¿Qué hace falta para conseguir un buen empleo en la economía actual, en constante evolución? Algunas personas que buscan su próximo puesto creen que establecer contactos es clave para alcanzar el éxito, ya sea mediante sus redes sociales o sitios web como LinkedIn. Otras se centran en crear una marca personal que, a su juicio, atraiga a quienes contratan. Pero muchos de quienes buscan empleo están muy equivocados, afirma Illana Gershon, quien ha investigado qué da mejores resultados y ha publicado sus conclusiones en su libro Down and Out in the New Economy: How People Find and (or Don’t Find) Work Today. Gershon, profesora de antropología en la Universidad de Indiana, habló de sus hallazgos en el programa Knowledge@Wharton Show, que se emite en el canal 111 de Sirius XM. Resumió los mitos generalizados y las técnicas anticuadas, y ofreció consejos para hacer menos arduo el proceso de buscar empleo.
A continuación, la transcripción editada de la conversación.
Knowledge@Wharton: Empecemos por algunas de las mejores cosas que la gente está haciendo ahora en su búsqueda de empleo y también por algunos de los mayores errores. ¿Qué observa?
Ilana Gershon: La gente se está volviendo muy astuta a la hora de investigar las empresas en las que le interesa trabajar, y piensa con más detenimiento qué tipo de empleos le gustaría tener. Esto es lo que más me ha impresionado: cada vez más personas encuentran maneras ingeniosas de averiguar si el lugar de trabajo al que quizá estén a punto de incorporarse es realmente uno del que quieren formar parte.
¿Qué es lo peor que hacen? Hay dos cosas a las que, al parecer, la gente dedica mucho tiempo y que, por lo que pude ver, no le sirven de mucho. No es necesariamente malo hacerlas, pero la pregunta es qué puede alargar la búsqueda de empleo. Una de las cosas que parece consumir mucho tiempo sin dar tantos resultados como se quisiera es la marca personal. La gente dedica mucho tiempo a asegurarse de que su presencia en línea refleje lo que considera su yo auténtico y, del lado de quienes contratan, a nadie parecía importarle la marca personal. Pero, como sabes, crear una marca personal lleva mucho tiempo.
La otra cosa que, al parecer, hace la gente —y tardé un tiempo en entender por qué y cómo le consumía tanto tiempo— es centrarse en los vínculos débiles para conseguir empleo. Antes, los vínculos débiles eran una vía para encontrar trabajo. En la década de 1970 eran muy eficaces, pero hoy la tecnología ha cambiado tanto que el principal obstáculo para conseguir empleo ha pasado de averiguar siquiera que el puesto existe a encontrar la manera de que quienes contratan o reclutan te vean entre una pila de currículos.
Ahora se trata más de lograr que te vean que de averiguar que existe el empleo. Los vínculos débiles no ayudan mucho en eso. Resulta que los contactos del entorno laboral —tener a alguien que te conoció en un empleo anterior y pueda hablar de cómo eres como trabajador— fueron muy útiles para la gente.
Knowledge@Wharton: ¿Qué tan eficaz cree que es LinkedIn hoy? Al parecer, se ha convertido en uno de los lugares de referencia para conectar con otras personas y, obviamente, como usted ha señalado, en esta era digital ese componente debe formar parte de la búsqueda de empleo. Pero no creo que pueda ser la solución definitiva.
Gershon: No, desde luego que no. De hecho, todas las personas con las que hablaba estaban un poco desconcertadas por LinkedIn y querían que funcionara mucho mejor. Creo que lo que ocurre es que, si buscas empleo en una comunidad social donde la gente usa LinkedIn activamente y está dispuesta a responder a sus mensajes, la plataforma resulta muy productiva. Pero no se trata necesariamente solo de LinkedIn: importa cómo la usan las personas que conoces y si les funciona bien. Parte de la razón por la que Facebook funciona tan bien es que es una comunidad social que la gente usa para que funcione bien.
LinkedIn parecía funcionar muy bien como base de datos para reclutadores. Así que, si buscas un empleo que podrías conseguir si un reclutador se fija en ti, parece muy importante redactar tu perfil de LinkedIn de modo que los reclutadores te encuentren, asegurándote, por ejemplo, de incluir las palabras clave adecuadas.
Otra función importante de LinkedIn parece ser la de directorio. Hoy la gente cambia constantemente de empresa y, si conoces a alguien, pero no lo suficiente como para tener otra forma de contactarlo fuera del contacto laboral, LinkedIn funcionaba muy bien como una agenda de contactos.
Knowledge@Wharton: La marca personal exige una inversión considerable de dinero y tiempo. Asistió a algunos seminarios sobre marca personal. ¿Qué aprendió allí?
Gershon: Quería averiguar qué consejos sobre empleo circulaban en ese momento, así que terminé asistiendo a muchos talleres gratuitos de marca personal para quienes buscaban empleo y querían aprender a hacerlo. Lo que se decía era que había que identificar tres o cuatro palabras que reflejaran el yo auténtico y luego asegurarse de que tanto la presencia en línea como las interacciones fuera de línea concordaran con esas palabras.
Otra cosa que se repetía como muy importante era que esas palabras reflejaran de verdad el yo auténtico, que no fueran palabras cualesquiera que uno creyera que podían funcionar o que le resultaran cómodas: debían funcionar por su autenticidad. Esto me desconcertaba mucho, porque no entendía por qué tenían que reflejar realmente el yo auténtico. En esta situación, la gente es bastante hábil para crear personajes: una imagen que interpreta en el lugar de trabajo o en un contexto concreto. No tiene que ser necesariamente fiel, en lo más profundo, a quién es para resultar muy eficaz. Pero esto formaba parte de lo que se suponía que era la idea de la marca personal.
Knowledge@Wharton: Parte de la razón es que las empresas no solo quieren a alguien que encaje desde el punto de vista empresarial, sino también a alguien que encaje en la estructura corporativa. No quieren contratar a alguien que resulte muy irritante para los demás empleados.
«El principal obstáculo para conseguir empleo ha pasado de averiguar siquiera que el puesto existe a encontrar la manera de que quienes contratan o reclutan te vean…».
Gershon: Ah, estoy totalmente de acuerdo. Simplemente no creo que la marca personal sea una buena manera de averiguar si alguien resultará irritante. Algo que me parece interesante es que, en mi experiencia, las personas más coherentes, las que se comportan igual en todos los contextos, son realmente las más desagradables.
Knowledge@Wharton: También habla de que esto puede ser una cuestión regional. Buscar empleo y ponerse en contacto con gente en Seattle será obviamente algo distinto de hacerlo en Nueva York, Misuri o Montana.
Gershon: Comprobé que eso era muy cierto en cuanto al tiempo que se esperaba que los empleados permanecieran en una empresa. En San Francisco, donde realicé la mayor parte de mi investigación, la gente esperaba que uno permaneciera en un empleo dos o tres años; en el Medio Oeste, se esperaba más bien que fueran cinco a ocho años. Así que, cuando la gente de la zona de la bahía evaluaba a un candidato del Medio Oeste, decía: «Pero espera un momento, te quedaste demasiado tiempo. Fuiste demasiado estático». Esto era un verdadero problema. Luego hablé con personas que se entrevistaban para empleos en Chicago y les resultaba muy frustrante que les dijeran una y otra vez: «Pero cambias de trabajo constantemente, no te comprometes». Y respondían: «Pero este es el tiempo adecuado para mi región».
Knowledge@Wharton: Me parece interesante, porque la gente basa sus opiniones en lo que ve en un perfil, pero puede haber muchas razones por las que alguien cambiara de empleo con frecuencia o no lo hiciera.
Gershon: Absolutamente.
Knowledge@Wharton: La familia, los problemas de salud, etcétera: son cosas que, en última instancia, solo pueden determinarse de verdad cuando uno se sienta a hablar con alguien.
Gershon: O que la persona estuviera muy a gusto en su lugar de trabajo.
Knowledge@Wharton: Exacto. Entonces, hasta cierto punto, ¿la gente tiene que convertirse en su propia agencia de marketing cuando busca un nuevo empleo?
Gershon: Espero que no. De verdad, de verdad espero que no. Creo que nos están presionando para hacerlo y que, en muchos sentidos, quienes reciben esa presión no están nada contentos. Como dije, lleva mucho tiempo y vuelve tan problemático el proceso de búsqueda que resulta muy difícil buscar empleo y tener uno al mismo tiempo, y, sin embargo, eso es lo que se supone que hay que hacer. Como sociedad, necesitamos encontrar otra manera de contratar para no imponer estas presiones imposibles a la gente.
Knowledge@Wharton: Google está empezando una nueva iniciativa en este ámbito: Google for Jobs.
Gershon: Es muy interesante. Me pregunto qué harán de manera distinta a lo que ya existe, porque mucha de la información que realmente se necesita sobre los empleos no es necesariamente información que pueda obtenerse mediante interacciones en línea. Creo que Glassdoor es muy útil para ofrecer a la gente una idea de cómo son los lugares de trabajo, pero las descripciones de empleo y la información que las empresas gestionan cuidadosamente en sus sitios, como si fueran portales de contratación, no son necesariamente tan útiles para quienes buscan empleo. No sé qué está haciendo Google en este ámbito, pero sería interesante ver de qué maneras permite que la gente comparta información sobre lo que realmente ocurre en un empleo.
Knowledge@Wharton: Marty está en Scranton, Pensilvania. Marty, bienvenido al programa.
Marty: Un comentario y una pregunta. En cuanto a la búsqueda de empleo, creo que lo más importante es tener una intención clara. Contar con un plan, igual que se tendría una estrategia empresarial: qué tipo de empleos quieres, dónde quieres estar y con quién quieres trabajar. Hay tanta información disponible que uno puede aprender todo esto, pero elaborar un plan deliberado, por desgracia, requiere trabajo.
“Cuando la gente de la zona de la bahía evaluaba a un candidato del Medio Oeste, decía: «Pero espera un momento, te quedaste demasiado tiempo. Fuiste demasiado estático».”
Gershon: Creo que tienes toda la razón. Creo que eso fue lo que dije al principio. Cuando me preguntan qué está haciendo bien la gente, digo que cada vez investiga mejor a las empresas, reflexiona sobre lo que realmente quiere y averigua cómo saber si una empresa podrá ofrecérselo o no. Creo que tienes razón: ser reflexivo y actuar con una intención clara de esa manera, además de saber investigar bien, es de gran ayuda.
Knowledge@Wharton: Da la impresión de que cada vez más personas dan por sentado que tienen que esforzarse para elaborar una estrategia.
Gershon: Creo que sí tienen que hacerlo. Sí. Algo que me pareció muy interesante fue que los talleres se dividían según el nivel del empleo que se buscaba, y según si se recibían o no este tipo de consejos. A quienes aspiraban a puestos directivos de alto nivel se les aconsejaba hacer mucha más investigación y pensar estratégicamente con qué empresa querían asociarse, y concebir la contratación como una asociación con una empresa en vez de convertirse en empleado, si se entiende lo que quiero decir.
En los talleres abiertos a todo el mundo —y, en especial, a quienes buscaban empleos administrativos de nivel inferior— se decía: «Esta estrategia sirve solo para conseguir cualquier empleo». A veces se hablaba de actuar con más estrategia, pero sería útil que todo el mundo pensara de manera más estratégica sobre si ciertos lugares de trabajo son adecuados para ellos.
También podría presionar a las empresas para que trataran mejor a quienes solicitan empleo. Ahora mismo, las empresas no tienen mucha presión para hacer todo lo posible por los candidatos: informarles cuando un puesto ya no está disponible y darles suficiente información sobre cómo será realmente el trabajo. Quienes buscan empleo se quejan mucho del mal trato que reciben durante el proceso de contratación.
Knowledge@Wharton: Eso exigiría un cambio en el ámbito de los recursos humanos, en parte en lo relativo a la conexión y, me imagino, también en parte en la tecnología que hay detrás.
Gershon: Sí, posiblemente. Creo que podría haber una solución tecnológica que avisara a todas las personas candidatas y a los sitios de empleo cuando se hubiera cubierto un puesto.
Knowledge@Wharton: Exacto, pero todavía hay empresas que no lo hacen, lo cual resulta un poco sorprendente. Por muy avanzada que esté nuestra tecnología, uno sigue viendo ofertas publicadas de puestos que se cubrieron hace uno, dos o tres meses, y que todavía aparecen como empleos disponibles.
Gershon: Exacto. Creo que esto resulta muy frustrante para la gente.


