Una masa de algas marinas en descomposición de 550 km de largo se dirige a las playas vírgenes de México

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La península de Yucatán, en México, cuenta con mares de un azul cristalino, arenas doradas y un magnífico paisaje de fondo que incluye antiguas ruinas mayas. Millones de personas acuden cada año a sus centros turísticos, y el turismo es vital para la economía de la zona.

Pero ahora gran parte de la costa está cubierta de montones de algas marinas en descomposición, lo que contribuye a una crisis económica y ecológica.

Image: Ciencia

El problema lo ha causado una enorme proliferación de algas sargazo, que llegaron a la costa desde el cercano mar de los Sargazos. El sargazo lleva mucho tiempo presente en esa parte del océano. Pero su ritmo de crecimiento ha aumentado rápidamente en los últimos años, tanto que en 2018 su proliferación estival abarcó casi todo el Atlántico, desde África occidental hasta el Caribe.

Y todo apunta a que la situación empeorará aún más.

Las raíces del problema

Con unos 550 kilómetros de largo, otra masa de algas sargazo se dirige hacia la costa mexicana. Tiene aproximadamente el mismo tamaño que la isla de Jamaica y, cuando llegue, podría extenderse hacia el sur a lo largo de toda la península de Yucatán hasta Belice.

Una de las causas principales es la deforestación. Además de contribuir al calentamiento global, también provoca erosión del suelo, que a su vez hace que el exceso de nutrientes llegue a los ríos y fluya hasta el océano.

El aumento de los niveles de nutrientes y nitrógeno tiene varios efectos en el agua de mar. Uno es reducir la cantidad de oxígeno en el agua y crear zonas muertas, según el Servicio Nacional Oceánico de Estados Unidos. El otro es favorecer el crecimiento de algas marinas y las proliferaciones algales, como el sargazo que ahora invade las playas mexicanas.

Causas que atraviesan continentes

A varios miles de kilómetros al sur de Yucatán se encuentra la selva amazónica, de la que alrededor del 17 % se ha perdido debido a la deforestación en los últimos 50 años. Mientras tanto, el Servicio Geológico de Estados Unidos señala que la situación está empeorando en África occidental, donde más del 80 % del bosque de la Alta Guinea se perdió durante los primeros 75 años del siglo XX y la región sigue enfrentándose a la deforestación.

Las enormes islas de algas sargazo que se forman mar adentro son organismos vivos. También brindan refugio a una infinidad de diminutos organismos marinos. Pero, una vez que llegan a la costa, las algas mueren y empiezan a descomponerse. Entonces liberan gases tóxicos al aire, mientras que el ácido y los metales pesados que quedan se abren paso hasta el mar, alteran los niveles de acidez del agua y reducen aún más el oxígeno.

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Las consecuencias económicas

El panorama es desolador. Las playas arruinadas por acumulaciones de algas marinas en descomposición y de olor nauseabundo perjudican al turismo.

Además, los productos químicos se filtran primero al suelo y luego al mar, envenenan las aguas mar adentro y provocan la pérdida de vida marina. También contribuyen al llamado síndrome blanco, que destruye el tejido coralino.

El Gobierno de Quintana Roo ha dividido sus 800 km de costa marina en nueve zonas y dos islas, como parte de un plan para concentrar los esfuerzos en impedir que el sargazo llegue a la costa.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, calcula que limpiar las playas costará alrededor de 2,7 millones de dólares. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, calcula que limpiar las playas costará alrededor de 2,7 millones de dólares.

Pero el impacto en el turismo, que aporta el 8,7 % del producto interno bruto de México y genera alrededor de 23.000 millones de dólares al año, podría ser considerablemente mayor. El Gobierno calcula que habrá una caída del 30 % en algunas zonas afectadas.

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