¿Qué puede ser un factor decisivo para las mujeres en los negocios y la gestión? Ese era el tema que ocupaba la mente de todos esta semana en la sede de la Confederación de la Industria Británica (CBI) en Londres. Me había reunido con líderes del sector privado, incluidos representantes de organizaciones empresariales de todo el mundo, para una conferencia de un día organizada por la CBI, la Corporación Financiera Internacional (IFC) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Juntos reflexionamos sobre las investigaciones más recientes, compartimos buenas prácticas e identificamos enfoques para superar los «obstáculos persistentes» que dificultan lograr una mayor diversidad de género en los puestos de dirección.
Pese a los claros argumentos empresariales a favor de los equipos directivos diversos, el último informe de la OIT muestra que el 5 % o menos de los directores ejecutivos de las mayores empresas del mundo son mujeres. El Informe mundial sobre la brecha de género de 2014 muestra que la brecha en la participación económica solo se ha reducido un 4 % desde 2006. Si se mantiene esta trayectoria, ¡el mundo tardará 81 años en cerrar esta brecha!
Ante este enorme desafío, ¿qué podemos hacer juntos para cerrar esta brecha?
En IFC, miembro del Grupo Banco Mundial y la mayor institución de desarrollo centrada en el sector privado de las economías en desarrollo, hemos integrado en nuestro trabajo de inversión y asesoría soluciones con perspectiva de género que tienen sentido tanto para las empresas como para el desarrollo, mientras impulsamos al mismo tiempo una agenda interna de diversidad e inclusión.
La Tesorería de IFC no solo lanzó el primer bono Mujeres en los Negocios para atraer más inversiones en mujeres emprendedoras, sino que también actúa como promotora interna de la diversidad y la inclusión, apoyando los esfuerzos del Consejo de Diversidad e Inclusión de IFC para contratar, retener y promover a más mujeres.
Del mismo modo, mediante iniciativas como Banca para las Mujeres, Mejor Trabajo, EllaTrabaja y Mujeres en los Consejos de Administración, IFC trabaja con clientes del sector privado para ayudar a las mujeres emprendedoras a hacer crecer sus negocios, mejorar las oportunidades y condiciones laborales de las mujeres y amplificar sus voces como líderes.
Y, lo que es más importante, IFC reconoce que el éxito depende de compartir conocimientos, buenas prácticas y lecciones aprendidas entre socios y partes interesadas, como hicimos durante la conferencia en Londres. A continuación, presentamos tres lecciones clave que IFC ha aprendido en el camino:
Las cifras no lo son todo: Centrarse demasiado en las cifras puede llevar a perder de vista el panorama completo. La investigación encargada por IFC sobre diversidad de género en los consejos de administración de Pakistán demuestra que el 72 % de las empresas del índice KSE 100 que tienen mujeres en sus consejos son empresas familiares, en las que las integrantes de los consejos son familiares que a menudo desempeñan funciones limitadas. Como resultado, IFC puso en marcha una serie de debates de mesa redonda y capacitaciones sin precedentes en las principales ciudades para desarrollar las capacidades de más de 150 directivas y consejeras. Los responsables de formular políticas revisaron el Código de Gobierno Corporativo de Pakistán para fomentar la inclusión de la diversidad de género como criterio clave en la composición de los consejos.
Sin promotores y socios hombres, los avances son limitados: Las alianzas entre los sectores público y privado, dentro del sector privado y con hombres que promueven la igualdad de género son fundamentales para lograr resultados más prometedores y sostenibles. La Iniciativa de Hombres Promotores del Cambio de Australia es un buen modelo: entre otras acciones, directores ejecutivos hombres de empresas con mujeres en sus consejos presionan a los directores ejecutivos de empresas cuyos consejos no cuentan con mujeres. ¡Juntos se pueden lograr grandes cosas!
Un enfoque aislado en las mujeres en puestos de liderazgo produce resultados limitados: En IFC hemos aprendido que las empresas que adoptan un enfoque más integral de la igualdad de género y aplican soluciones con perspectiva de género para empoderar económicamente a las mujeres como consumidoras, empleadas, proveedoras, líderes y partes interesadas de la comunidad logran resultados más sostenibles. Al incorporar a toda la empresa a la conversación, pueden crearse sinergias únicas que ayuden a las distintas áreas y unidades de negocio a abordar desafíos como la falta de sistemas de datos desglosados por sexo y la creación de incentivos para cambiar comportamientos.
Al mirar hacia el futuro, me siento optimista y alentada por el impulso generado en la conferencia de Londres. Este año ofrece una oportunidad única para mantener la atención centrada en este tema con Beijing+20 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyen un objetivo de género e indicadores específicos. Sin perder el firme énfasis en el intercambio de conocimientos y las alianzas, IFC seguirá trabajando con empresas clientes en el diseño de soluciones con perspectiva de género que transformen la cultura empresarial, impulsen resultados y contribuyan al crecimiento inclusivo y sostenible.
Este artículo se publicó originalmente en el blog Voces del Banco Mundial. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autora: Bahar Alsharif, vice tesorera de IFC, cuenta con más de 25 años de experiencia en operaciones de tesorería y gestión de carteras.
Imagen: Colegas conversan frente a una oficina. REUTERS.


