A veces, por mucho que desees algo, sencillamente no estás preparado. Esto es más cierto en el liderazgo que en cualquier otro aspecto de los negocios. La gente anhela puestos de liderazgo y quiere ascender en la jerarquía corporativa, a menudo por las recompensas y el prestigio que conllevan, pero rara vez considera las consecuencias de no estar preparado para ese gran ascenso con un título rimbombante y un sueldo elevado. Estoy en una posición particular porque trabajo casi exclusivamente con líderes corporativos y equipos directivos, así que lo he visto de primera mano. Estas son ocho señales de que aún no estás preparado para liderar… al menos por ahora:
1. Eres el mejor amigo de todo el mundo.
¿Necesitas caerle bien a todo el mundo? ¿Te molesta que alguien no te quiera? ¿Entonces haces todo lo posible por ganártelo? ¿Se te acelera el corazón cuando recibes una nueva solicitud de «amistad» o un «me gusta» en Facebook? Para ser un líder eficaz, tienes que dejar atrás la necesidad de ser popular y aceptar que haya personas a las que no les caigas bien.
El liderazgo NO es un concurso de popularidad. Debes mantener cierta distancia con las personas a las que diriges. No tienen que quererte para escucharte y respetarte. ~ Narges Nirumvala
2. La Tierra gira a tu alrededor.
Necesitas tener el mejor coche del estacionamiento, la casa más grande de la cuadra y juzgas a quienes no los tienen. Si quieres ese ascenso, nuevo empleo o puesto en la junta por el prestigio, el dinero o el tamaño de la oficina en la esquina, probablemente seas demasiado egocéntrico para ser un líder verdaderamente eficaz e inspirador. Aunque lo triste es que el mundo está lleno de líderes así.
El liderazgo no gira en torno a ti. Se trata de las personas a las que sirves, las oportunidades que creas y los problemas que resuelves. ~ Narges Nirumvala
3. Odias el cambio.
No tiene nada de malo ser una persona de costumbres. Al fin y al cabo, los buenos hábitos son la base de la excelencia en cualquier empeño. Sin embargo, si no aceptas el cambio y no aprendes a desenvolverte en él con soltura, fracasarás como líder. Porque el cambio es constante en el clima empresarial actual. Así que acostúmbrate o hazte a un lado.
4. Eres mediocre.
¿Eres mediocre? Piénsalo un momento… Sé que nadie admitiría, si se lo preguntaran, que es mediocre, pero la verdad es que muchas personas lo son. No destacan en nada; simplemente avanzan con paso lento, un pie delante del otro. Para muchas cosas eso puede estar muy bien, pero NO para el liderazgo.
Para ser un líder eficaz DEBES abrazar la excelencia y aspirar a ser el MEJOR en tu campo; de lo contrario, ¿por qué te admiraría la gente? ~ Narges Nirumvala
5. No eres confiable ni constante.
Creo firmemente que la constancia es una parte fundamental del liderazgo eficaz. La gente debe poder contar contigo y tú debes cumplir tu palabra; eso demuestra integridad. No digo que tengas que ser perfecto: somos humanos y todos cometemos errores, pero, la mayoría de las veces, debes ser una persona que cumple su palabra y alguien a quien los demás puedan acudir en una crisis.
6. Te falta inteligencia emocional.
Ya lo he mencionado en artículos sobre liderazgo y probablemente volveré a hacerlo porque es muy importante. Desarrollar tu inteligencia emocional es tan importante como tu formación y capacitación técnicas, quizá más, porque determinará lo bien que lideras a las personas.
El mundo está lleno de personas inteligentes, analíticas y muy instruidas, pero aun así no llegan a desarrollar su potencial de liderazgo porque carecen de inteligencia emocional. Como resultado, no crean vínculos ni implican de verdad a quienes las rodean de una manera que los impulse a actuar. ~Narges Nirumvala
7. No aceptas bien los comentarios.
¿Eres una persona receptiva al aprendizaje? ¿Aceptas bien los comentarios? Esto lo veo constantemente. Para ser un líder eficaz, primero debes ser un seguidor eficaz, y eso significa aceptar bien los comentarios y las críticas constructivas. No te lo tomes como algo personal; considéralo simplemente una oportunidad para aprender y crecer.
8. Nunca has fracasado en nada.
Si tu vida ha sido una sucesión de éxitos y nunca has experimentado el fracaso, no llegarás a descubrir tu verdadero potencial como líder. ¿Por qué? Porque los grandes líderes deben asumir riesgos calculados, y algunos de esos riesgos fracasarán. Los líderes no pueden evitar el fracaso, pero los líderes eficaces saben cómo recuperarse de él.
Sostendría que cuanto más fracasas, mayores son tus oportunidades de alcanzar el éxito a largo plazo, sobre todo si sigues avanzando y aprendes de cada experiencia. El fracaso te enseñará más de lo que jamás hará el éxito. ~Narges Nirumvala
Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Narges Nirumvala es una experta de renombre mundial en comunicación de liderazgo.
Imagen: Personas en un andén de una estación de tren de Tokio. REUTERS/Yuya Shino.


