¿Crees que los introvertidos no pueden ser buenos líderes? Piénsalo de nuevo

City workers cross London Bridge during the evening rush-hour in the City of London October 8, 2008. The government pumped 50 billion pounds of taxpayers' money into its banks on Wednesday, seeking to revive Europe's top financial centre and help allay an economic storm threatening industry and jobs around the world.REUTERS/Toby Melville (BRITAIN) - GM1E4A9072L02
Compared to extraverts, introverts tend to be relatively passive, quiet and reserved.Image: REUTERS/Toby Melville
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Los introvertidos a menudo no creen que vayan a disfrutar de los puestos de liderazgo y, por eso, es menos probable que aspiren al cargo más alto, según revela una nueva investigación. De hecho, los introvertidos de nuestro estudio pensaban que sentirían preocupación y angustia en situaciones de liderazgo.

El grado de introversión de una persona suele medirse por cuánto manifiesta el rasgo de personalidad llamado «extraversión»: ser sociable y abierto. En comparación con las personas extrovertidas, las introvertidas tienden a ser relativamente pasivas, calladas y reservadas.

Como era de esperar, el nivel de introversión o extraversión de una persona está relacionado con diversos resultados personales y profesionales importantes. Por ejemplo, las investigaciones han descubierto que es más probable que las personas extrovertidas que las introvertidas tengan un buen desempeño en puestos de ventas. Por otro lado, es más probable que las personas introvertidas sean honestas o humildes y menos probable que pongan en riesgo su propia salud y seguridad.

Nuestra investigación examinó estos rasgos de comportamiento en 184 estudiantes de administración de empresas, pero está bien establecido que las personas introvertidas ocupan menos puestos de liderazgo que las extrovertidas. Es menos probable que las introvertidas lleguen formalmente a ser líderes en las organizaciones a través de los canales habituales de ascenso y selección.

También es menos probable que lleguen a serlo de manera informal en grupos sin estructura. Además, incluso cuando las personas introvertidas logran convertirse en líderes, sus pares suelen considerarlas menos «propias de un líder».

Image: Travis Bradberry

¿Por qué las personas introvertidas no llegan a ser líderes?

Como parte de nuestro estudio, medimos la extraversión de cada estudiante de administración de empresas mediante un cuestionario de personalidad y observamos su comportamiento de liderazgo en una actividad en grupos pequeños. Antes de la actividad, también pedimos a cada participante que predijera o «anticipara» qué emociones experimentaría durante ella. Presentamos a los participantes una lista de emociones positivas y negativas (por ejemplo, «Me sentiré entusiasmado» o «Me sentiré molesto») y les pedimos que indicaran la probabilidad de experimentar cada emoción durante la actividad.

Descubrimos que lo que las personas introvertidas creen que sentirán en un puesto de liderazgo desempeña un papel decisivo para explicar por qué les cuesta llegar a ser líderes. Cuando los participantes pensaban que experimentarían emociones negativas (como miedo, preocupación o angustia), estas se convertían en fuertes barreras psicológicas para actuar como líderes. Era más probable que las personas introvertidas que las extrovertidas pensaran que sentirían esas emociones negativas.

Las personas introvertidas de nuestro estudio también creían que sentirían menos emociones positivas en un puesto de liderazgo (como entusiasmo e interés). Sin embargo, estos pensamientos sobre las emociones positivas no fueron tan importantes como los relativos a las emociones negativas para explicar el comportamiento de liderazgo de los participantes.

Ayudar a las personas introvertidas a convertirse en líderes

Que las personas introvertidas no esperen poder ocupar puestos de liderazgo no significa que no puedan ser líderes exitosas.

Hasta hace poco, la opinión científica predominante era que, en general, las personas extrovertidas eran mejores líderes que las introvertidas. Las personas extrovertidas tienen una serie de características que hacen que parezcan líderes, y esas características también propician ciertos estilos de liderazgo eficaces (por ejemplo, ser carismático e inspirador). Esto también resulta intuitivo, ya que las personas extrovertidas son dominantes, seguras, persuasivas y expresivas y, por lo tanto, deberían ser mejores líderes.

Sin embargo, esta idea se ha puesto en entredicho recientemente y cada vez se reconocen más las fortalezas de las personas introvertidas, tanto dentro como fuera del ámbito laboral. En su exitoso libro Quiet, la autora Susan Cain se centra en las múltiples fortalezas de las personas introvertidas, muchas de las cuales deberían ayudar a quienes ocupan puestos de liderazgo, como saber escuchar y pensar en profundidad.

Varios estudios también han identificado situaciones de liderazgo en las que las personas introvertidas tienden a superar a las extrovertidas. Un estudio, por ejemplo, concluyó que las personas introvertidas son líderes más eficaces de equipos proactivos que las extrovertidas. Otro estudio descubrió que los rasgos introvertidos son frecuentes en líderes eficaces conocidos como «líderes servidores». Estas personas promueven el buen desempeño de los demás al centrarse en el crecimiento y el bienestar de sus equipos.

Es posible que se pueda cambiar la mentalidad de las personas introvertidas sobre su capacidad para ser líderes. Nuestro estudio reveló que las personas introvertidas y extrovertidas que anticipaban niveles igualmente bajos de emociones negativas en situaciones de liderazgo tenían las mismas probabilidades de llegar a ser líderes. Otras investigaciones también indican que las personas introvertidas son muy capaces de adoptar comportamientos «extrovertidos» y de disfrutarlos cuando las circunstancias las obligan a hacerlo.

Es importante señalar que las investigaciones sobre lo que se denomina «extraversión manifestada» indican que las personas introvertidas tienden a sobrestimar las emociones negativas que experimentarán al comportarse de forma extrovertida. Si se enseña a las personas introvertidas a tener más confianza u optimismo ante las situaciones de liderazgo, parece muy probable que puedan llegar a ser líderes con la misma frecuencia que las extrovertidas.

Hay muchas situaciones en las que las personas introvertidas pueden ser buenas líderes, y parece que tienen el potencial para llegar a serlo en esas circunstancias. Por tanto, el reto no consiste en hacer que se parezcan más a las personas extrovertidas, sino en ayudarlas a confiar más en su propia capacidad de liderazgo.

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