Las comidas de trabajo te hacen rendir peor. Así puedes evitarlo

A trader eats lunch at his desk at a brokerage in Sao Paulo, Brazil. REUTERS/Paulo Whitaker
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Muchos empleados estadounidenses se esfuerzan por rendir al máximo en el lugar de trabajo. Hacen horas extra, comen trabajando, aceptan proyectos adicionales y rara vez se alejan de su escritorio. En realidad, esta mentalidad de “trabajar duro” no es eficaz y, desde luego, no es saludable. Los empleados que creen que deben trabajar 24/7 para tener una buena posición en el trabajo tienen una idea equivocada. Y, por desgracia, los empleados suelen adquirir esta idea a través de las actitudes de los empleadores.

Encadenarse a un escritorio o engullir el almuerzo en el cubículo no es una receta para el éxito, sino para el desastre. Sin tomar pausas adecuadas del trabajo, la productividad de los empleados, su bienestar mental y su rendimiento laboral general empiezan a resentirse. Los empleados sobrecargados de trabajo a menudo sufren un estrés crónico que puede llevar fácilmente al agotamiento laboral. Esto no solo afecta negativamente a la salud y el bienestar de los empleados, sino que también perjudica los resultados de la empresa.

Por eso es importante que los empleadores empiecen a animar a los empleados a tomar pausas a lo largo de la jornada laboral, especialmente la hora de comer. Estas pausas son esenciales para que los empleados reduzcan el estrés y recarguen energías para el resto de la jornada. Las pausas periódicas también pueden ayudar a mejorar la satisfacción laboral general. Una encuesta reciente de Tork muestra con exactitud lo importantes que son las pausas para comer, así como lo infrecuentes que son en el lugar de trabajo norteamericano.

Image: Tork

Según la encuesta:

Casi el 20 % de los trabajadores norteamericanos temen que sus jefes no los consideren trabajadores si se toman pausas regulares para comer, mientras que el 13 % teme que sus compañeros los juzguen.

El 38 % de los empleados no se siente animado a tomarse una pausa para comer y muchos de ellos, sencillamente, comen trabajando.

El 22 % de los jefes norteamericanos afirma que los empleados que se toman una pausa regular para comer son menos trabajadores.

Estas estadísticas son realmente lamentables, porque las pausas periódicas generan mejores empleados. De hecho, según la encuesta de Tork, casi el 90 % de los empleados norteamericanos afirma que tomarse una pausa para comer les ayuda a sentirse renovados y listos para volver al trabajo. Existen numerosos beneficios para la salud, el bienestar y el rendimiento respaldados por la investigación al tomarse pausas. Estos son solo algunos ejemplos de los beneficios de las pausas periódicas:

Mayor productividad. Aunque tomarse pausas pueda parecer contraproducente cuando se trata de aumentar la productividad, es una de las mejores formas de conseguirlo. Los empleados ganan concentración y energía después de alejarse de sus escritorios. Comer trabajando, por otra parte, puede hacerte improductivo.

Mejor bienestar mental. Los empleados necesitan tiempo para recargar energías. El estrés es muy común en el lugar de trabajo norteamericano y tiene efectos perjudiciales en los empleados. Alejarse un rato del escritorio para dar un paseo rápido o disfrutar de una comida saludable ayuda a liberar parte de este estrés y mejora el bienestar mental.

Impulso a la creatividad. Tomarse una pausa puede ofrecer a los empleados una perspectiva nueva sobre proyectos complejos. Es difícil que los empleados desarrollen nuevas ideas o soluciones cuando llevan todo el día mirando lo mismo. Una pausa para comer, sin duda, ayudará a que fluyan las ideas creativas.

Más tiempo para hábitos saludables. Las pausas periódicas, incluida la hora de comer, dan a los empleados tiempo para practicar hábitos saludables en el lugar de trabajo. Pueden aprovechar las pausas para preparar una comida sana, hacer ejercicio, meditar o dedicarse a una actividad de autocuidado.

Además de estas excelentes ventajas de las pausas periódicas, la encuesta de Tork también reveló que los empleados que se toman una pausa para comer a diario se sienten más valorados por su empleador, y el 81 % de los empleados que se toman una pausa diaria para comer tienen un fuerte deseo de ser miembros activos de su empresa. Los empleados norteamericanos que se toman una pausa para comer todos los días obtuvieron puntuaciones más altas en una serie de indicadores de compromiso, como la satisfacción laboral, la probabilidad de seguir trabajando en la misma empresa y la probabilidad de recomendar su empleador a otros.

Hace poco hablé con Jennifer Deal, investigadora científica sénior del Center for Creative Leadership e investigadora científica asociada del Center for Effective Organizations de la Universidad del Sur de California (USC). Esto es lo que opinó sobre la investigación de Tork y las pausas para comer de los empleados:

“La investigación de Tork demuestra que los empleados que se toman una pausa para comer (en lugar de comer trabajando) tienen más probabilidades de estar satisfechos con su trabajo y de afirmar que son tan eficaces y eficientes como les gustaría. Esto es coherente con otras investigaciones, que demuestran que tomarse pausas del trabajo es importante para la recuperación, y que una recuperación adecuada es fundamental para un rendimiento óptimo. La energía no es ilimitada y, del mismo modo que los atletas tienen un descanso a mitad de partido, los empleados necesitan descansar para poder dar lo mejor de sí mismos. Tomarse una pausa a mediodía para comer es un periodo de recuperación que permite a los empleados volver renovados y con energía para la segunda mitad de la jornada, como demuestra claramente esta investigación.”

Tanto Tork como Jennifer coinciden: los empleadores se beneficiarán de los empleados que se toman pausas. Pero ¿cómo pueden los empleadores cambiar la mentalidad de que “las pausas son para los vagos” en el lugar de trabajo? A continuación, se ofrecen algunos consejos para animar a los empleados a tomarse pausas en su oficina:

Renueve las salas de descanso. Asegúrese de que la oficina cuente con al menos una sala de descanso a la que los empleados puedan retirarse siempre que necesiten un rato lejos de sus escritorios. Proporcione mobiliario cómodo, así como mesas y sillas para comer. Los empleados estarán más dispuestos a tomarse pausas y pausas para comer cuando dispongan de un espacio cómodo para hacerlo.

Ofrezca incentivos. Como parte de su programa de bienestar laboral, ofrezca a los empleados algún tipo de incentivo por tomarse pausas periódicas y una pausa diaria para comer. Pruebe a crear un “reto de pausas” y pida a los empleados que registren sus pausas a lo largo del día. Recompense su participación.

Hable sobre los beneficios. Muchos empleados no son conscientes de todos los beneficios para la salud y la productividad de las pausas periódicas. Envíe un correo electrónico masivo, coloque algunos carteles o pida a los responsables que den charlas sobre la importancia de dedicar un tiempo a alejarse del escritorio.

Tómese pausas usted mismo. Predicar con el ejemplo es siempre la mejor vía. Cuando los empleados ven que sus responsables se toman pausas para comer y pausas breves a lo largo del día, se sentirán más animados a tomarse pausas también.

Aunque fomentar las pausas es un gran paso en la dirección correcta, también es importante asegurarse de que estas pausas sean saludables. Por ejemplo, los empleados podrían utilizar el tiempo de pausa para hábitos poco saludables, como comprar comida rápida, fumar o desplazarse por las redes sociales. Dedicar el tiempo de pausa a malos hábitos de salud no producirá beneficios para la productividad ni para el bienestar.

Aunque los empleadores no siempre pueden controlar cómo utilizan los empleados su tiempo de pausa, sí pueden fomentar hábitos saludables en el lugar de trabajo. Estas son algunas ideas de pausas saludables:

Grupos de caminata. Los grupos de caminata en equipo son una excelente forma de fomentar las pausas periódicas y la actividad física. Anime a los empleados a formar grupos de caminata con sus compañeros y a dar dos paseos de 10 minutos cada día laborable.

Picoteo saludable. Surta las cocinas y salas de descanso de la empresa con opciones de tentempiés saludables, como fruta fresca, verduras, hummus y frutos secos. Anime a los empleados a hacer una pausa a mediodía y a compartir un picoteo saludable juntos.

Tiempo de gimnasio. Si los empleados realmente no quieren salir del lugar de trabajo para comer, anímelos a usar el gimnasio en su lugar. Si dispone de un gimnasio en las instalaciones, permita a los empleados disponer de 30 minutos de tiempo remunerado para usar las instalaciones. Si no tiene gimnasio en las instalaciones, considere contratar a un profesor de yoga semanal u ofrecer bonos para membresías de gimnasio.

Socializar. Comer trabajando no permite a los empleados socializar. Las buenas relaciones laborales mejoran la salud mental y física. Ayudan a reducir el estrés y a aumentar la satisfacción laboral. Anime a los empleados a tomarse pausas juntos proporcionando una sala de juegos o actividades semanales de equipo divertidas.

Tiempo de silencio. A veces, lo mejor es dedicar el tiempo de pausa al silencio. Ofrezca a los empleados un espacio tranquilo al que retirarse cuando necesiten despejar la mente y recargar energías. Pueden usar este espacio para meditar, leer o escuchar música relajante.

Animar a los empleados a tomarse pausas periódicas a lo largo del día, incluida la hora de comer, es una forma sencilla de que los empleadores mejoren el bienestar de sus empleados y su rendimiento laboral. Los empleadores no quieren que empleados sobrecargados dirijan su negocio, ya que es terrible para los resultados. Ayude a sus empleados a sentirse renovados y a reducir parte del estrés permitiéndoles tomar pausas periódicas a lo largo de la jornada laboral.

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