social no pueden abordarse de forma aislada.

Pese al aplazamiento a 2021 de esas negociaciones clave, la reversión de la pérdida de naturaleza está cobrando atención a medida que salimos de estas crisis interconectadas. Estas son tres señales de esperanza para nuestro futuro.

1. Algunos países se apoyan en la naturaleza para reconstruir mejor

La pandemia actual se ha relacionado con la sobreexplotación de los recursos naturales y la fauna silvestre. Algunos gobiernos están dotando de un enfoque más ecológico sus paquetes de recuperación tras la COVID-19 para reforzar la resiliencia frente a futuras crisis, incentivando soluciones favorables a la naturaleza y al clima y adoptando políticas en favor de la naturaleza.

Este año, por ejemplo, China y Viet Nam han prohibido el comercio de fauna silvestre. El recién elegido gobierno de Corea del Sur aseguró 130 000 millones de dólares para un «Nuevo Pacto». Pakistán está contratando a jornaleros desempleados para plantar árboles, mientras que el paquete de estímulo de la India incluye un fondo de 780 millones de dólares para apoyar la economía rural y semiurbana mediante la reforestación. Malaui ha anunciado que destinará el 1,5 % de su presupuesto nacional a un Programa Juvenil de Restauración Forestal.

En Europa, el «Next Generation EU» prevé que el plan de recuperación destine el 30 % del presupuesto total de 750 000 millones de euros (895 000 millones de dólares) a iniciativas ecológicas. Su Estrategia De la Granja a la Mesa contribuirá con 20 000 millones de euros anuales a la creación de un «sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medio ambiente» que incluye como objetivo aumentar en un 25 % la superficie dedicada a la agricultura ecológica. Alemania destinará un tercio de su presupuesto de recuperación de 130 000 millones de euros a inversiones sostenibles.

2. La naturaleza gana terreno en la agenda empresarial

Las empresas prósperas y las economías resilientes dependen de la naturaleza. Según el Foro Económico Mundial, 44 billones de dólares de la generación de valor económico están expuestos de forma moderada o alta a la pérdida de naturaleza y que abordar la crisis de la naturaleza podría generar 395 millones de empleos de aquí a 2030. Pese a la pandemia actual, las empresas líderes están situando la naturaleza más arriba en sus agendas y se comprometen, actúan y abogan por revertir la pérdida de naturaleza. Business for Nature conoce actualmente 400 empresas que han asumido compromisos ambiciosos y con plazos definidos y más de 1200 empresas con acciones concretas en favor de la naturaleza.

Desde principios de año, hemos visto a muchas empresas allanar el camino hacia la transformación. Microsoft anunció una nueva «Planetary Computer», destinada a agregar datos ambientales globales para ayudar en la toma de decisiones. En junio, Unilever lanzó un fondo para el clima y la naturaleza de 1000 millones de euros y se comprometió a tener una cadena de suministro libre de deforestación para 2023. El gigante de cosméticos Natura&Co ha presentado su Visión 2030, con el compromiso de alcanzar emisiones netas nulas de gases de efecto invernadero (GEI) y cero deforestación en el Amazonas. Kering presentó su nueva Estrategia de Biodiversidad, que incluye el compromiso de lograr un impacto neto positivo en la biodiversidad para 2025. Danone se convirtió en la primera empresa cotizada en adoptar el marco jurídico francés «empresa con misión», lo que supone un nuevo modelo de gobernanza para supervisar los avances en sus objetivos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG). Y 11 empresas francesas, como Vinci, EDF y LVMH, han aumentado la ambición de sus compromisos en materia de biodiversidad a través de Act4Nature International.

Se observa una tendencia similar en el ámbito financiero. Como respuesta a la crisis, estamos viendo un aumento de las inversiones en fondos ESG que atrajeron entradas netas de 71 100 millones de dólares a nivel mundial entre abril y junio de 2020. En estos tres meses, las inversiones ESG superaron los flujos combinados de los cinco años anteriores.

3. Las empresas piden una acción colectiva y que los gobiernos eleven el nivel de ambición en materia de naturaleza y clima

Estas políticas gubernamentales y ejemplos de acción empresarial son prometedores, pero no son suficientes. Necesitamos ampliar y acelerar con urgencia los esfuerzos para abordar conjuntamente las emergencias interconectadas de la pérdida de naturaleza, el cambio climático y la desigualdad. Ni los gobiernos ni el sector privado pueden resolver estas crisis de forma aislada, por lo que se necesita liderazgo político para impulsar más acción y ambición empresarial.

El Día del Sobrepaso de la Tierra es un recordatorio contundente de que, colectivamente, estamos sometiendo al planeta a una presión cada vez mayor. Las empresas se están uniendo e instan a los gobiernos a adoptar un nuevo pacto por la naturaleza y las personas, con políticas complementarias para revertir la pérdida de naturaleza que ayudarían a crear condiciones equitativas, contribuirían a un entorno operativo estable y abrirían nuevas oportunidades empresariales. En abril de este año, 37 empresas y asociaciones empresariales expresaron su apoyo a la Alianza Europea para una Recuperación Verde, que pide acelerar la transición hacia la neutralidad climática y ecosistemas saludables. En mayo, 90 empresas francesas e internacionales pidieron a los gobiernos que aprobaran un plan de recuperación que impulsara una transición ecológica. En julio, inversores que gestionan de forma conjunta activos por valor de 4,6 billones de dólares instaron al gobierno brasileño a detener la deforestación en el Amazonas.

Además, las empresas piden ambición en las políticas y acción colectiva para revertir la pérdida de naturaleza para 2030, a través de la Llamada a la Acción de Business for Nature: «La naturaleza es asunto de todos.» Si es una empresa, regístrese en la Llamada a la Acción antes del 1 de septiembre para demostrar una voz empresarial firme en favor de la naturaleza en la Cumbre de la ONU sobre Biodiversidad, el 30 de septiembre, y más allá.

Conclusión

Estas son razones reales para la esperanza. Pero ahora los gobiernos tienen la responsabilidad de preparar tanto el corto plazo como el largo plazo de forma conjunta. Deben hacer que sus planes de recuperación sean más específicos orientados a una mayor resiliencia y sostenibilidad ambiental, así como adoptar un marco mundial para la biodiversidad posterior a 2020 que revierta la pérdida de naturaleza para 2030. Las empresas tienen la responsabilidad de valorar e integrar la naturaleza en sus procesos de toma de decisiones y de divulgación para proteger, restaurar y utilizar de forma sostenible los recursos naturales.

Como consecuencia de la desaceleración económica provocada por la COVID-19, el Día del Sobrepaso de la Tierra de este año se produce 24 días más tarde que en 2019; sin embargo, «la verdadera sostenibilidad solo puede lograrse mediante el diseño, no mediante el desastre». Trabajemos juntos para contribuir a ese diseño y asegurarnos de que, para 2030, el Día del Sobrepaso de la Tierra sea cosa del pasado.

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