Los 3 peores hábitos de los malos líderes

Los 3 peores hábitos de los malos líderes
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Trabajé para un tipo que consideraba a sus empleados ardillas. Lo sé porque le dijo a un periodista que a menudo necesitaba irrumpir en la oficina como un «incendio forestal» para recogerlos y salvarlos de morir calcinados. En serio, no me lo estoy inventando. El periódico publicó la historia.

No existe el líder perfecto, pero la mayoría de quienes somos gerentes pensamos que somos buenos jefes de todos modos. Como CEO de Aha! (software para hojas de ruta de productos), hago todo lo posible, pero sé que no siempre soy excelente. Bueno, quizá hayas adoptado algunas opiniones inspiradas en roedores y malos hábitos que de vez en cuando causan problemas a tu equipo. ¿Qué importancia tiene?

Si esta es tu forma de actuar, tus malos hábitos quizá estén perjudicando a tus empleados más de lo que crees. Un estudio de Gallup realizado entre 7.272 adultos de EE. UU. reveló que, en algún momento de su carrera profesional, una de cada dos personas había dejado un trabajo solo para alejarse de su gerente.

Piensa un momento en cómo reaccionan tus empleados. ¿Cambia el ambiente cuando entras por la puerta? ¿Te reciben bien o parecen frustrados? Estas pueden ser señales de que tus empleados no están muy entusiasmados y de que tu mal liderazgo está afectando la moral del equipo.

Está claro que tus malos hábitos de liderazgo afectan a más personas que a ti. Puedes pensar que tus imperfecciones son asunto tuyo, pero perjudican a todos los miembros de tu equipo.

Estos son tres de los peores hábitos que deberías abandonar antes de que sea demasiado tarde.

Esperar lo imposible
¿Son razonables tus peticiones? Por ejemplo, les has pedido a tus empleados que terminen un proyecto para cierta hora y luego los mantienes en una reunión hasta justo el plazo límite. ¿O esperas resultados sin compartir las herramientas ni un plan para alcanzarlos? Pregúntate: «¿Les estoy dando a mis empleados las herramientas que necesitan para tener éxito?»

Cambiar de rumbo por capricho
Quizá pienses que, como estás al mando, puedes cambiar de rumbo a mitad del proyecto. No digo que nunca debas reevaluar el camino que has trazado. Sin embargo, ser impredecible provoca confusión. Además, desperdicias el tiempo de tus empleados y tu dinero cuando cambias de opinión de repente. Los buenos líderes saben adónde se dirigen antes de ponerse en marcha y sopesan cuidadosamente el coste antes de dar un giro de 180 grados.

No respetar el tiempo de los empleados
En Aha! trabajamos duro, pero también creemos que debemos procurar una felicidad sostenible. Eso significa asegurarnos de que todos dispongan del tiempo necesario para tener éxito en el trabajo y en casa. Cuando pasas por encima del tiempo de tus empleados y esperas que estén disponibles a tu entera disposición, demuestras que no los respetas. Tus empleados estarán más contentos si demuestras que también te importa su tiempo.

Tienes la responsabilidad de ser el mejor líder que puedas para tus empleados. Eso significa identificar los obstáculos que frenan su crecimiento, aunque esos obstáculos seas tú.

Sin tus empleados, no tendrías mucho negocio que dirigir. Si quieres evitar que se marchen, debes esforzarte conscientemente por eliminar los malos hábitos de liderazgo que obstaculizan su éxito.

Tus empleados agradecerán tus esfuerzos por crear un lugar de trabajo más razonable y responderán con gratitud en vez de frustración.

Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. Su publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.

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Autor: Brian de Haaff ha sido fundador o empleado en los primeros años de seis empresas de software basadas en la nube y es el CEO de Aha!

Imagen: Un hombre sube las escaleras en el distrito empresarial de Tokio. REUTERS/Yuya Shino.

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