La COVID-19 ha obligado tanto a empleados como a empleadores a adaptar rápidamente sus negocios, estructuras organizativas y estilos de liderazgo.
El liderazgo eficaz es más importante que nunca, pero, aunque gestionar el día a día es importante, prepararse para el futuro también es vital.
Entre las competencias fundamentales para un liderazgo eficaz están tener una visión, adaptarse al cambio y generar nuevas ideas, escribe un experto.
Tras otro año agotador marcado por la COVID, la amenaza de ómicron parece estar remitiendo y muchas personas quizá estén viendo ahora el principio del fin de la pandemia. Pero las secuelas de la COVID seguirán planteando enormes desafíos en 2022 en términos de crecimiento económico, problemas en las cadenas de suministro, escasez de mano de obra y confianza de los empleados.
Como siempre, el liderazgo eficaz en las empresas es primordial. Pero los buenos líderes deben pensar más allá de la pandemia. ¿Cómo pueden afrontar entonces un futuro lleno de incertidumbre? Estas son las cinco competencias fundamentales que todos los líderes que se enfrentan a estos desafíos deben demostrar e incorporar.
1. Tener una visión
La pandemia ha provocado una alteración sin precedentes del comercio en la mayoría de los sectores industriales. Tener visión de futuro implica crear una imagen de cómo será el futuro para una organización, que sirva de hoja de ruta hacia el éxito. Cuando esa visión se comprende y se comparte, genera entusiasmo y motivación, y fortalece la confianza de los empleados. Los buenos líderes no solo elaboran un plan para alcanzar esa visión, sino que también cultivan la profunda convicción de que tendrá éxito.
Cuando surgió la COVID-19, Mark Aslett, director ejecutivo de Mercury Systems, empresa aeroespacial y de defensa, llevaba varios meses siguiendo el virus y tenía una visión clara de cómo su organización podía afrontar los desafíos emergentes. Su plan de tres partes consistía en proteger la salud, la seguridad y los medios de vida de los empleados de Mercury, reducir los riesgos financieros operativos para la empresa y cumplir su compromiso con los clientes y accionistas.
Aslett comunicó esto con claridad, de una manera que conectó por igual con empleados, clientes y accionistas. El éxito de su visión se ha reflejado en el sólido desempeño financiero demostrado durante toda la pandemia, y ha dejado a la empresa bien posicionada para seguir cosechando éxitos el próximo año.
2. Adaptarse y estar abierto al cambio
Los buenos líderes desarrollan estrategias adecuadas para sus organizaciones tanto en períodos de crisis como de estabilidad, y se anticipan al cambio y están abiertos a él. Kevin Johnson, director ejecutivo de Starbucks, hizo precisamente eso cuando se enfrentó a una reacción pública tras el arresto de dos hombres negros que esperaban a un amigo en un establecimiento de Filadelfia. Como no habían comprado nada, según se alegó, el gerente consideró sospechosos a los dos hombres y llamó a la policía.
El arresto provocó indignación pública. Johnson no solo se disculpó, sino que también cerró 8.000 establecimientos en Estados Unidos mientras 175.000 empleados recibían formación sobre los prejuicios raciales inconscientes. Este tipo de cambio en las políticas es importante para inspirar y motivar a los empleados, tranquilizar a los clientes y contribuir a restaurar la reputación de la empresa.
3. Generar nuevas ideas
La incertidumbre de un entorno empresarial volátil, que afronta desde presiones ambientales hasta problemas en las cadenas de suministro, hace que la innovación y la creatividad sean clave en 2022. Para los buenos líderes es fundamental poder cuestionar la forma de hacer las cosas, poner en duda los supuestos y generar nuevas ideas.
Esto significa crear un entorno que propicie la innovación entre los trabajadores. Se debe alentar a los empleados a cuestionar el statu quo y considerar alternativas a las perspectivas y formas tradicionales de resolver problemas.
Los líderes deben lograr que los equipos aborden los desafíos existentes de nuevas maneras y vuelvan a examinar los supuestos sobre sus funciones. Esto puede implicar más pensamiento creativo y generación de ideas mediante herramientas útiles como los mapas mentales, las lluvias de ideas y la gamificación.
4. Resolver problemas con creatividad
Es probable que en 2022 haya diversos problemas sociales, económicos, ambientales y tecnológicos que afecten a las empresas. Se prevé que la escasez de mano de obra sea motivo de preocupación, ya que continúa el aislamiento por la COVID y algunas personas dudan en reincorporarse al mercado laboral.
Es posible que no se resuelvan los problemas de las cadenas de suministro que se hicieron patentes durante 2020 y 2021. Las empresas tendrán que considerar qué proporción de sus cadenas de suministro debería ser internacional frente a nacional para tratar de abordar los problemas ambientales, de producción futura y de las cadenas de suministro.
Las soluciones se encontrarán analizando la causa raíz de los problemas y situando a los empleados en el centro del proceso. La comunicación es clave. Los buenos líderes reconocen el valor de las aportaciones de sus equipos y motivan a las personas a trabajar juntas para resolver problemas difíciles. Y, sobre todo, también es fundamental escuchar con atención las necesidades y preocupaciones de los clientes.
La respuesta a desafíos de la pandemia, como la caída de la demanda, aceleró la transición de la naviera Maersk, que pasó de ser una empresa de transporte de puerto a puerto a convertirse en una compañía de logística integrada. La transformación acelerada de Maersk aprovechó las tecnologías digitales para reforzar su experiencia y ofrecer a los clientes información más completa, rápida e integrada sobre las cadenas de suministro.
5. Inspirar y motivar
Tras casi dos años de condiciones pandémicas, las secuelas de la COVID para el próximo año incluyen preocupaciones sobre el espacio de trabajo, baja moral de los empleados y agotamiento. Las personas necesitan líderes inspiradores al mando que unan a los trabajadores y renueven el entusiasmo en el lugar de trabajo. La empatía es fundamental para motivar a las personas. Los líderes eficaces deben comprender los temores, las esperanzas y las preocupaciones de quienes trabajan para ellos.
Trabajar por separado y, a menudo, aislados ha pasado factura a algunas personas, como demuestra el aumento de los problemas de salud mental en la población. Es posible que algunos trabajadores prefieran ahora los acuerdos de teletrabajo, y los líderes tendrán que considerar cómo mantener la flexibilidad y, al mismo tiempo, equilibrar las necesidades de la empresa.
Un liderazgo compasivo y solidario es vital para inspirar confianza en los empleados y tranquilizarlos en tiempos difíciles e inciertos. Los esfuerzos concertados para apoyar y mantener el bienestar de los empleados son fundamentales para la moral y el logro de los objetivos de la empresa.


