Cuando conseguí mi primer empleo corporativo en una gran empresa de telecomunicaciones, pronto aprendí algunas lecciones sobre la importancia de cultivar las alianzas adecuadas. Y esas lecciones siguieron dando frutos cuando pasé a organizaciones más pequeñas de distintos sectores.
De joven, creía equivocadamente que, si hacía un buen trabajo por mi cuenta, se reconocería y recompensaría por sus méritos. Pero no me había tomado el tiempo de establecer relaciones con mis colegas de unidad y de los departamentos cercanos. Mis primeros informes de proyectos quedaron relegados en la pila de baja prioridad tanto de mi jefe como de su secretaria. Cuando enviaban los informes a otras personas para que los revisaran, no veían ninguna urgencia en devolverlos pronto ni volvían a ponerse en contacto conmigo para hablar del tema: recibía comentarios impersonales. Poca gente asistía a mis presentaciones, así que los resultados que difundía llegaban a pocos oídos.
Pronto me di cuenta de que trabajaba en una red de personas que ya desempeñaban funciones de control de acceso, asesoramiento e información. Si quería tener éxito, debía sumar a estos aliados a mis iniciativas cuanto antes. Estas son algunas de las lecciones que aprendí:
¡Conóceme!
Hace muchos años, en un sketch de Saturday Night Live, el célebre comediante Jon Lovitz balaba «Conóceme» como una forma narcisista de atraer a la gente a su red de influencia. Pero, si no se hace por egoísmo, es una manera poderosa de crear alianzas. A la gente le gusta ayudar a quienes conoce y, a menudo, se esfuerza por ofrecerles recursos o apoyo.
Una simple frase como «Puedo presentarte a alguien que te ayude con eso», «Tengo un amigo a quien quizá te gustaría conocer» o «Oye, ya estuve de vacaciones allí. Se me ocurren algunas buenas recomendaciones que puedo enviarte» puede ser de gran ayuda.
Dos orejas y una boca
Escuchar con atención lo que dicen los demás y observar lo que hacen es una excelente manera de crear alianzas. A todo el mundo le gusta sentir que lo que hace es importante. ¿Qué mejor manera de demostrarles que los valoras que escuchar lo que quieren contarte sobre su trabajo o incluso sobre su vida personal?
Hacer buenas preguntas al empezar en un puesto nuevo es una excelente manera de aprender. La mayoría estará encantada de compartir sus opiniones. Las amistades se construyen sobre el respeto mutuo, la comprensión y la reciprocidad. Por eso, la mayoría de estos colegas considerará natural corresponder con su apoyo cuando lo necesites.
Colabora desde el principio
Nunca es fácil conseguir el respaldo de la gente cuando el proyecto ya está avanzado. A veces les molesta que no se les haya consultado antes, no comprenden todo el contexto o simplemente sienten que ya no tienen mucho que aportar. Involucrar a las personas desde el principio en un problema o proyecto las ayuda a sentir que también les pertenece. A mí me costó aprenderlo, porque a menudo pensaba que conocía el problema y sabía por mi cuenta qué había que hacer. Pero he llegado a comprender que, cuando necesito la ayuda de otras personas, lo mejor es involucrarlas desde el principio.
Encuentra a quienes influyen desde las sombras
Pronto descubrirás quiénes son los intermediarios de información, las personas influyentes, quienes conectan a la gente y difunden ideas, y quienes controlan el acceso en tu empresa. Los empleados con más antigüedad saben a quién acudir para obtener información clave, quién tiene las mejores ideas y quién puede transmitir discretamente a los líderes adecuados sus preferencias sobre las decisiones. También saben quién puede echar por tierra tus ideas. Identificar pronto a estas personas puede ayudarte a decidir quiénes quieres que sean tus aliados.
No solo importa lo que sabes, sino a quién conoces: eso puede allanar el camino de la vida. Y buena parte de esa sabiduría consiste en escuchar de manera proactiva e involucrar a los demás. Las personas más exitosas y realizadas lo hacen con naturalidad. Dedica tiempo a acercarte a los demás y a forjar las alianzas adecuadas que te ayudarán a tener éxito en tu puesto.


