Vea Pacto para el Liderazgo Empresarial Responsable y Liderazgo receptivo y responsable en 2017 de la Reunión Anual 2017 del Foro Económico Mundial.
«Los líderes deben entender que vivimos en un mundo marcado por la incertidumbre, la volatilidad y profundos cambios transformadores», escribió a principios de año el fundador del Foro Económico Mundial, Klaus Schwabal comenzar el año.
Mientras miles de líderes mundiales llegan al pueblo suizo de Davos para debatir precisamente estas cuestiones, les planteamos a seis de ellos esta pregunta: ¿qué se necesita para liderar en estos tiempos de turbulencia?
Adam Grant, profesor de Gestión y Psicología, Escuela Wharton
En tiempos de incertidumbre, una habilidad fundamental para los líderes responsables es decir «puedo estar equivocado» y decirlo en serio. Trabajo con demasiados líderes que se aferran a sus convicciones con voluntad de hierro. Por embriagadora que pueda ser esa confianza, constituye un enorme obstáculo para tomar decisiones sensatas y cambiar de rumbo a medida que cambian las circunstancias.

Quienes mejor predicen el futuro son los líderes que reconocen que el futuro es impredecible. Al aceptar la duda, mantienen la mente abierta a nuevas ideas. Como resultado, están preparados para actuar cuando los vientos en contra se convierten en vientos a favor. Así que tengo un mensaje sencillo para los líderes: si quieren aumentar las probabilidades de acertar, acepten que probablemente estén equivocados.
Phil Tetlock y Dan Gardner, autores de Superpronosticadores
El aumento de la incertidumbre hace que el buen juicio sea más valioso. Y nada es más fundamental para tener buen juicio que la humildad intelectual.
Fíjense en el adjetivo. No se trata de menospreciarse. La humildad intelectual consiste simplemente en apreciar tanto la infinita complejidad de la realidad como la falibilidad de los seres humanos. Es invaluable porque, si se toma en serio, se derivan tres consecuencias.
En primer lugar, la humildad intelectual lleva a los líderes sensatos a desconfiar de las respuestas fáciles y rápidas. Las personas intelectualmente humildes siempre quieren aprender más y explorar distintas perspectivas, con la esperanza de encontrar más fragmentos de verdad.
En segundo lugar, la humildad intelectual impulsa la introspección. Los errores son inevitables. Solo un examen crítico e implacable de los propios pensamientos puede detectarlos y corregirlos.
En tercer lugar, y quizá lo más importante, la humildad intelectual prescinde de la certeza. De hecho, para el líder intelectualmente humilde, «nada es seguro» es un axioma. Todos los juicios son solo cuestiones de probabilidad; el objetivo de este «pensamiento probabilístico» es distinguir con precisión grados de incertidumbre cada vez más sutiles.
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Linda A. Hill, profesora de Administración de Empresas, Escuela de Negocios de Harvard
Los líderes deben ser capaces de crear organizaciones ágiles que innoven de manera habitual. La gente no quiere seguir a un líder hacia el futuro: ese es el modelo de ayer. Quiere cocrearlo.

La innovación es una actividad colectiva en la que distintas personas, según sus talentos particulares, dan un paso al frente en distintos momentos para llevar al grupo adonde debe ir. Liderar la innovación es un trabajo exigente desde el punto de vista intelectual y emocional, que en gran medida tiene lugar entre bastidores. Requiere creer en las chispas de genialidad de los demás y tener la generosidad de compartir el poder, el control y el reconocimiento. Liderar la innovación consiste más en preparar el escenario que en ser quien actúa, algo que no siempre resulta fácil para los propios líderes con talento de estrella.
Kishore Mahbubani, decano de la Escuela de Políticas Públicas Lee Kuan Yew
Una habilidad clave que todos los líderes responsables necesitan hoy es comprender a fondo las principales tendencias globales que impulsan el cambio. Tres fuerzas de marea recorren simultáneamente nuestro mundo.
La primera es el regreso de Asia y el fin del dominio occidental de la historia. La segunda es la globalización acelerada, que está creando un mundo pequeño, interdependiente y sin fronteras. La tercera es el cambio explosivo en la tecnología, que impulsa la Cuarta Revolución Industrial de la que Klaus Schwab ha hablado con tanta elocuencia. Es preciso comprender a fondo cada una de estas olas de marea.
Esa es la parte fácil. Lo difícil es determinar cómo afecta cada ola de marea a las demás. Por eso resulta tan difícil prever el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y China. La globalización y la tecnología están creando una profunda interdependencia entre ambos. El cambio en el poder los está separando. Por eso, no basta con observar a figuras como Xi Jinping o Donald Trump. También debemos comprender las fuerzas más profundas que impulsan su comportamiento. Cualquier líder que no comprenda esta complejidad única de nuestra época está mal preparado para liderar su sociedad.
Lynda Gratton, profesora de Práctica de la Gestión, Escuela de Negocios de Londres
El camino hacia el liderazgo es un viaje tanto interior como exterior.
La función del viaje interior es generar en el líder un profundo sentido de sus valores, una narrativa propia y el valor para actuar de acuerdo con esos valores.
El viaje exterior conecta al líder con el mundo, con la comprensión del lugar que ocupa su liderazgo en esta época de cambios extremos y con el uso sensato del poder y los recursos a su disposición.


